
Aproximadamente el 25% de las olas de calor entre 2000 y 2023 se atribuyen directamente a las emisiones de gases de efecto invernadero de grandes empresas energéticas.
- Emisiones de grandes petroleras, vinculadas directamente a olas de calor extremas.
- Más de 50 olas de calor causadas por cada una de las 14 mayores compañías fósiles.
- Aumento de temperatura de hasta 3 °C en eventos recientes.
- Nueva base científica para exigir responsabilidades legales y compensaciones.
- Estudio pionero con implicaciones políticas, legales y sociales de gran calado.
Las emisiones de las grandes petroleras, responsables directas de olas de calor mortales
Por primera vez, un estudio ha logrado atribuir directamente decenas de olas de calor extremas a las emisiones de carbono de las principales compañías de combustibles fósiles. Se trata de un avance clave que pone nombres y apellidos a desastres climáticos hasta ahora considerados como consecuencia “general” del calentamiento global.
La investigación, publicada en la revista Nature, ha revelado que las emisiones individuales de gigantes como ExxonMobil o Saudi Aramco fueron suficientes, por sí solas, para provocar más de 50 olas de calor que de otro modo habrían sido prácticamente imposibles. En cifras, estas emisiones aumentaron más de 10.000 veces la probabilidad de que se produjeran esos eventos extremos.
El análisis se basa en una metodología de atribución climática que compara el mundo actual con uno sin emisiones industriales masivas. Gracias a modelos climáticos y datos meteorológicos históricos, los investigadores pudieron estimar cuánto han contribuido los principales emisores al aumento de temperatura que alimenta estas olas de calor.
Calor extremo, muertes evitables
La crisis climática multiplica la frecuencia, la intensidad y la duración de las olas de calor. Solo entre 2010 y 2019, el estudio documenta 213 olas de calor que se volvieron 200 veces más probables debido al cambio climático. Cada una de ellas con consecuencias reales: muertes por golpes de calor, incendios forestales, cosechas arruinadas, colapsos en infraestructuras, entre otros impactos.
En total, se estima que medio millón de personas mueren cada año por causas relacionadas con el calor extremo. La ola de calor que golpeó el noroeste del Pacífico en 2021, por ejemplo, fue casi 3 °C más intensa de lo que habría sido sin el calentamiento global. Ese margen puede parecer pequeño, pero significa la diferencia entre una jornada calurosa y un evento letal.
El estudio también destaca que las emisiones de las 180 principales empresas fósiles explican aproximadamente la mitad del aumento de intensidad de estos fenómenos. El resto proviene, sobre todo, de la deforestación, una fuente de carbono que sigue fuera de control en regiones clave como la Amazonía.
Un nuevo camino para la justicia climática
Más allá del hallazgo científico, el estudio tiene un fuerte potencial legal. Por primera vez, se puede demostrar con evidencia sólida que decisiones corporativas específicas —como mantener la extracción de petróleo y gas, o financiar campañas de desinformación— causaron directamente sufrimiento humano y daños materiales.
Esto abre la puerta a demandas por compensación en tribunales nacionales e internacionales. De hecho, en julio de 2025, la Corte Internacional de Justicia dictaminó que los Estados tienen la obligación de prevenir daños climáticos, y en mayo, un tribunal alemán reconoció que las compañías fósiles podrían ser legalmente responsables por su contribución al calentamiento global.
El uso de este tipo de análisis podría convertirse en un pilar fundamental en litigios climáticos, algo que movimientos ciudadanos como Make Polluters Pay ya están reclamando activamente. «Ahora podemos señalar con claridad: esta ola de calor fue provocada por tal empresa, y exigir que asuman las consecuencias», explicó una portavoz de la campaña.
Las barreras legales persisten
Sin embargo, ninguna gran contaminadora ha sido condenada aún. Las dificultades jurídicas siguen siendo enormes: ¿deben ser responsables por las emisiones de sus productos o solo por sus procesos productivos? ¿Qué jurisdicción debe juzgar a empresas que operan a escala global? ¿Cómo probar la relación entre décadas de desinformación y daños actuales?
Según el Sabin Center for Climate Change Law, los avances científicos son importantes, pero no suficientes por sí solos. Se necesita voluntad política, reformas legales y una ciudadanía organizada que exija responsabilidades.
Más información: Systematic attribution of heatwaves to the emissions of carbon majors



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