
Basado en el principio del velcro, permite unir y separar componentes estructurales fácilmente. Reducir el desperdicio de materiales en la construcción y facilitar reparaciones, adaptaciones y reutilización de partes del edificio.
- Conexión modular y reutilizable.
- Sistema tipo velcro para construcción.
- Separación fácil, sin demoliciones.
- Menos residuos, más circularidad.
- Datos digitales para trazabilidad.
- Exhibición pública hasta 2026.
TU Graz desarrolla un sistema tipo velcro para componentes de construcción
El proyecto ReCon, liderado por la Universidad Tecnológica de Graz (TU Graz) en colaboración con empresas como Axtesys y NET-Automation, propone una solución concreta al enorme desperdicio de materiales en el sector de la construcción: un sistema de anclaje tipo velcro para unir y separar partes de un edificio de forma limpia y reversible.
Este sistema permite separar estructuras portantes de larga duración —como muros estructurales o elementos de hormigón— de aquellas más efímeras, como instalaciones eléctricas, suelos técnicos o tabiques no portantes. Así, en vez de demoler o generar escombros al renovar, simplemente se desacoplan los elementos que han cumplido su ciclo útil.
Se trata de un enfoque profundamente alineado con los principios de la economía circular aplicada a la edificación, un terreno aún con mucho margen de innovación. La conexión entre materiales se realiza con ganchos tipo seta o elementos impresos en 3D que se integran directamente en el concreto, la madera o incluso en derivados del papel. Los ensayos demostraron que estas uniones ofrecen una resistencia comparable a las soluciones industriales actuales, pero con una ventaja clave: son desmontables sin pérdida de integridad.
Conexiones modulares para interiores
En esta primera etapa, la tecnología se enfoca en aplicaciones interiores, donde el dinamismo de uso y renovación es más frecuente. Paredes divisorias, paneles técnicos o superficies con instalaciones pueden montarse y desmontarse como si se tratara de piezas de LEGO, reduciendo costes de renovación y acelerando tiempos de intervención.
Una de las líneas de mejora en curso es sustituir la impresión 3D por moldeo por inyección o estampado metálico para obtener una mayor resistencia y durabilidad en los anclajes. Esto podría permitir extender el sistema a estructuras más exigentes, como fachadas desmontables o mobiliario urbano reconfigurable.
Además, el diseño modular permite considerar no solo la sustitución de elementos, sino también su reutilización en otros proyectos, algo prácticamente inexistente en el modelo de construcción tradicional.
Digitalización de los datos de componentes
Otro aporte clave del proyecto ReCon es la integración de sistemas de trazabilidad digital en los propios componentes constructivos. A través de chips RFID o códigos QR integrados, se almacena información esencial como composición, fecha de instalación, fabricante o posibles contaminantes. Esto permite realizar diagnósticos más rápidos y seguros en el momento de desmontar, facilitando tanto la reutilización como el reciclaje adecuado de cada material.
Esta trazabilidad puede marcar un antes y un después en la industria: hoy en día, gran parte de los residuos de construcción no pueden reciclarse simplemente porque se desconoce su origen o composición. Con estos sistemas, los materiales recuperados podrían reingresar al mercado con información técnica clara, incluso décadas después de su instalación original.
La propuesta conecta directamente con las nuevas exigencias regulatorias en Europa que impulsan la descarbonización del sector de la construcción. Directivas como la Taxonomía Verde de la UE o la revisión del Reglamento de Productos de Construcción (CPR) apuntan precisamente a fomentar la reutilización y la trazabilidad de materiales, lo que hace que soluciones como ReCon no solo sean innovadoras, sino necesarias.
Potencial
El sistema hook-and-loop desarrollado en ReCon representa una de las transformaciones más prometedoras para un sector históricamente lineal y derrochador. Su aplicación práctica puede:
- Reducir drásticamente los residuos de construcción y demolición, que hoy representan cerca del 35 % del total de residuos generados en Europa.
- Facilitar la adaptación de edificios a nuevas funciones o normativas, sin necesidad de intervenciones invasivas o costosas.
- Disminuir el uso de materias primas vírgenes, al extender la vida útil de los componentes y fomentar su segunda vida.
- Reducir las emisiones de CO₂ asociadas a la fabricación, transporte y eliminación de materiales, contribuyendo a los objetivos climáticos a largo plazo.
- Promover una cultura constructiva basada en la reversibilidad y el mantenimiento, en lugar de la obsolescencia y el derribo.
Aunque por ahora el sistema se encuentra en fase de desarrollo y demostración, con exhibiciones públicas como la del Museo de Ciencia y Tecnología de Viena (vigente hasta finales de 2026), su potencial ya ha sido reconocido con el Premio a la Sostenibilidad 2024 en Austria. Si se logra escalar y normalizar su uso, podría convertirse en una herramienta clave para construir ciudades más flexibles, limpias y resilientes.
Vía TU Graz desarrolla un cierre de velcro para componentes de construcción



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