
Dos bandas cercanas a los 40 grados de latitud en ambos hemisferios muestran un calentamiento inusual, afectando regiones desde la costa este de EE.UU. hasta Japón, y desde Nueva Zelanda hasta el Atlántico oriental cerca de Argentina.
- Océanos absorben más calor que nunca.
- Calentamiento intenso en bandas de 40° latitud N y S.
- Cambios ligados al chorro polar y corrientes marinas.
- Zonas tropicales también se calientan, pero con más variabilidad.
- Consecuencias: lluvias extremas, ecosistemas marinos alterados.
- Subtrópicos se mantienen estables, posibles zonas de tránsito térmico.
Dos franjas oceánicas globales se calientan a un ritmo récord
Los océanos están absorbiendo más calor que en cualquier otro momento registrado, y esta tendencia no es uniforme: dos bandas situadas cerca de los 40 grados de latitud en ambos hemisferios se están calentando a una velocidad sin precedentes. Esta transformación está alterando patrones meteorológicos, corrientes marinas y ecosistemas enteros.
Zonas críticas identificadas
Los investigadores analizaron datos de temperatura oceánica entre los años 2000 y 2023. Detectaron un calentamiento acelerado en dos franjas oceánicas: una en el hemisferio norte, desde la costa este de EE. UU. hasta Japón; y otra en el sur, desde Nueva Zelanda y Tasmania hasta el Atlántico frente a Argentina.
Ambas franjas se sitúan cerca de los 40° de latitud, donde se cruzan influencias atmosféricas y oceánicas intensas. Estas zonas no solo se calientan más rápido, sino que están modificando la forma en que se distribuye el calor en el océano global.

Cambios en patrones de viento y corrientes
El calentamiento coincide con cambios en el chorro polar (jet stream) y en las corrientes oceánicas, que han modificado la dirección y profundidad del transporte de calor. El viento ahora arrastra más energía hacia zonas donde puede almacenarse en capas profundas del océano, hasta 2.000 metros de profundidad.
Estos patrones de circulación alterados refuerzan tormentas, cambian rutas migratorias de peces y modifican lluvias en zonas distantes por teleconexiones atmosféricas.
Medición precisa con unidades energéticas mayores
Para cuantificar este calentamiento, los científicos utilizaron zettajulios (1 ZJ = 10²¹ julios), una unidad energética que permite medir incrementos sutiles pero significativos en el contenido térmico del océano. Esta precisión es clave para identificar señales a largo plazo frente a variaciones naturales más ruidosas.
Calor tropical en aumento… pero con más altibajos
Entre 10°N y 20°S, también se registró un aumento notable de temperatura, aunque con variabilidad marcada por fenómenos como El Niño y La Niña. A pesar de estas fluctuaciones, estas aguas tropicales están almacenando gran cantidad de calor que aumenta la humedad atmosférica, lo que puede derivar en lluvias más intensas y ciclones más destructivos.
Subtrópicos sorprendentemente estables
Un hallazgo inesperado fue la relativa estabilidad térmica en torno a los 20° de latitud en ambos hemisferios. Estas zonas subtropicales parecen actuar como corredores de tránsito térmico, donde el calor no se acumula sino que se redistribuye hacia otras regiones.
Este comportamiento podría explicarse por la estructura de las corrientes oceánicas y la circulación atmosférica, que simplemente «saltan» estas áreas.
Implicaciones para la biodiversidad y las comunidades costeras
El incremento de temperatura en ciertas zonas del océano afecta directamente a los ecosistemas marinos. Especies como peces, mamíferos marinos y fitoplancton modifican sus rutas migratorias, reproducción y hábitats. Esto impacta a la pesca, un recurso esencial para millones de personas.
Además, el aumento de vapor de agua atmosférico amplifica eventos de lluvias extremas, con mayor riesgo de inundaciones y tormentas intensas en zonas costeras y continentales.
Variabilidad natural vs. calentamiento inducido
Aunque la principal causa de este calentamiento es la actividad humana y las emisiones de gases de efecto invernadero, los investigadores subrayan que existen ciclos naturales que pueden reforzar o enmascarar temporalmente esta tendencia. Es por eso que los datos a largo plazo, como los usados en este estudio, son esenciales para interpretar la evolución del clima de forma precisa.
Comprender cómo y dónde se calientan los océanos es un paso vital para construir un futuro energético más limpio, seguro y justo.
Más información: Distinctive Pattern of Global Warming in Ocean Heat Content in: Journal of Climate Volume 38 Issue 9 (2025)



jose cañoles pozas dice
hola, afecta a chile este calentamiento de los océano