
Científicos de la Universidad de Utrecht exploran cerrar el estrecho de Bering con una mega presa para intentar frenar cambios climáticos extremos.
- 🌍 Corrientes oceánicas clave en riesgo → AMOC debilitándose.
- 🧊 Megaestructura hipotética → presa entre Alaska y Rusia.
- ⚖️ Resultados inciertos → posible mejora o empeoramiento.
- 🌡️ Clima europeo dependiente → regulación térmica atlántica.
- 🚧 Geoingeniería extrema → soluciones de último recurso.
- ⚠️ Señal de alerta → emisiones aún insuficientemente reducidas.
Científicos proponen construir una mega presa en el estrecho de Bering entre Rusia y Alaska
La propuesta suena casi a ciencia ficción: levantar una mega-presa entre Alaska y Rusia para modificar el comportamiento de los océanos. Sin embargo, detrás de esta idea hay algo más serio que una ocurrencia llamativa. Refleja el creciente nerviosismo científico ante el debilitamiento de uno de los sistemas climáticos más importantes del planeta: la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC).
El estudio plantea que bloquear el estrecho de Bering podría influir en este sistema oceánico global. No como una solución clara, más bien como un experimento teórico que abre preguntas incómodas.
Por qué el AMOC es tan importante
La AMOC funciona como una especie de cinta transportadora oceánica. Transporta agua cálida y salina hacia el norte, donde se enfría, se hunde y regresa hacia el sur en profundidad. Ese movimiento regula temperaturas, distribuye nutrientes y sostiene ecosistemas marinos enteros.
Gracias a este sistema, regiones como el norte de Europa disfrutan de un clima más templado de lo que les correspondería por latitud. Sin él, ciudades como Londres o Ámsterdam tendrían inviernos mucho más duros. No es un detalle menor.
En los últimos años, distintos estudios han señalado un debilitamiento progresivo de esta circulación. Algunas simulaciones incluso apuntan a cambios más rápidos de lo previsto. Y aquí es donde empieza la preocupación real: una alteración fuerte podría afectar lluvias, agricultura, niveles del mar y estabilidad climática global. Nada local. Todo conectado.

Lógica detrás de la presa en el estrecho de Bering
La idea de cerrar el estrecho de Bering no surge de la nada. Se inspira en un periodo del pasado geológico, el Plioceno medio, hace unos 3 millones de años. En aquel momento, el estrecho estaba cerrado por un puente terrestre, y la AMOC parecía más intensa.
A partir de ese dato, el equipo liderado por Jelle Soons exploró qué pasaría si se replicara esa configuración hoy. El planteamiento técnico implicaría construir tres estructuras que conectarían Rusia, las islas Diómedes y Alaska, a lo largo de unos 82 km en total.
No es una obra cualquiera. Hablamos de condiciones extremas, hielo marino, corrientes intensas y una zona geopolíticamente sensible. Vamos, que no se trata solo de ingeniería.
¿Podría este método ayudar?
Los resultados del modelo no son precisamente tranquilizadores. En algunos escenarios, especialmente con emisiones moderadas, el cierre del estrecho ayudaba a mantener la AMOC más estable. Como si se reforzara el sistema en momentos de debilidad.
Pero en otros casos, cuando la circulación ya estaba muy deteriorada, el efecto era el contrario: el colapso se aceleraba. Así, tal cual.
Esto introduce un problema de fondo: la misma intervención puede generar efectos opuestos según el estado del sistema. Y en un contexto climático complejo, eso añade un nivel de riesgo difícil de justificar.
Nivel de preocupación muy alto
El hecho de que se estén modelando propuestas de este tipo dice mucho. La comunidad científica no suele plantear intervenciones de geoingeniería extrema sin motivo.
En paralelo, se acumulan investigaciones sobre posibles puntos de inflexión climáticos, esos umbrales a partir de los cuales los cambios se vuelven difíciles de revertir. La AMOC es uno de ellos.
Aun así, los propios autores insisten en la cautela. Se trata de simulaciones preliminares, con incertidumbres importantes. Y aunque los resultados fueran más claros en el futuro, un proyecto así implicaría impactos ambientales masivos, tensiones políticas internacionales y desafíos técnicos enormes.
El AMOC y la presa en el estrecho de Bering
El verdadero mensaje del estudio no está en construir una presa. Está en lo que simboliza.
Cuando se empieza a considerar seriamente este tipo de soluciones, significa que las estrategias convencionales —como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero— no están avanzando al ritmo necesario.
La presa del estrecho de Bering no aparece como una solución realista, más bien como un síntoma. Una señal de que el sistema climático se está volviendo impredecible y que las respuestas empiezan a rozar lo desesperado.
Qué impacto puede tener en el medio ambiente
Un proyecto de esta escala tendría consecuencias profundas. Alteraría los intercambios de agua entre océanos, modificaría salinidad, temperatura y circulación en regiones clave del Ártico.
Los ecosistemas marinos se verían afectados. Especies adaptadas a condiciones específicas podrían desaparecer o desplazarse. Las rutas migratorias, tanto de peces como de mamíferos marinos, sufrirían cambios drásticos.
También habría impactos sobre comunidades indígenas que dependen del equilibrio ecológico de la zona. Y eso rara vez aparece en los modelos.
Además, cualquier alteración en el Ártico tiene efectos en cadena. Hielo marino, albedo, corrientes… todo está conectado.
Más información: The effects of a constructed closure of the Bering Strait on AMOC tipping behavior | Science Advances



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