
El compost de restos de jardín y alimentos ayuda a que los árboles absorban más nitrógeno en el primer año, mejora la estructura del suelo y reduce la escorrentía.
- Olivares superdensos, misma producción con menos fertilizante.
- Reducción de nitrógeno hasta un 50 % sin afectar el rendimiento.
- Compost potencia la absorción de nutrientes y mejora el suelo.
- Un tercio del nitrógeno, aportado por el propio ecosistema.
- Menos insumos, menos emisiones, más sostenibilidad.
Olivares superdensos: más sostenibles de lo que se pensaba
Los olivares superintensivos —aquellos donde los árboles crecen alineados y muy juntos para facilitar la recolección mecánica— están demostrando ser más eficientes y sostenibles de lo que se creía.
Un nuevo estudio realizado por la Universidad de California, Davis, confirma que es posible mantener altos rendimientos y una calidad excelente de aceite de oliva usando entre un 25 % y un 50 % menos de nitrógeno que las cantidades recomendadas para olivares tradicionales.
Esto representa un giro importante en la forma en que se gestionan los nutrientes en la agricultura moderna. En zonas como el Valle Central de California, donde la presión sobre el agua y el suelo es creciente, reducir fertilizantes sin sacrificar productividad no es solo una buena noticia: es una necesidad urgente.

El compost como aliado estratégico
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue el impacto positivo del compost orgánico elaborado a partir de restos vegetales y residuos alimentarios.
En las parcelas tratadas con compost, los olivos no solo absorbieron más nitrógeno durante el primer año, sino que además se observó una mejora en la estructura del suelo y una menor escorrentía, factores claves para preservar nutrientes y reducir la contaminación de aguas subterráneas.

El compost, al provenir de residuos orgánicos urbanos, puede mejorar el suelo y cerrar ciclos de nutrientes. Sin embargo, su uso también debe ser gestionado con cuidado para evitar emisiones o pérdidas por lixiviación. Todo esto lo convierte en una herramienta esencial para un modelo agrícola más circular y regenerativo.

El suelo: una reserva oculta de fertilidad
El estudio también reveló que cerca de un tercio del nitrógeno presente en hojas, frutos y ramas no provenía del fertilizante aplicado.
Procedía del propio suelo y de las reservas acumuladas por los árboles en años anteriores. Este dato refuerza la idea de que los ecosistemas agrícolas bien manejados tienen una capacidad notable para cerrar ciclos de nutrientes sin depender exclusivamente de insumos externos.
Esto abre nuevas líneas de investigación: entender cómo y por qué el suelo libera estos nutrientes, qué prácticas favorecen ese ciclo natural y cómo mantener ese equilibrio sin agotar las reservas a largo plazo.
Menos fertilizante, menos impacto ambiental
El exceso de nitrógeno en la agricultura convencional no solo supone un gasto innecesario. También es una de las principales fuentes de emisiones de óxidos de nitrógeno (gases de efecto invernadero) y de contaminación de acuíferos.
Al demostrar que se puede reducir significativamente su uso en olivares superdensos, este estudio apunta a una forma más responsable y eficiente de cultivar.
El estudio sugiere que es posible mantener la productividad reduciendo insumos, siempre que se conozcan bien los procesos del suelo y se apliquen prácticas adaptadas al contexto local.
En un contexto donde la agricultura representa una parte importante de las emisiones globales, medidas como estas tienen un impacto directo sobre el cambio climático. Reducir el uso de fertilizantes industriales puede disminuir su huella ambiental, especialmente en lo que respecta a su producción y transporte. Aunque tanto el nitrógeno orgánico como el sintético pueden contaminar, una gestión eficiente y adaptada al suelo reduce ese riesgo.
Vía UC Davis



Antonio dice
Buenas tardes, actualmente comercializó compost de uso agrícola, nos nutrimos de las plantas de Compostaje, concretamente podemos distribuir concretamente de 16 plantas en toda España, la producción podría ser de mejor calidad pero nos tenemos que venir a lo que hay ya que somos distribuidores, no producimos el material,en cuanto a los resultados, excelentes, sobretodo en olivo, la empresa distribuidora es Forsuelo S.L, muchas gracias .
Esteban santipolio dice
el tema no es el superintensivo el tema es el manejo del suelo con nutrientes de origen orgánico disponibles…lo..mismo pasaría con un inte sivo o un tradicional… dejen de vender, plantas y humo!!!!
Carlos dice
En el olivar intensivo el cambio a compost en lugar de abono químico es bueno, ahora a ver cómo solucionan lo de la ingente cantidad de pequeñas aves muertas por los fumigados y muy especialmente en la recolección mecánica del fruto