
Investigadores de Monash logran extraer litio de sales de salmuera con 95% de eficiencia usando solventes reciclados con energía solar.
- 🔋 Recuperación del 95% del litio.
- 💧 Casi sin consumo de agua dulce.
- ☀️ Energía solar para reciclar disolventes.
- ♻️ Más del 99% de reutilización de solventes.
- 🌍 Menor impacto sobre ecosistemas salinos.
- ⚡ Producción más eficiente para baterías.
- 🏜️ Alternativa a las evaporaciones tradicionales.
- 🧪 Litio de alta pureza.
Una nueva forma de obtener litio sin agotar recursos hídricos
La transición energética depende en gran medida de un elemento químico que se ha convertido en protagonista de la movilidad eléctrica y del almacenamiento renovable: el litio. Sin embargo, su extracción ha generado durante años un intenso debate ambiental, especialmente en regiones áridas donde el agua es un recurso escaso y extremadamente valioso.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Monash, en Australia, ha desarrollado una tecnología capaz de recuperar litio de mezclas sólidas de sales procedentes de salmueras utilizando cantidades mínimas de agua y un consumo energético muy reducido. El sistema ha logrado tasas de recuperación cercanas al 95%, una cifra especialmente relevante para una industria que tradicionalmente pierde una parte considerable del recurso durante el procesamiento.
La propuesta no consiste en extraer el litio directamente de la salmuera líquida. Ahí está precisamente una de sus principales innovaciones.
El problema oculto detrás del litio de las baterías
Gran parte del litio mundial procede de enormes depósitos salinos ubicados en zonas desérticas de países como Chile, Argentina, Bolivia o China. En estos lugares, las salmueras ricas en minerales son bombeadas hacia grandes balsas de evaporación donde permanecen durante meses o incluso años.
Este proceso requiere extensas superficies de terreno y puede alterar los delicados equilibrios hídricos de ecosistemas extremadamente sensibles. Además, la recuperación del litio no siempre resulta eficiente y suele requerir tratamientos químicos adicionales para eliminar impurezas.
La creciente demanda de baterías para vehículos eléctricos, almacenamiento energético y dispositivos electrónicos está aumentando la presión sobre estos recursos. Por eso la industria busca métodos más limpios, rápidos y sostenibles.
Una separación inteligente basada en la química de las sales
La nueva tecnología aprovecha una característica fundamental: no todas las sales se comportan igual cuando entran en contacto con determinados disolventes.
Los investigadores lograron aislar las sales de litio presentes en mezclas sólidas mediante el uso de solventes industriales ampliamente conocidos, como el etanol y la acetona. Gracias a las diferencias naturales de solubilidad entre los distintos compuestos, el litio puede separarse eficazmente de otras sales presentes en la mezcla.
El resultado es un proceso mucho más selectivo y preciso que evita el uso masivo de agua dulce.
Aunque pueda parecer una solución sencilla, representa un cambio de paradigma importante. En lugar de tratar enormes volúmenes de líquido durante largos periodos de tiempo, el sistema trabaja sobre sales previamente concentradas, simplificando gran parte de la operación.
Eliminar impurezas: uno de los mayores desafíos de la industria
Uno de los obstáculos históricos de la producción de litio ha sido la presencia de contaminantes como el boro o los sulfatos.
Estos compuestos pueden afectar a la calidad final del material y obligan a realizar etapas adicionales de purificación, aumentando costes y consumo de recursos.
La tecnología desarrollada por la Universidad de Monash ha demostrado una capacidad destacada para eliminar estas impurezas durante el proceso de separación, permitiendo obtener un litio de elevada pureza apto para aplicaciones de alto valor añadido, especialmente en la fabricación de baterías avanzadas.
Esta mejora resulta especialmente importante porque las nuevas generaciones de baterías demandan materias primas cada vez más puras para garantizar rendimiento, seguridad y durabilidad.
El sol como aliado del reciclaje industrial
Otro aspecto especialmente interesante del proyecto es la integración de un sistema de evaporación solar interfacial.
Esta tecnología utiliza exclusivamente la energía del sol para recuperar los disolventes empleados durante la extracción. Gracias a ello, más del 99% de los solventes utilizados pueden reutilizarse nuevamente dentro del proceso.
La combinación de extracción selectiva y recuperación solar crea un circuito mucho más eficiente desde el punto de vista ambiental. Menos residuos, menos consumo energético y menor necesidad de materias primas auxiliares.
En una época donde la industria minera está sometida a una creciente presión para reducir su huella ambiental, soluciones de este tipo podrían marcar una diferencia significativa.
Una carrera global por hacer más sostenible el suministro de litio
La innovación australiana llega en un momento especialmente relevante.
Estados Unidos, la Unión Europea, Australia, Canadá y varios países asiáticos están impulsando estrategias para asegurar el acceso a minerales críticos considerados esenciales para la transición energética.
El litio forma parte de prácticamente todas estas listas estratégicas. La reciente legislación europea sobre materias primas críticas busca precisamente reducir dependencias externas y fomentar cadenas de suministro más sostenibles.
Paralelamente, numerosas empresas están desarrollando tecnologías de extracción directa de litio (DLE), sistemas de reciclaje de baterías y métodos alternativos para reducir el impacto ambiental asociado a la producción de este recurso.
La propuesta de Monash se suma a esta nueva generación de tecnologías que intentan demostrar que aumentar la producción no tiene por qué implicar necesariamente un mayor daño ambiental.
Qué impacto puede tener en el medio ambiente
La reducción del consumo de agua representa probablemente el beneficio ambiental más evidente de esta innovación.
Muchas explotaciones de salmueras se encuentran en regiones donde las comunidades locales, la agricultura y los ecosistemas dependen de recursos hídricos limitados. Disminuir la necesidad de agua dulce podría aliviar tensiones ambientales y sociales que llevan años generando controversia en distintos territorios.
Además, la elevada recuperación del litio implica un mejor aprovechamiento del recurso mineral disponible. En términos prácticos, se necesita extraer menos material para obtener la misma cantidad de producto final.
La reutilización masiva de los disolventes también contribuye a reducir residuos industriales y emisiones asociadas a la fabricación de nuevos productos químicos.
Por último, el uso de energía solar para recuperar los solventes disminuye la dependencia de combustibles fósiles en una etapa clave del proceso productivo.
Más allá de las baterías: una minería compatible con la transición ecológica
La electrificación del transporte y la expansión de las energías renovables requieren cantidades crecientes de minerales estratégicos. Sin embargo, una transición energética verdaderamente sostenible no puede limitarse a sustituir unas tecnologías por otras.
También debe transformar la forma en que se obtienen las materias primas.
Innovaciones como esta muestran que la investigación puede ofrecer soluciones capaces de reducir impactos históricos de la minería mediante procesos más eficientes, circulares y respetuosos con los recursos naturales.
Todavía será necesario validar su aplicación a gran escala industrial, pero los resultados obtenidos hasta ahora apuntan en una dirección prometedora.
Más información: Pan Liu et al, Precision Dissolution of Salts for Solar-Driven Lithium Extraction from Brines, Environmental Science & Technology (2026). DOI: 10.1021/acs.est.6c02852



Deja una respuesta