
Científicos noruegos validan planta solar de 5 metros que genera electricidad y calor a 130 °C para captura de carbono.
- Espejos concentradores.
- Electricidad + calor en un solo sistema.
- Temperaturas de 60 °C elevadas a 130 °C.
- Captura de carbono menos intensiva en energía.
- Ahorro energético del 17 % en pruebas.
- Potencial de reducción hasta el 39 %.
- Piloto en Trondheim, salto industrial a Italia.
- Dependencia meteorológica real.
Un sistema solar especial produce electricidad y calor para capturar CO₂ industrial
Investigadores de SINTEF han desarrollado un sistema solar que no se limita a generar electricidad. También produce y almacena calor útil para procesos industriales exigentes, como la captura de carbono. Y eso cambia el enfoque habitual de la energía solar en entornos industriales.
En la planta piloto instalada en Trondheim, enormes módulos solares de 5 metros de altura combinan células fotovoltaicas con espejos inclinados que concentran la radiación solar. No se trata solo de aumentar la producción eléctrica. El diseño permite recuperar calor a partir de tuberías con líquido situadas bajo los paneles. Energía doble. Más aprovechamiento. Menos desperdicio térmico.
La colaboración con Svalin Solar ha sido clave. La inspiración proviene de sistemas solares flotantes desarrollados previamente por la empresa, pero aquí el concepto se ha llevado un paso más allá: integración directa con una planta de captura de CO₂.
Agua caliente para la bomba de calor
El sistema incorpora un seguidor solar que orienta constantemente los módulos hacia el sol. Esa optimización continua permite maximizar la captación tanto eléctrica como térmica. El calor recuperado alcanza aproximadamente 60 °C, una temperatura elevada para sistemas solares híbridos.
Pero la captura de carbono requiere más. Mucho más. Para iniciar el proceso químico se necesitan alrededor de 130 °C. Por eso el equipo desarrolló una bomba de calor avanzada capaz de elevar la temperatura del agua utilizando electricidad generada en el propio sistema. Es una forma inteligente de multiplicar el rendimiento térmico sin recurrir directamente a combustibles fósiles.
Este tipo de integración energética —electricidad, calor solar y bomba de calor— refleja una tendencia creciente en Europa: electrificar y descarbonizar procesos industriales térmicos que tradicionalmente dependían del gas natural.

Ahorro energético medible
La captura de carbono es intensiva en energía. Normalmente requiere alrededor de 3,1 megajulios por tonelada métrica de CO₂ capturada. En las pruebas realizadas en el laboratorio Multiphase en Tiller, el nuevo sistema redujo ese consumo en 0,52 megajulios por tonelada, aproximadamente un 17 % menos.
Puede parecer una reducción modesta. No lo es. En industrias que capturan cientos de miles de toneladas al año, ese ahorro energético acumulado es significativo. Además, los modelos indican que, con mejoras en la concentración solar y reducción de pérdidas térmicas, la reducción podría alcanzar hasta el 39 %.
En un contexto europeo donde el precio del carbono bajo el sistema de comercio de emisiones (ETS) presiona a las industrias intensivas, cada punto porcentual de eficiencia cuenta. Mucho.
Una solución dependiente del clima
La prueba se realizó en agosto de 2025 bajo condiciones nórdicas especialmente grises. Poco sol. Producción limitada. El propio equipo reconoce que el rendimiento sería mayor en latitudes más soleadas.
Eso introduce una realidad incómoda: la variabilidad meteorológica. Cuando la radiación solar no es suficiente, el sistema necesita apoyo eléctrico adicional para mantener la temperatura de operación. No es una limitación exclusiva de este proyecto; es inherente a cualquier solución solar térmica.
La buena noticia es que en el sur de Europa —España, Italia, Grecia— la radiación anual es considerablemente superior. En esas regiones, la viabilidad técnica y económica mejora de forma notable. Y ahí es donde entra el siguiente paso.

Piloto industrial en Italia
Tras validar el modelo en Trondheim, el concepto se trasladará a una planta industrial de fabricación de vidrio en Italia. El sector del vidrio es intensivo en energía térmica y genera emisiones difíciles de reducir. Integrar energía solar concentrada + bomba de calor + captura de carbono en un entorno real permitirá evaluar rendimiento continuo, mantenimiento, integración con procesos existentes y estabilidad operativa.
Si funciona en condiciones industriales, el potencial de replicación en cementeras, acerías o industrias químicas es evidente. Sectores donde la electrificación directa es compleja y el calor sigue siendo el gran reto pendiente.
Potencial
Este tipo de sistema puede contribuir a una descarbonización industrial más realista y progresiva. No elimina la necesidad de reducir emisiones en origen, pero sí mejora la eficiencia de procesos de captura que probablemente formarán parte del mix climático europeo durante décadas.
Su potencial sostenible se basa en varios pilares:
Integración de energía solar concentrada en procesos industriales existentes.
Reducción del consumo energético de la captura de CO₂, mejorando su balance climático.
Aplicabilidad en países con alta radiación solar, donde el rendimiento sería mayor.
Complementariedad con políticas europeas de descarbonización industrial y electrificación térmica.
Si se optimiza y escala correctamente, podría convertirse en una pieza más del puzle industrial bajo en carbono. No la única. Pero sí una pieza útil.
Porque la transición no se construye con soluciones perfectas. Se construye con mejoras acumuladas, bien diseñadas, técnicamente sólidas. Y esta, con sus luces y sus sombras, apunta en esa dirección.
Vía www.sintef.no



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