
Investigadores de la EHU advierten que las ayudas públicas favorecen a los más ricos y no impulsan la adopción real de vehículos eléctricos.
- 🔌 Vehículo eléctrico → acceso desigual.
- 💶 Ayudas públicas → beneficio en rentas altas.
- 🏙️ Ciudades grandes → mayor concentración de EV.
- 🚗 Parque envejecido → transición lenta.
- 📉 Impacto climático limitado → mala orientación de incentivos.
- ⚖️ Propuesta clave → ayudas según ingresos.
- ♻️ Sustitución real → condición imprescindible.
La electrificación del transporte: necesaria, pero desigual
El transporte por carretera sigue siendo uno de los grandes obstáculos en la lucha contra el cambio climático. Y no por falta de soluciones tecnológicas, precisamente. La electrificación avanza, sí, pero lo hace con una distribución social claramente desequilibrada.
En España, donde el parque automovilístico es uno de los más antiguos de Europa, la transición hacia el vehículo eléctrico avanza a un ritmo que no termina de despegar. Alcanzar los 5,5 millones de vehículos eléctricos en 2030 parece, hoy por hoy, más aspiración que realidad. La cifra actual ronda los 600.000 vehículos, lo que evidencia una brecha entre objetivos políticos y comportamiento real del mercado.
El problema no es solo tecnológico ni de infraestructura. Es estructural. Y, en parte, social.
Quién accede realmente al coche eléctrico
El estudio liderado por la investigadora Mercè Amich aporta algo que hasta ahora faltaba: datos reales de propiedad, no simples encuestas de intención. Y lo que muestra no sorprende tanto como incomoda.
El vehículo eléctrico se concentra en perfiles muy concretos: hogares con ingresos elevados, mayor nivel educativo y ubicados en grandes núcleos urbanos como Madrid o Barcelona. No es casualidad. Estos usuarios tienen mayor capacidad de inversión inicial, acceso a puntos de recarga privados y, en muchos casos, una mayor sensibilidad ambiental.

Pero también revela algo más profundo: la transición energética, tal como está diseñada, no está siendo inclusiva.
En entornos rurales o en ciudades medianas, donde la dependencia del coche es incluso mayor, el acceso al vehículo eléctrico sigue siendo limitado. Y no por falta de interés. Por barreras económicas, logísticas… y también políticas.
Ayudas públicas que no cambian el comportamiento
Los programas de incentivos como el MOVES nacieron con una intención clara: acelerar la adopción del vehículo eléctrico. Sin embargo, el análisis revela que no están cumpliendo ese objetivo de forma efectiva.

Gran parte de las ayudas termina en manos de quienes ya tenían capacidad para comprar un coche eléctrico sin necesidad de subvención. Es decir, no se está modificando el comportamiento de compra, que debería ser el núcleo de cualquier política pública de este tipo.

Peor aún: en muchos casos, el vehículo eléctrico no sustituye a uno de combustión. Se suma. Un coche más en el garaje. Esto diluye el impacto ambiental esperado y convierte la ayuda en una especie de incentivo al consumo, más que a la descarbonización.
Y claro, así no funciona.
El diseño de las políticas importa (y mucho)
Uno de los puntos más relevantes del estudio es la crítica al diseño actual de las ayudas. No hay diferenciación por nivel de ingresos. Un usuario con alto poder adquisitivo recibe el mismo incentivo que alguien con dificultades económicas.
Eso genera una distorsión evidente.
Introducir criterios de renta aparece como una medida lógica, casi de sentido común. Otros países europeos ya aplican modelos más progresivos, donde las ayudas se ajustan en función de la capacidad económica del solicitante.
También se plantea recuperar —y reforzar— el requisito de achatarramiento de vehículos antiguos. Sin esta condición, el impacto ambiental se diluye. Con ella, se garantiza que cada nuevo coche eléctrico sustituya a uno más contaminante. Cambio real.
Propuestas para una transición más justa y eficaz
Más allá de las conclusiones del estudio, el contexto actual invita a repensar el modelo.
En países como Francia o Alemania ya se están probando esquemas de ayudas más dirigidas, incluyendo leasing social de vehículos eléctricos o incentivos específicos para rentas bajas. En España, algunas comunidades autónomas han empezado a explorar líneas complementarias al MOVES, aunque de forma todavía fragmentada.
También empieza a cobrar fuerza el impulso al vehículo eléctrico compartido y a la electrificación del transporte público, donde el impacto por euro invertido suele ser mayor. No todo pasa por la propiedad individual.

Y luego está la infraestructura. Sin una red de recarga accesible, fiable y distribuida, cualquier política de incentivos queda coja.
Vía Universidad del País Vasco
Más información: Mercè Amich et al, Clean vehicle ownership: Implications for effective policy interventions, Energy Economics (2026). DOI: 10.1016/j.eneco.2026.109172



Cristian Gajardo Fuentes dice
De verdad que hicieron un estudio de algo que es más que lógico o piensan que la gente de ingresos medios o bajos tendrían la capacidad de comprar un auto eléctrico, de verdad que esto refleja lo pobre que son en sentido común.
David dice
según el.aeticulo los vehículos eléctricos se concentran en los sectores de alto nivel económico «educativo» eso suele ir muy relacionado mucha pasta mejores colegios etc.
Creo eso es cierto pero no por eso concretamente. mi opinión tú miras a una persona en un pueblo por ejemplo nivel medio de ingresos hijos en concertados etc vamos nivel medio. posiblemente en esa localidad el unicom punto de recarga sea el de su casa. luego sus traslados son más largos los eléctricos su autonomía es muy limitada de momento. con lo cual tienes que acudir como mínimo a un híbrido. una familia en ese mismo pueblo pero de altas rentas pueden permitirse comprar su eléctrico para los viajes cortos y su estándar o híbrido para los largos eso no es que sea clasista si no pura y duramente poder adquisitivo cada cual compra lo que puede permitirse si solo puedes tener uno comprar Eli que te lleve a todos sitios
Anónimo dice
Acaso hay que ser tan tonto ?? No es solo comprar un coche eléctrico, que ya de por si son carísimos. También necesitas tener un sitio ( que no cualquiera tiene ) donde poner un cargador ( que también cuesta un dineral ) y luego, como ya se ha indicado en diferentes medios del motor, contratar bastante más potencia que la que tiene un domicilio o un local normalmente. El coche eléctrico a día de hoy no es para todos, ni de lejos.
Javier dice
El vehículo eléctrico es una opcion. no viene para cubrir el 100% de la movilidad, no es viable para ciertos usos no cotidianos. Al igual que todas las intervenciones de los organismos (ayudas, subvenciones, etc.) que lo único que aportan es una subida generalizada de precios. La accesibilidad a puntos de recarga limitará el crecimiento en su venta, sobre todo pensando en una movilidad de larga distancia. Además, si está pensado para movilidad urbana, es necesario vehiculos de casi 5 m de longitud, > 50000 €, etc., Condiderar que alguien que invierte ese dinero, poco le importa las posibles subvenciones. Si bien, el comprador no entrega el vehiculo de combustion la reducción de emisiones se produce igualmente en los kms realizados con el VE frente al de combustión. Otro ejemplo más de la «muy mejorable gestion» de organismos publicos
Un pensionista cabreado dice
Los que tienen vehículo eléctrico o híbrido es porque se lo pueden permitir o se hipotecan el resto de su vida ( que ya está hipotecada por la vivienda) en la compra de un coche. Los que no podemos permitirnos comprar uno porque aparte de la hipoteca de la vivienda , tenemos un sueldo o una pensión de mierda nos tenemos que joder, porque a la larga aunque tengamos un coche en perfecto estado y que pasa las ITV cada año sin ningún problema por el problema de las zonas de bajas emisiones. Yo por desgracia tengo que ir asiduamente a los hospitales para realizarle visitas a mi mujer incapacitada por lo que no puedo ir en servicios públicos a no ser que coja un taxi y eso no se no lo puede soportar la economía de un pensionista, me veré obligado a hipotecar me más para comprar un vehículo eléctrico dejando mi coche que pasa todas las ITV en casa.
Todo sea por la contaminación pero ellos si que pueden viajar en aviones, jets y cochazos deportivos que contaminan más que el mío pero si a ellos les ponen una multa, las pueden pagar con su economía pero los mortales jubilados no podemos.
Jlac dice
Lo ha clavado usted, tocayo de pensionista. Si tienes pasta tienes lo que quieras y si no te fastidias.
Una persona con SENTIDO COMÚN dice
En serio????
pues un español tendría que haber sido…y pensar que ellos conquistaron un continente entero 🤔🤔🤔
José Manuel Anton Alonso dice
Para adquirir un vehículo electrico es imprescindible: tener un cargador en garaje privado (casa o finca) , no necesitarlo para viajes largos (las cargas en la calle son muy caras y pierde el sentido el coche eléctrico) y lógicamente tener una minima capacidad económica para comprarlo (esto es exactamente igual que en cualquier coche de combustión) con el añadido de la brutal depreciación que sufren estos vehículos. Si cumples estos requisitos son una buena compra, soy propietario de uno de ellos.