• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Nuevo estudio descubre que el deshielo de Groenlandia liberó grandes reservas de metano atrapadas bajo el fondo marino

18 mayo, 2026 Deja un comentario

5/5 - (3 votos)
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google
Imagen: sugarek – Depositphotos.

Científicos descubren que el agua de deshielo desestabilizó rápidamente hidratos de metano bajo Groenlandia durante el retroceso glaciar.

  • 🌍 Metano atrapado bajo el hielo.
  • 🧊 Deshielo acelerado en Groenlandia.
  • 💨 Liberación rápida de gases de efecto invernadero.
  • 🌊 Agua de deshielo infiltrándose en sedimentos marinos.
  • ⚠️ Nuevo riesgo climático poco estudiado.
  • 📈 Posibles emisiones abruptas en regiones polares.
  • 🔬 Pruebas obtenidas con núcleos de sedimento y sísmica 3D.
  • 🌡️ Advertencia directa para un planeta en calentamiento.

El deshielo de Groenlandia podría activar una bomba climática submarina

Durante años, gran parte de la atención científica se centró en el deshielo visible: glaciares que retroceden, icebergs desprendiéndose y océanos cada vez más cálidos. Pero bajo el fondo marino del Ártico ocurre algo mucho menos evidente… y potencialmente más inquietante. Un nuevo estudio internacional acaba de identificar un mecanismo capaz de liberar enormes cantidades de metano atrapado bajo el lecho oceánico de forma mucho más rápida de lo que se pensaba.

La investigación, publicada en Nature Geoscience, se centra en la plataforma continental del noroeste de Groenlandia. Allí, un equipo de científicos encontró evidencias de que el agua procedente del deshielo penetró en los sedimentos submarinos y desestabilizó depósitos de hidratos de metano, unas estructuras heladas que almacenan gas bajo altas presiones y bajas temperaturas.

Hasta ahora, la comunidad científica asumía que estos hidratos se degradaban lentamente debido al aumento gradual de la temperatura del océano o a cambios de presión. Lo que revela este trabajo es distinto. Mucho más brusco. El agua dulce procedente del deshielo habría actuado como una especie de “disolvente geológico”, alterando rápidamente las condiciones químicas de los sedimentos y facilitando la liberación de metano incluso en zonas consideradas relativamente estables.

Una fuga invisible bajo el océano Ártico

El hallazgo se apoya en muestras extraídas durante la Expedición 400 del Programa Internacional de Descubrimiento Oceánico, una de las últimas grandes campañas científicas de perforación marina antes de la finalización del histórico proyecto internacional.

Los investigadores analizaron núcleos de sedimento obtenidos frente a la bahía de Melville, en Groenlandia. Lo sorprendente fue encontrar capas con concentraciones de metano mucho menores de lo esperado. Algo había vaciado esos depósitos.

La clave apareció gracias a imágenes sísmicas 3D de alta resolución. En el fondo marino se observaron pockmarks, pequeños cráteres formados por escapes violentos de fluidos y gases, junto a estructuras geológicas que indican migraciones rápidas de metano desde capas profundas hacia la superficie.

Todo apunta a un episodio de liberación masiva durante el último ciclo glacial. Geológicamente hablando, un suspiro.

El metano: menos abundante que el CO₂, mucho más potente

Aunque el dióxido de carbono domina el debate climático, el metano tiene una capacidad de calentamiento muy superior en el corto plazo. Durante los primeros 20 años tras su emisión, puede atrapar alrededor de 80 veces más calor que el CO₂.

Eso convierte a los hidratos de metano en una especie de “gigante dormido” del sistema climático. Se estima que bajo el permafrost y los márgenes continentales existen alrededor de 1.800 gigatoneladas de metano almacenadas. Una cifra gigantesca.

La mayoría permanecerá atrapada durante miles de años. O eso se creía.

El problema es que el Ártico se está calentando casi cuatro veces más rápido que la media global. Groenlandia pierde hielo a un ritmo creciente y vierte enormes cantidades de agua dulce al océano cada verano. Ese flujo puede modificar la salinidad y la química de los sedimentos submarinos. Y ahí es donde entra el nuevo mecanismo identificado por el estudio.

No se trata solo de hielo derritiéndose. Se trata de un sistema climático conectado donde cambios aparentemente locales pueden desencadenar respuestas globales.

Ecos del pasado climático de la Tierra

Los científicos llevan décadas investigando si liberaciones abruptas de metano contribuyeron a antiguos episodios extremos de calentamiento global. Uno de los más conocidos es el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, ocurrido hace unos 56 millones de años.

Durante aquel periodo, la temperatura global aumentó entre 5 y 8 °C. Los océanos se acidificaron, desaparecieron especies y muchos ecosistemas colapsaron. Todavía existe debate sobre las causas exactas, aunque el metano liberado desde hidratos submarinos aparece constantemente en las hipótesis científicas.

El nuevo estudio no afirma que Groenlandia vaya a desencadenar un evento similar. Pero sí demuestra que existen mecanismos rápidos capaces de liberar grandes cantidades de metano en condiciones adecuadas. Y eso cambia parte del tablero climático.

Da que pensar.

El Ártico como laboratorio del futuro climático

Lo inquietante de este descubrimiento es que encaja con otras señales observadas en regiones polares. En Siberia ya se han documentado enormes cráteres asociados al deshielo del permafrost y acumulaciones de gases. En el mar de Siberia Oriental, varias campañas oceanográficas detectaron columnas de metano emergiendo desde el fondo marino.

Al mismo tiempo, nuevas investigaciones en Alaska y Canadá muestran que el permafrost contiene más carbono del previsto inicialmente. Parte de ese carbono puede transformarse en metano cuando las condiciones cambian.

El Ártico está funcionando como una especie de laboratorio acelerado del cambio climático. Procesos que antes requerían siglos empiezan a medirse en décadas.

Qué impacto puede tener en el medio ambiente

La liberación rápida de metano plantea varios riesgos ambientales importantes.

El primero es el efecto amplificador del calentamiento global. Más metano en la atmósfera implica más calor retenido, lo que acelera todavía más el deshielo polar. Un círculo difícil de frenar.

También existen impactos sobre los océanos. Parte del metano liberado puede oxidarse en el agua marina, consumiendo oxígeno y contribuyendo a la acidificación oceánica. Esto afecta directamente a organismos marinos sensibles como moluscos, corales de aguas frías y ciertas especies de plancton.

En regiones costeras del Ártico, el deshielo y la inestabilidad de los sedimentos pueden alterar ecosistemas enteros. Cambian las corrientes locales, se modifican hábitats bentónicos y aumenta la erosión de plataformas heladas y costas congeladas.

Además, la pérdida de estabilidad en los fondos marinos puede afectar infraestructuras submarinas futuras, desde cables hasta posibles instalaciones energéticas o científicas en zonas polares.

Tecnología, vigilancia y nuevas herramientas científicas

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es el uso combinado de sísmica 3D, análisis geoquímicos y perforaciones oceánicas profundas. Estas tecnologías permiten observar procesos invisibles hasta hace pocos años.

Actualmente, varios proyectos europeos y norteamericanos están desarrollando sistemas de monitorización continua en regiones polares mediante sensores submarinos, satélites y vehículos autónomos. La idea es detectar cambios en tiempo real y comprender mejor cómo responden los hidratos de metano al calentamiento global.

La Unión Europea también financia programas centrados en el Ártico dentro de iniciativas de investigación climática y seguridad ambiental. El objetivo no es extraer estos hidratos como combustible —algo muy controvertido ambientalmente—, más bien entender su comportamiento y evitar sorpresas climáticas.

Porque el problema no es únicamente cuánto carbono emite la humanidad hoy. También importa cuánto carbono antiguo puede empezar a escapar como consecuencia del calentamiento ya acumulado.

Vía Manchester University

Más información: Gas hydrate dissolution triggered by subglacial groundwater flushing during deglaciation | Nature Geoscience

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Cambio Climático

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Convierten cáscaras de ajo en un sensor que genera su propia electricidad para detectar cuándo se abre una puerta

Convierten cáscaras de ajo en un sensor que genera hasta 400 voltios y avisa al móvil cuando alguien abre una puerta.

Cómo hacer un terrario eterno paso a paso: plantas, capas y cuidados para que dure años

Puedes aprender a hacer un terrario eterno con sencillas instrucciones. Reutiliza los botes de vidrio que tienes por casa y regala plantas.

75 estudiantes construyen desde cero una mini casa autosuficiente que funciona con energía solar y eólica

Un proyecto escolar convierte la construcción real en un laboratorio de sostenibilidad, combinando vivienda asequible, eficiencia energética y formación técnica.

Crean un robot que cae como una semilla de arce y, al tocar el agua, convierte sus alas en velas para navegar solo

Inspirado en la naturaleza, ALBATROSS puede desplegarse desde el aire y desplazarse de forma autónoma sobre el agua aprovechando el viento y con solo tres actuadores.

Vive aislado de la red y construye su propio sistema para recoger lluvia: una sola tormenta le aporta más de 37.800 litros

Una solución ingeniosa convierte tejados, cisternas y materiales reutilizados en una enorme reserva de agua para afrontar los periodos secos.

Una estudiante convierte las cáscaras de plátano de su comedor escolar en un acolchado que reduce hasta un 53 % las malas hierbas

Aprovecha un residuo cotidiano para crear un bioplástico agrícola que conserva la humedad y mantiene el suelo hasta 3 °C más fresco.

Los paneles solares que se conectan directamente a un enchufe arrasan en Reino Unido: se agotan dos veces en menos de un mes

La energía solar enchufable despega con fuerza: cuesta desde 450 libras, alcanza hasta 800 W y abre el autoconsumo a pisos e inquilinos.

Construyen el aerogenerador más alto del mundo: 365 metros, más que la Torre Eiffel, para aprovechar los fuertes vientos de las alturas

Una innovadora torre eólica alemana busca producir mucha más electricidad accediendo a corrientes más rápidas y constantes sin ocupar nuevos terrenos.

Un pequeño robot agrícola funciona con energía solar y consigue sembrar con hasta un 98,8 % de precisión

Una sembradora compacta combina robótica y fotovoltaica para colocar casi 99 de cada 100 semillas correctamente y reducir el consumo energético en el campo.

Cáscaras de arroz y neumáticos usados: así fabrican las nuevas ruedas de los coches de Fórmula E

Bridgestone lleva la economía circular a la competición eléctrica con un 65 % de materiales reciclados y renovables y procesos de fabricación más sostenibles.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies