
El proyecto moderniza dos hornos, reemplazando 224 quemadores de gas por sistemas de hidrógeno, además de nuevas mejoras en el suministro y el control.
- 🔥 Reino Unido estrenará la primera fábrica comercial de ladrillos alimentada 100% con hidrógeno verde, sustituyendo 224 quemadores de gas.
- 🏭 Inversión de ~7 M€ para modernizar dos hornos existentes sin necesidad de construir nuevas instalaciones.
- 🌱 Reducción de más de 11.600 t de CO₂ al año, equivalente al consumo energético de casi 5.000 hogares británicos.
- 🧱 La calidad del ladrillo se mantiene, según pruebas de Ceramics UK: mismas propiedades mecánicas y apariencia.
- 🔄 Proyecto replicable en Europa y parte de una estrategia híbrida: hidrógeno + electrificación para descarbonizar la industria cerámica.
La industria de materiales de construcción lleva años en el punto de mira. No por casualidad. Fabricar ladrillos, tejas o cerámica implica temperaturas muy elevadas y, por tanto, un consumo energético enorme. Aquí es donde entra en juego este proyecto en el Reino Unido, que intenta cambiar una pieza clave del sistema: el combustible.

Un horno industrial que deja atrás el gas
La compañía Wienerberger ha conseguido financiación pública para transformar su planta de Denton, en Manchester, en algo bastante inédito: el primer horno de ladrillos a escala comercial alimentado íntegramente con hidrógeno verde.
El proyecto supone una inversión cercana a los 7.000.000 €, destinada a adaptar dos hornos tipo túnel existentes. No se trata de construir desde cero, lo interesante es precisamente eso: reconvertir infraestructura industrial ya operativa.
En la práctica, implica sustituir 224 quemadores de gas natural, rediseñar el sistema de suministro energético e integrar nuevas tecnologías de control. Todo sin alterar la estructura del horno. Esto no es menor. Muchas industrias frenan su transición porque cambiar toda la planta es inviable.
Aquí se está demostrando que no siempre hace falta empezar de cero.

Hidrógeno verde: por qué ahora
El uso de hidrógeno como combustible industrial lleva tiempo sobre la mesa, aunque su aplicación real ha sido limitada. El problema no es tanto técnico como económico y logístico.
En este caso, el hidrógeno se suministrará mediante un acuerdo a 15 años con un productor especializado, dentro de un marco público que busca acelerar este tipo de proyectos. Es decir, no es solo una apuesta tecnológica, también es una apuesta política e industrial.
El Reino Unido, como otros países europeos, está impulsando programas como el Industrial Energy Transformation Fund para descarbonizar sectores difíciles de electrificar. Y la cerámica es uno de ellos.
Porque sí, electrificar procesos de alta temperatura sigue siendo complicado y caro. El hidrógeno aparece como una alternativa viable cuando la electricidad no llega o no compensa.

Producción industrial sin cambiar el producto
Uno de los puntos más delicados en este tipo de transición es la calidad del producto final.
En este caso, los ensayos realizados junto a Ceramics UK indican que los ladrillos mantienen sus propiedades mecánicas, apariencia y rendimiento técnico.
Esto es clave. La sostenibilidad no puede implicar materiales peores o más caros. Si eso ocurre, el mercado no acompaña.
Aquí, al menos en fase piloto avanzada, parece que el equilibrio se mantiene.
Reducción de emisiones: impacto real
Cuando la planta funcione completamente con hidrógeno, se espera una reducción superior a 11.600 toneladas de CO₂ al año.
Para ponerlo en contexto, equivale aproximadamente al consumo energético anual de unos 4.957 hogares en Reino Unido.

Más allá de la cifra, lo importante es lo que representa: la descarbonización de procesos térmicos industriales, uno de los grandes retos pendientes en la transición energética.
No hablamos de cambiar bombillas o instalar paneles solares. Hablamos de transformar el corazón energético de la industria pesada.
Una hoja de ruta que mezcla tecnologías
Este proyecto no va aislado. Forma parte de una estrategia más amplia de Wienerberger que incluye también hornos eléctricos para la fabricación de tejas en otras instalaciones.
Este enfoque híbrido —hidrógeno por un lado, electrificación por otro— refleja algo que ya se está viendo en toda Europa:
no hay una única solución.
Cada proceso industrial requiere su propio camino hacia la descarbonización. A veces será electrificación directa, otras hidrógeno, otras eficiencia energética o incluso captura de carbono.
Vía wienerberger secures funding for world’s first hydrogen-fired brick kiln



Andres Ayau G. dice
En Guatemala tenemos una planta de producción de tejas y ladrillos ceramicos. Me interesa el tema del hidrógeno en uso industrial.
Wakaw Pid dice
ladrillos de caca pueden hacer así le encuentran una utilidad a tanto desborde emergente sobrante rebalsante…