
Circularity Fuels ha desarrollado el Ouro Reactor, un dispositivo compacto y eléctrico que convierte el biogás de desechos de granjas lecheras en syngas, un precursor del combustible para aviones. Permitiría cubrir hasta el 70% de la demanda de jet fuel en EE. UU. usando desechos agrícolas.
- Estiércol de vaca convertido en combustible para aviones.
- Reactor eléctrico compacto, instalado en granjas.
- Produce combustible sin necesidad de infraestructura compleja.
- Costo 100 veces menor que sistemas convencionales.
- Apoyo directo a la transición energética rural.
Una startup estadounidense convierte estiércol de vaca en combustible para aviones: una revolución en energía renovable
La startup californiana Circularity Fuels busca transformar el paradigma de los combustibles sostenibles con un avance concreto: el Ouro Reactor, una unidad eléctrica y compacta capaz de convertir residuos ganaderos en un precursor directo del combustible sostenible para aviación (SAF).
En agosto, la empresa anunció con éxito la conversión de biogás procedente de una granja lechera del Valle Central de California. Este hito demuestra que es posible producir combustible para aviones directamente en la granja, sin necesidad de grandes instalaciones industriales ni infraestructuras complejas.
Lo más disruptivo: este reactor opera con un costo de capital cien veces inferior al de los sistemas convencionales. Esta reducción drástica abre la puerta a que incluso pequeñas explotaciones ganaderas puedan convertirse en productoras descentralizadas de energía renovable, generando combustible líquido que puede transportarse por carretera sin necesidad de oleoductos.

Una oportunidad energética que viene del estiércol
Más de 20.000 granjas de ganado a gran escala en Estados Unidos generan cerca de 450 millones de toneladas de estiércol cada año. Sin embargo, menos del 6 % de ese residuo se aprovecha actualmente para capturar biogás, una mezcla de metano y dióxido de carbono resultante de la descomposición de materia orgánica.
Circularity Fuels propone convertir ese pasivo ambiental en un activo energético. Según su CEO, Stephen Beaton, los ganaderos están sentados sobre “una mina de oro sin explotar”. El reactor electrifica el proceso de reforma del biogás, evitando la combustión, y lo transforma en gas de síntesis (syngas), que luego puede refinarse mediante el método Fischer-Tropsch, ampliamente utilizado en la industria, para obtener SAF.

Tecnología pensada para el campo
Una de las mayores barreras para la adopción del SAF ha sido su alto coste y la centralización de la producción, normalmente restringida a grandes complejos industriales con acceso a redes de distribución avanzadas. La mayoría de las granjas ni siquiera cuentan con conexión a gasoductos o sistemas de tratamiento de gas.
El Ouro Reactor cambia completamente ese escenario. Al poder conectarse a una fuente eléctrica estándar y procesar biogás crudo sin pretratamiento, permite una operación simple y adaptable al entorno rural. Además, el sistema está diseñado para tolerar contaminantes que dañarían otros reformadores, lo que reduce los costes de mantenimiento y amplía su viabilidad práctica.
Este tipo de innovación no solo representa un avance tecnológico. También es una herramienta concreta para empoderar a los productores rurales, diversificando sus ingresos y posicionándolos como actores clave en la transición energética.
Un avance en un momento clave
La aviación comercial está bajo presión creciente para reducir su huella de carbono. Aunque existen mandatos en múltiples países que exigen el uso creciente de SAF, menos del 1 % del combustible utilizado en aviación actualmente es sostenible.
Según estimaciones de Circularity Fuels, si su tecnología se desplegara en todos los sitios de residuos viables en EE. UU. —incluyendo granjas, vertederos y plantas de tratamiento de aguas—, se podrían producir cerca de 160 millones de litros diarios, cubriendo el 70 % de la demanda nacional de combustible para aviones.
Este avance llega justo antes de que la empresa presente oficialmente su tecnología en el SAF Global Summit en Londres, y se prepara para demostrar en los próximos meses un ciclo completo de producción en una granja californiana. La combinación de eficiencia, bajo coste y escalabilidad sitúa a esta tecnología como una pieza clave en el ecosistema emergente del SAF.
Potencial
Si se extiende su uso, el reactor de Circularity Fuels podría:
- Reducir drásticamente las emisiones de metano, uno de los gases de efecto invernadero más potentes, al capturarlo antes de que llegue a la atmósfera.
- Convertir granjas en microplantas energéticas, fomentando la descentralización de la producción y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.
- Estimular economías rurales, generando nuevos ingresos para los agricultores a través de la venta de combustible o créditos de carbono.
- Disminuir el impacto ambiental del estiércol, que en exceso contamina suelos y aguas subterráneas.
- Acelerar la transición energética del sector aéreo, una de las industrias más difíciles de descarbonizar.
Para que esta tecnología cumpla su promesa, será clave un marco regulatorio que apoye la inversión inicial en equipos como el Ouro Reactor, así como incentivos claros para que las aerolíneas compren SAF producido localmente.
Más información: Technology | Discover Sustainable Fuels Today — Circularity Fuels



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