• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Investigadores japoneses crean un adhesivo que se despega con luz sin dejar residuos y vuelve a pegarse durante al menos 15 ciclos

5 septiembre, 2026 Deja un comentario

Valora este contenido
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google
Imagen representativa generada por IA

Investigadores japoneses desarrollan un adhesivo reutilizable que reduce un 45% su fuerza con luz UV y se despega sin residuos.

  • 💡 Luz ultravioleta para controlar cuándo despegar.
  • ♻️ Adhesivo recuperable y reutilizable.
  • 📉 Hasta un 45 % menos de resistencia al despegado.
  • 🔄 Respuesta mantenida durante 15 ciclos.
  • 🧩 Separación limpia de vidrio, aluminio, PET y materiales compuestos.
  • 🔧 Potencial para electrónica, automoción y semiconductores.

Un adhesivo activado con luz permite desmontar componentes sin dejar residuos y volver a utilizar el pegamento

¿Por qué importa?

Pegar piezas es fácil. Separarlas años después sin romperlas, contaminarlas con adhesivo o destruir materiales valiosos es bastante más complicado.

Ese detalle se ha convertido en un obstáculo para la economía circular. Teléfonos, baterías, vehículos, pantallas y numerosos equipos electrónicos utilizan adhesivos porque permiten fabricar productos ligeros, compactos y resistentes. El problema aparece cuando toca reparar, sustituir un componente o reciclar el conjunto.

Investigadores de la Universidad de Osaka, en Japón, han planteado una solución bastante ingeniosa: un adhesivo cuya unión puede debilitarse localmente mediante luz ultravioleta, permitiendo despegar una pieza sin destruir toda la capa adhesiva.

Lo importante está precisamente ahí. El pegamento no tiene que convertirse en residuo cada vez que se desmonta el producto.

El problema oculto de fabricar productos cada vez más pegados

Los adhesivos han sustituido en muchas aplicaciones a tornillos, clips y otras uniones mecánicas. Tiene lógica industrial: distribuyen mejor las tensiones, pesan poco y permiten unir materiales muy diferentes.

Pero esa ventaja durante la fabricación puede convertirse en un quebradero de cabeza al final de la vida útil.

Cuando dos componentes quedan fuertemente adheridos, recuperarlos puede requerir calor, disolventes, herramientas mecánicas o directamente romper una de las piezas. En electrónica resulta especialmente problemático porque detrás de una pantalla, una carcasa o una batería pueden encontrarse metales, polímeros y componentes con bastante más valor que el propio adhesivo.

Los investigadores japoneses han abordado el problema desde una perspectiva diferente. En vez de diseñar un pegamento que se destruya cuando recibe un estímulo, han intentado modificar únicamente la zona microscópica donde el adhesivo toca el material.

La idea recibe el nombre de “conmutación interfacial”.

La luz cambia la unión justo donde hace falta

El material desarrollado contiene una red polimérica con enlaces reversibles basados en estilbeno y beta-ciclodextrina triacetilada.

No hace falta entrar demasiado en química para entender lo importante.

Estas moléculas pueden asociarse entre ellas y modificar su comportamiento cuando reciben determinadas longitudes de onda de luz. El equipo aprovechó esa propiedad para cambiar temporalmente las características mecánicas de la superficie del adhesivo.

Cuando se aplica luz UV-A de 365 nanómetros, cambia la configuración molecular del estilbeno y se debilitan las interacciones próximas a la superficie iluminada.

El resultado medido en la formulación optimizada fue una reducción aproximada del 45 % de la resistencia al despegado.

La pieza puede entonces separarse por la zona seleccionada y, según los experimentos, hacerlo sin residuos de adhesivo observables sobre el sustrato.

Aquí aparece una diferencia interesante frente a otros adhesivos fotoactivables. No se degrada necesariamente toda la masa del pegamento. Se modifica principalmente la interfaz que interesa separar.

Un adhesivo que puede recuperar su función

El proceso no termina con el despegado.

Los investigadores utilizaron posteriormente luz UV-C de 254 nanómetros para favorecer la recuperación de las interacciones moleculares responsables de la adhesión.

Después, mediante calentamiento, las muestras pudieron volver a unirse sin recurrir a un proceso con disolventes.

En los ensayos realizados, la respuesta controlada mediante luz se conservó durante 15 ciclos de pegado y despegado.

No significa que el adhesivo pueda reutilizarse indefinidamente. Quince ciclos constituyen una demostración experimental, no una prueba de vida útil industrial. Pero muestran algo relevante: el mecanismo puede repetirse sin destruir inmediatamente el material.

No funciona únicamente sobre una superficie de laboratorio

Un adhesivo destinado al desmontaje industrial tiene otro problema: los productos reales combinan materiales muy diferentes.

El equipo probó el mecanismo con PET unido a vidrio, plástico reforzado con fibra de carbono, nailon 66 y aluminio.

La capacidad de controlar el despegado apareció también en estas combinaciones.

Esto amplía bastante el interés potencial de la tecnología. Un automóvil, por ejemplo, mezcla aluminio, polímeros, composites, vidrio y componentes electrónicos. Un teléfono o un ordenador concentra todavía más materiales en muy poco espacio.

Poder decidir qué interfaz se libera y cuál permanece unida podría facilitar operaciones de desmontaje mucho más selectivas.

Reparar antes de triturar

Aquí aparece probablemente la consecuencia ambiental más interesante.

El reciclaje suele imaginarse como una máquina que recibe un producto usado y recupera sus materiales. La realidad es bastante menos elegante.

Antes de recuperar cobre, aluminio, polímeros o componentes electrónicos hay que acceder a ellos y separarlos. Cuanto más complejo sea el desmontaje, más probable resulta que materiales potencialmente reutilizables terminen triturados, mezclados o degradados.

Por eso diseñar para desmontar puede ser tan importante como mejorar posteriormente las tecnologías de reciclaje.

La posibilidad de liberar mediante luz una batería, un módulo electrónico, una pantalla o una pieza estructural podría permitir recuperar el componente completo. Y conservar un componente funcional suele mantener mucho más valor material que reducirlo nuevamente a materias primas.

Es una diferencia pequeña sobre el papel. Industrialmente, no tanto.

Una tecnología que encaja con el derecho a reparar

La investigación llega además en un momento especialmente oportuno.

Europa está endureciendo progresivamente los requisitos relacionados con reparabilidad, durabilidad, sustitución de componentes y diseño circular. El objetivo es que determinados productos puedan mantenerse en funcionamiento durante más tiempo y que sus piezas resulten accesibles cuando necesitan reparación.

Los adhesivos desmontables podrían terminar siendo una herramienta más dentro de esa transición.

Un dispositivo diseñado para abrirse mediante un estímulo controlado puede facilitar la sustitución de una pieza averiada sin obligar a destruir otras partes todavía útiles.

Esto no implica que cualquier consumidor vaya a desmontar su teléfono utilizando una lámpara ultravioleta. El escenario más razonable, al menos inicialmente, estaría en líneas de reparación, reacondicionamiento y reciclaje preparadas específicamente para activar estas interfaces.

Del pegamento inteligente al diseño circular

El trabajo forma parte de una línea de investigación más amplia de la Universidad de Osaka sobre polímeros supramoleculares, enlaces reversibles y materiales desmontables.

El mismo grupo dirigido por el profesor Yoshinori Takashima ya había investigado adhesivos reutilizables mediante interacciones moleculares reversibles y polímeros cuya degradación podía controlarse mediante luz.

La filosofía común resulta interesante: los materiales no tienen por qué diseñarse únicamente pensando en cómo funcionarán durante su utilización. También puede programarse qué ocurrirá cuando llegue el momento de separarlos, repararlos o reciclarlos.

Ese cambio de enfoque tiene bastante recorrido.

Durante décadas, la ingeniería de materiales ha perseguido uniones cada vez más resistentes y permanentes. La economía circular plantea una pregunta distinta: ¿y si una unión pudiera ser extremadamente estable durante años y, llegado el momento adecuado, desmontarse de forma controlada?

Potencial

El mayor potencial del adhesivo probablemente no esté en sustituir los pegamentos cotidianos. Está en aquellos productos donde el desmontaje determina cuánto material puede recuperarse realmente.

Electrónica de consumo, baterías, módulos de vehículos eléctricos, componentes de automoción, sensores, dispositivos médicos o determinados equipos fotovoltaicos podrían beneficiarse a largo plazo de uniones diseñadas para liberarse bajo condiciones específicas.

También podría favorecer el reacondicionamiento. Un fabricante podría recuperar un componente caro, sustituir únicamente la pieza dañada y volver a ensamblar el producto.

Eso reduciría la necesidad de fabricar componentes nuevos y conservaría parte de la energía, materias primas y trabajo ya incorporados en los existentes.

Pero todavía queda recorrido. Será necesario demostrar durabilidad durante años, estabilidad frente a la radiación ambiental, humedad y temperatura, compatibilidad con procesos industriales, seguridad de la exposición UV-C y viabilidad económica a gran escala.

Por ahora es un prototipo de laboratorio.

Aun así, plantea una idea poderosa para la fabricación circular: quizá los productos del futuro no deban diseñarse únicamente para permanecer unidos. También tendrán que saber cómo separarse.

Más información: “Interfacial Switching-Driven Photoactuator Adhesives for Selective Peeling and Substrate Recycling,” will be published in Matter & Light at DOI: https://doi.org/10.1016/j.matlit.2026.100094

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Tecnología verde

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Ingenieros de Stanford desarrollan un método 10 veces más eficiente para producir hidrógeno y obtener grafito para batería

Investigadores de Stanford multiplican por diez la eficiencia de un proceso para producir hidrógeno a partir de metano y obtienen grafito como subproducto.

Silicon Valley construirá una planta que convertirá aguas residuales municipales en agua potable a un ritmo de 757 litros por minuto

Silicon Valley prueba una tecnología capaz de convertir aguas residuales municipales en agua potable mediante un avanzado sistema de purificación.

Científicos entierran 2.000 calzoncillos y descubren qué suelos tienen mayor actividad biológica

En este experimento, los calzoncillos funcionan como una especie de “sensor biológico” barato y visual para comparar cómo distintos usos y manejos del terreno afectan al suelo.

Investigadores alemanes descubren una enzima “Pac-Man” que permite a bacterias perforar y devorar determinados bioplásticos

Científicos descubren una enzima bacteriana que degrada bioplásticos en monómeros y también rompe antibióticos como la penicilina.

Muebles de baño sostenibles: diseño y funcionalidad para un hogar más responsable

La sostenibilidad ha dejado de ser una tendencia exclusiva de la arquitectura o de los grandes proyectos de construcción para convertirse en un criterio cada vez más presente en nuestras decisiones cotidianas.

Nuevo estudio estima que el 46% de los agricultores del mundo sufre intoxicaciones por pesticidas cada año

Estudio mundial revela 402 millones de intoxicaciones por pesticidas al año y sitúa casi el 60% de las muertes en India.

Investigadores australianos desarrollan un biofiltro inteligente que elimina casi el 90% de contaminantes orgánicos de aguas pluviales

Nuevo biofiltro australiano se anticipa a las lluvias y eleva del 76% a casi el 90% la eliminación de contaminantes urbanos.

Investigadores chinos desarrollan un “tejido bloqueador térmico” que enfría las vías ferroviarias y las protege del calor extremo del verano

Nuevo tejido térmico reduce el sobrecalentamiento de los raíles ferroviarios y podría mejorar su seguridad durante las olas de calor.

Ingenieros australianos desarrollan titanio flotante impreso en 3D que es un 70% más resistente que el acero inoxidable

Investigadores de RMIT crean una estructura de titanio que flota incluso tras sufrir grietas y daños severos.

Investigadores kenianos multiplican hasta 8,5 veces las cosechas usando fertilizante producido por insectos

Científicos aumentan hasta 8,5 veces el rendimiento de cultivos con fertilizante de larvas de mosca soldado negra.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies