
Un spray foliar de bajo coste logra que las tomateras dupliquen su crecimiento en suelos salinos, según un estudio.
- 🍅 Spray foliar de bajo coste.
- 🌱 Mayor resistencia al estrés por salinidad.
- 🧪 Quitosano + nanopartículas de óxido de manganeso.
- 💧 Mejor uso del agua por la planta.
- 🌍 Más de 8,3 millones de km² de suelos afectados.
- 🚜 Posible recuperación de tierras agrícolas degradadas.
- 🔬 Resultados positivos en invernadero.
- 📈 Ensayos de campo, siguiente paso.
Un sencillo spray de bajo coste podría ayudar a cultivar tomates en suelos salinos y recuperar tierras agrícolas degradadas
La salinidad, uno de los mayores desafíos para la agricultura del siglo XXI
La salinización del suelo avanza silenciosamente en muchas regiones agrícolas del mundo. El exceso de sales dificulta que las raíces absorban agua, incluso cuando el terreno parece suficientemente húmedo. Como consecuencia, las plantas reducen su crecimiento, disminuye la fotosíntesis, aparecen desequilibrios nutricionales y, en los casos más graves, la producción agrícola puede desplomarse.
Un equipo de investigadores liderado por The University of Texas at El Paso (UTEP) ha desarrollado una solución sorprendentemente sencilla: un spray foliar de baja dosis capaz de aumentar la resistencia de las tomateras frente al estrés salino sin necesidad de modificar el suelo ni recurrir a tratamientos costosos.
La propuesta, publicada en la revista International Journal of Phytoremediation, parte de una idea diferente. En lugar de intentar eliminar la sal del terreno, busca reforzar los mecanismos naturales de defensa de la propia planta.

Un tratamiento basado en materiales naturales y pequeñas cantidades
El tratamiento combina nanopartículas de óxido de manganeso con quitosano, un biopolímero natural obtenido principalmente de los caparazones de crustáceos. Ambos componentes se pulverizan directamente sobre las hojas, donde desencadenan una serie de respuestas fisiológicas que ayudan a la planta a soportar mejor el ambiente salino.
El quitosano ya se utiliza desde hace años en agricultura por su capacidad para estimular las defensas vegetales y favorecer el crecimiento. La incorporación de nanopartículas de manganeso potencia ese efecto al intervenir en procesos relacionados con la fotosíntesis y la protección frente al estrés oxidativo.
Lo llamativo del estudio es que todo ello se consigue utilizando cantidades muy pequeñas, lo que reduce tanto el coste económico como el impacto ambiental del tratamiento.
Resultados muy prometedores en tomates sometidos a altas concentraciones de sal
Los ensayos se realizaron en condiciones controladas de invernadero con plantas expuestas a niveles moderados y elevados de salinidad.
En los escenarios más extremos, las plantas tratadas mostraron una duplicación del peso de la parte aérea respecto a las plantas sin tratamiento y un incremento superior al 55 % en el desarrollo de las raíces.
Además, los investigadores observaron mejoras muy importantes en parámetros fisiológicos:
- Aumento de aproximadamente un 91 % de los carotenoides, pigmentos esenciales para la fotosíntesis.
- Incremento de hasta un 300 % en la actividad de enzimas antioxidantes, responsables de proteger las células frente al daño provocado por el exceso de sal.
- Reducción de los marcadores químicos asociados al deterioro celular.
En conjunto, los resultados indican que las plantas mantienen una actividad fotosintética mucho más eficiente y son capaces de conservar su crecimiento incluso bajo condiciones que normalmente limitarían seriamente la producción.
Una tecnología que llega en un momento especialmente delicado
La importancia del estudio va mucho más allá del tomate. Según los investigadores, la salinidad afecta ya a más de 8,3 millones de kilómetros cuadrados de superficie terrestre, una extensión similar a la de Australia o Brasil.
También amenaza entre el 20 % y el 30 % de las tierras agrícolas de regadío, especialmente en zonas áridas y semiáridas donde el cambio climático está intensificando la evaporación y reduciendo la disponibilidad de agua dulce.
A ello se suma otro fenómeno creciente: el uso continuado de aguas de riego con cierta concentración de sales, cada vez más frecuente en regiones donde los recursos hídricos escasean. Con el paso de los años, esas sales terminan acumulándose en el suelo y reduciendo progresivamente su fertilidad.
La FAO lleva años alertando de que la degradación por salinidad representa uno de los principales obstáculos para garantizar la seguridad alimentaria en muchas regiones del planeta.

El tomate, un cultivo estratégico para la alimentación mundial
El tomate constituye una de las hortalizas más cultivadas del planeta. En 2023 la producción mundial alcanzó aproximadamente 192 millones de toneladas, por lo que incluso pequeñas mejoras en su resistencia podrían traducirse en una reducción importante de pérdidas económicas y alimentarias.
Además, este cultivo suele desarrollarse en regiones mediterráneas, cálidas y semiáridas, precisamente aquellas donde la salinidad del suelo está aumentando con mayor rapidez debido a la combinación de sequías prolongadas, sobreexplotación de acuíferos y prácticas intensivas de riego.
Si futuras investigaciones confirman estos resultados en condiciones reales de cultivo, la tecnología podría extenderse posteriormente a otras especies sensibles como pimientos, berenjenas, pepinos o determinadas variedades de leguminosas.
Todavía quedan preguntas antes de su aplicación comercial
Aunque los resultados son muy positivos, los propios investigadores recuerdan que el trabajo se ha desarrollado únicamente en invernaderos, donde temperatura, humedad y riego permanecen bajo control.
El siguiente paso consistirá en realizar ensayos de campo durante varias campañas agrícolas para comprobar si la eficacia se mantiene bajo condiciones reales de cultivo.
También será necesario estudiar aspectos relacionados con la seguridad ambiental, la persistencia de las nanopartículas, su posible acumulación en el suelo y la interacción con los microorganismos beneficiosos presentes en los ecosistemas agrícolas.
Ese análisis resulta especialmente importante porque la nanotecnología aplicada a la agricultura está creciendo rápidamente y cada nuevo desarrollo requiere una evaluación rigurosa antes de llegar al mercado.
Más información: Farzaneh Ordooni et al, Synergistic alleviation of salinity stress in tomato: unraveling the physiological, biochemical, and antioxidant mechanisms modulated by manganese nanoparticles and chitosan, International Journal of Phytoremediation (2026). DOI: 10.1080/15226514.2026.2669640

Liselotte Aristimuño dice
Yo le aplico a las raíces de mis plantas tabletas de cloruro de magnesio y crecen hermosasss😜🌅🇻🇪