
The Royal Mint transforma residuos electrónicos en oro puro mediante tecnología química que evita fundiciones y reduce el impacto ambiental.
- Residuos electrónicos en aumento.
- Oro, plata y metales críticos desperdiciados.
- Recuperación química a temperatura ambiente.
- Economía circular aplicada de verdad.
- Industria histórica adaptándose al siglo XXI.
Convertir residuos electrónicos en oro: una nueva etapa para la economía circular en el Reino Unido
Los residuos electrónicos llevan años creciendo en silencio. Móviles olvidados en cajones, portátiles obsoletos, placas base sin destino claro. Un flujo constante de materiales valiosos que, en la mayoría de los casos, termina quemado, exportado o directamente enterrado.
En ese contexto, The Royal Mint ha decidido dar un giro inesperado a su historia milenaria.
La institución británica, conocida durante siglos por acuñar monedas, apuesta ahora por recuperar metales preciosos a partir de residuos electrónicos, integrando sostenibilidad industrial, innovación química y economía circular en un mismo proceso. No es un gesto simbólico. Es un cambio de modelo.
Una tecnología que cambia las reglas del reciclaje electrónico
El acuerdo con la startup canadiense Excir introduce en el Reino Unido una tecnología inédita basada en química selectiva de alta precisión.
Frente a los métodos tradicionales —fundiciones a temperaturas extremas, alto consumo energético, emisiones asociadas— este proceso actúa a temperatura ambiente, separando los metales valiosos directamente desde las placas de circuitos impresos.

El resultado es contundente: más del 99 % del oro recuperado, con una pureza de 999,9, en cuestión de segundos.
Y no solo oro. El sistema tiene capacidad para extraer plata, paladio y cobre, todos ellos esenciales para la electrónica, la movilidad eléctrica y las energías renovables.

Sin humo. Sin hornos. Sin exportar el problema fuera del país.
El elefante en la habitación: el volumen de residuos electrónicos
Cada año se generan más de 50 millones de toneladas de residuos electrónicos a escala global. Una cifra difícil de visualizar, pero suficiente para entender la magnitud del reto.
Si no se corrige la tendencia, el volumen podría alcanzar 74 millones de toneladas en 2030. Y lo más preocupante: menos del 20 % se recicla correctamente.
Eso significa que metales valorados en decenas de miles de millones de euros se pierden cada año. No por falta de demanda, sino por falta de sistemas eficaces, seguros y económicamente viables. Aquí es donde esta tecnología empieza a tener sentido más allá del laboratorio.

Recuperar metales sin deslocalizar impactos
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su implantación local. El procesamiento se realizará en las instalaciones de The Royal Mint en el sur de Gales, evitando el envío de residuos electrónicos a terceros países, donde los controles ambientales y laborales suelen ser más laxos.
Esto implica trazabilidad, control regulatorio y reducción de impactos asociados al transporte. También implica algo menos visible, pero clave: soberanía material.
Recuperar metales dentro del propio país reduce la dependencia de la minería primaria, muchas veces vinculada a conflictos sociales, degradación ambiental y emisiones elevadas.
Reinventar una institución sin perder identidad
Para The Royal Mint, este movimiento no es una ruptura con su pasado, sino una continuidad lógica. Tras más de 1.100 años trabajando con metales, la institución traslada ese conocimiento a un nuevo contexto: la gestión de recursos en un planeta finito.
La apuesta también tiene una dimensión social. Escalar esta tecnología implica nuevas competencias técnicas, empleo cualificado y una cadena de valor alineada con los principios de la economía circular. No es solo reciclaje. Es industria del siglo XXI.
Potencial
Este tipo de tecnologías abre puertas reales, no teóricas:
- Integración del reciclaje avanzado en políticas industriales y climáticas, especialmente en sectores estratégicos como baterías, electrónica y renovables.
- Creación de polos locales de recuperación de materiales críticos, reduciendo dependencias externas.
- Diseño de productos electrónicos pensando en su desmontaje y recuperación, una palanca clave para el ecodiseño.
- Cambio cultural: entender que los residuos electrónicos no son basura, sino reservas urbanas de recursos.
A veces la innovación no consiste en inventar algo completamente nuevo, sino en mirar los residuos con otros ojos. En este caso, con ojos químicos, industriales y, sobre todo, ambientales. Y eso, hoy, ya es bastante.
Vía The Royal Mint



Medardo Serrano dice
Recuperar los minerales utilizados en los dispositivos electrónicos con este método es un gran paso a la innovación, en la ciencia y una gran ayuda al planeta.
Julio Fernando Castillo dice
Hola, me gustaría saber cómo venderle a quienes resulten parte de la logística. Esto es, que cantidad mínima puedo venderles. de chatarra electrónica y saber cuales son los equipos más importantes en cuanto a recuperación de los metales comentados en la nota. muchas gracias!
LORENA dice
buen día quiero más información para venderles mi chatarra electrónica como clasificados los equipos para la recuperación de los metales
En espera de sus comentarios
JHON HENRY ECHEVERRY dice
muy interesante, soy de Colombia y me gustaría saber cómo se podría participar.Aqui le dan un trato muy diferente.
Jesus dice
tienen a domicilio el químico ?
George L. Rosa dice
como saco los metales oro plata cobre pero mas que nada el oro para sacar dinero en venta de los materiales vivo en PR ,
Manuel dice
somos de chile y queremos exportar aparatos electrónicos favor indicar si podemos llegar a un acuerdo o financiar nuestra recoleccion
JULIO QUIÑONES HERNANDEZ dice
Interesante, yo me dedico al reciclado electrónico, vendiendo las piezas, pero con esta información solo queda buscar información de los químicos a usar para que hago el reciclaje en casa…