
Compañía respaldada por Gates y Khosla desarrolla el sistema geotérmico más caliente del mundo, ideal para alimentar centros de datos con energía constante y sin carbono. Puede generar energía 24/7, sin depender del clima y sin necesidad de grandes extensiones de terreno.
- Nuevo récord geotérmico: 331 °C en un sistema EGS.
- Energía estable para centros de datos y carga de IA.
- Menor consumo de agua y menos perforaciones.
- Avance clave hacia electricidad limpia y asequible.
- Tecnología replicable en muchos territorios volcánicos.
Mazama Energy establece un nuevo referente global en la carrera por la energía limpia al desarrollar el sistema geotérmico mejorado más caliente jamás creado, alcanzando 331 °C en su emplazamiento piloto en Newberry, Oregón. Este hito no es solo una cifra récord: es la evidencia de que la geotermia puede dar un salto cualitativo para convertirse en una fuente de electricidad constante, asequible y libre de carbono, capaz de alimentar desde industrias intensivas hasta la creciente constelación de centros de datos dedicados a la inteligencia artificial.
Una nueva era para la energía de los centros de datos: siempre disponible, en cualquier lugar y libre de carbono
El auge de los centros de datos —empujado por la expansión de la computación en la nube y los modelos de IA— está tensando la red eléctrica global. El consumo energético de estas infraestructuras crece más rápido que la capacidad instalada de energías renovables convencionales. La intermitencia de la solar y la eólica complica la operación de cargas continuas, mientras que el gas o el carbón implican emisiones incompatibles con los compromisos climáticos actuales.
La propuesta de Mazama cambia el tablero. Al operar por encima de los 300 °C, sus sistemas EGS pueden generar energía 24/7, sin depender del clima y sin necesidad de grandes extensiones de terreno. Para la industria tecnológica —acostumbrada a planificar años vista—, disponer de una fuente estable y no expuesta a la volatilidad del mercado fósil supone un alivio estratégico.
La empresa subraya que esta plataforma geotérmica ofrece un suministro global, continuo y libre de carbono. Y aquí viene la clave: no necesita condiciones geológicas perfectas, solo calor profundo y la capacidad de crearlo o desbloquearlo mediante técnicas avanzadas de perforación y estimulación. Esto abre regiones enteras del planeta a un tipo de energía que antes solo era viable en lugares excepcionales como Islandia.
Desde Utah FORGE, uno de los proyectos de referencia mundial, se ha resaltado que este avance confirma décadas de investigación orientadas a crear un EGS plenamente funcional. Por primera vez, se valida un sistema con pozos interconectados, circulación de fluido y monitorización en un escenario realista y extremadamente caliente. Un viejo sueño de la geotermia, dicho sin exagerar.
Liberar el potencial de la geotermia supercaliente: hacia la energía limpia a escala de teravatios
Mazama planea ahora escalar. El primer paso será un piloto comercial de 15 MW en 2026, seguido de un desarrollo de 200 MW en el mismo emplazamiento. Más adelante, la compañía espera adentrarse en el régimen SuperHot Rock —por encima de los 400 °C—, donde la densidad energética se dispara.
Trabajar en estas temperaturas permitiría, según la empresa, extraer hasta diez veces más energía por cada pozo, reducir en un 75 % el uso de agua y necesitar un 80 % menos de perforaciones. Para cualquier proyecto energético, reducir pozos es reducir impacto económico y ambiental.
El emplazamiento de Newberry, dentro de la cordillera de las Cascadas, es uno de los mayores reservorios geotérmicos del país. Allí, el equipo perforó un nuevo pozo de más de 3.100 m, con una precisión milimétrica para alinearlo con el pozo inyectado previamente. Las pruebas confirmaron una conectividad total entre ambos y el funcionamiento del sistema EGS más caliente construido hasta la fecha.
El logro técnico va más allá del récord térmico. La empresa superó desafíos asociados a la perforación en rocas complejas —granito, basalto, granodiorita— sin sufrir fallos en motores o herramientas de medición, algo muy poco habitual en contextos tan agresivos. Las velocidades de perforación alcanzaron los 30 m/h, con tramos de casi 850 m sin necesidad de cambiar la broca. Y, para rematar, sin incidentes laborales.
En el núcleo del avance se encuentra Thermal Lattice™, una técnica patentada que combina fracturación hidráulica con procesos térmicos para generar redes de fracturas más complejas y eficientes. Se aplicaron además fluidos reticulados, sleeves deslizantes, nano-trazadores y sistemas de fibra óptica para monitorizar temperaturas y fracturas en tiempo real. Una caja de herramientas de nueva generación que redefine la forma de trabajar en rocas ultracalientes.
Potencial
El salto logrado por Mazama no es solo un logro técnico. Marca una dirección clara para la transición energética. La posibilidad de desplegar energía limpia, constante y competitiva en regiones donde hasta ahora no había opciones renovables firmes permite acelerar la electrificación de industrias complejas: acero, minería, química, fabricación avanzada. Y, por supuesto, el mundo de la IA, cuyos servidores exigen una potencia estable que el sol o el viento no siempre pueden garantizar por sí solos.
Si esta tecnología se extiende —y todo indica que así será gracias a la inversión en perforación profunda, nuevos materiales y programas públicos de apoyo a la geotermia— puede aliviar la dependencia del gas, reducir emisiones y, sobre todo, ofrecer a muchas regiones una vía realista para descarbonizarse. Es una de esas soluciones que no vienen a sustituir, sino a complementar. Poner una pieza más en el puzzle energético global.
Más información: mazamaenergy.com



Salvador dice
El artículo además de muy interesante y tentador es como bien proclama un gran salto para continuar explorando las recientes IA con sus demandas enormes de energía. Pero la duda no deja de aflorar, toda acción lleva una reacción, el uso continuado y creciente de la energía geotérmica hasta que punto podrá ser libre de peligro para la vida humana y el planeta en el futuro. Alguna relación muy estrecha entre el calor interior y su interconexión para la vida en el planeta debe existir, si además extraemos y gastamos parte del mismo, como quedaría esa dependencia vital para la existencia del planeta, podría ser un agotamiento no renovable que traería consecuencias fatales. Hay que profundizar muchísimo en estudios antes de que el resto del mundo empiece a sacar su gran tajada. Tendemos a querer irnos pa la más fácil aparentemente y eso es una bumerán a largo plazo o tal vez a corto.
Salvador dice
Volviendo al tema geotérmico, disculpen, pensé cuando comencé a leer que desarrollarían de manera excepcional los llamados ‘pozos canadienses’ que a pocos metros de profundidad en determinados lugares del mundo por lo general cerca de los puntos fríos del planeta, permiten aclimatar espacios de vivienda tanto para calor o fresco ambiental.