
Etteliot S elimina hasta 4,8 litros de orina al día al transformarla en niebla inodora, sin necesidad de vaciar botellas.
- Sistema sin agua.
- Orina convertida en niebla limpia.
- Electrólisis y filtrado.
- Instalación compacta.
- Menos residuos líquidos.
- Ideal para furgonetas y vida off-grid.
- Consumo eléctrico de 12 V.
- Hasta 4,8 litros/día procesados.
Convertir la orina en una niebla limpia e inodora, sin cubos que vaciar ni líquidos desagradables que gestionar, suena casi a broma de camping. Sin embargo, el equipo francés Etteliot ha logrado que esa idea exista de verdad. Su dispositivo Etteliot S, pensado como complemento para los inodoros secos separadores, introduce un giro inesperado en el mundo de los sanitarios sin agua: transforma el pis filtrado y electrolizado en un aerosol ultrafino, que se libera al exterior del vehículo sin impacto visual ni olor.
Un sistema sorprendente
En ferias y encuentros del sector, Etteliot muestra el pequeño módulo —del tamaño aproximado de 20 × 20 × 20 cm— integrado casi siempre en un armario o bajo un banco. A primera vista no parece más que una caja sencilla, pero su funcionamiento ha llamado la atención de camperizadores artesanales como Wood & Van, que lo incorporan junto a inodoros secos tipo Trelino.

El montaje es simple:
• un tubo fino lleva la orina desde la botella recolectora;
• un tubo más ancho expulsa la niebla tratada al suelo o a la pared del vehículo.
Nada más. Sin depósitos enormes, sin bombas ruidosas.
Cómo convierte la orina en una niebla limpia
Los inodoros secos separadores llevan tiempo asentados en estilos de vida móviles o fuera de la red. Separan líquidos y sólidos, y permiten gestionar cada fracción por separado. Los sólidos se secan, se meten en bolsas compostables o se mezclan con serrín para facilitar su estabilización. La orina, en cambio, suele guardarse en un recipiente que hay que vaciar con frecuencia. Y ahí aparece el problema cotidiano: olores, logística, momentos incómodos.

Etteliot S intenta eliminar esa parte del proceso. Cuando detecta que hay líquido en la botella, succiona la orina, la filtra para retener partículas sueltas y la somete a electrólisis, un proceso que neutraliza bacterias, descompone urea y elimina el amoníaco. El resultado es un líquido estable, sin olor, que se transforma mediante ultrasonidos en un aerosol extremadamente fino, casi imperceptible.
Esa niebla se expulsa por un conducto exterior hacia la parte inferior del vehículo. Para quien vive en una furgoneta, una tiny house o un refugio compacto, esto supone una transición de “tener que vaciar un depósito cada dos días” a “pulsar un botón y olvidarse del asunto”.

¿Un lujo excéntrico o una mejora razonable?
El precio —950 €— hace pensar que no está diseñado para el campista ocasional. Pero para quienes viven todo el año sobre ruedas, o en hogares sin acceso a red de saneamiento, la comodidad de no gestionar líquidos puede ser un alivio importante.
El mantenimiento tampoco es complejo, aunque sí obligatorio:
- alimentación a 12 V,
- descalcificación periódica para evitar depósitos minerales,
- revisión del filtro interno.
En proyectos de camperización premium, donde el presupuesto global supera fácilmente los 60.000 €, la integración de un sistema de este tipo tiene cierta lógica. Además, ayuda a diferenciar vehículos en un mercado cada vez más saturado.

Un paso más hacia baños secos más completos
El Etteliot S procesa hasta 4,8 litros de orina al día, más que suficiente para una pareja viajando a tiempo completo. La empresa también comercializa kits DIY para quienes construyen su propio sanitario, y adaptadores para algunos modelos de cassette Thetford, muy populares en caravanas tradicionales.
Su futuro podría ser todavía más interesante si acaba integrándose en sistemas híbridos como el nuevo S1 de CompoCloset, que ya automatiza el embolsado de los sólidos. De hecho, combinar ese autocerrado con la conversión de la orina en niebla podría acercar el sueño del baño seco completamente automatizado, sin contacto directo con ningún residuo.

Expansión y adopción
Aunque Etteliot vende principalmente en Francia, empieza a aparecer en talleres de camperización en España, Alemania y otros países europeos. El auge de los sanitarios sin agua —desde los incineradores eléctricos hasta los modelos que envuelven los residuos en film compostable— está generando un ecosistema donde este tipo de innovaciones encuentra su lugar.
Y sí, expulsar una bocanada de vapor inocuo desde el chasis del vehículo cada vez que alguien orina puede convertirse fácilmente en anécdota de camping.
El impacto ambiental de un sistema como el Etteliot S puede analizarse desde varios ángulos. No es una tecnología masiva, pero sí representa un cambio claro en cómo se gestionan los residuos humanos fuera de la red, y eso tiene implicaciones relevantes.
Impacto ambiental del Etteliot S
Ahorro real de agua
Los inodoros secos ya eliminan la necesidad de usar agua potable para evacuar orina. El Etteliot S refuerza ese ahorro porque evita en muchos casos el uso de cubos, aclarados o prácticas improvisadas.
Un hogar o vehículo equipado con un sistema así puede evitar el uso de miles de litros de agua potable al año, especialmente en regiones con estrés hídrico. No es una cifra exagerada: cada descarga convencional suele usar entre 3 y 6 litros.
En zonas rurales o en viviendas autónomas, esto es un avance importante.
Menos vertidos incontrolados
Una parte del problema en la vida off-grid es que la orina termina muchas veces donde no debería:
• taludes,
• suelos sin capacidad de absorción,
• áreas protegidas,
• cunetas de caminos.
Aunque la orina humana puede funcionar como fertilizante, su descarga directa y repetida en el mismo punto genera acumulación de nitrógeno y sales, pudiendo alterar la flora local y contaminar aguas superficiales si hay escorrentía. Además, el mal olor provoca conflicto con vecinos o campistas.
El Etteliot S elimina literalmente esa gestión porque libera una niebla tratada, homogénea y sin carga biológica significativa, reduciendo el impacto directo en el entorno.
Menor riesgo sanitario
El proceso de electrólisis neutraliza bacterias, urea, amonio y enzimas, evitando que la orina almacenada fermente o genere patógenos. Esto reduce riesgos en:
• espacios interiores pequeños (furgonetas, tiny houses),
• entornos húmedos donde proliferan malos olores,
• situaciones sin alcantarillado.
Un residuo mal gestionado puede atraer insectos, contaminar utensilios o causar molestias. Con este sistema, ese riesgo prácticamente desaparece.
Reducción del transporte y la frecuencia de vaciado
Cuando se usa un inodoro seco tradicional, alguien tiene que vaciar el depósito cada 1–3 días. Ese movimiento repetido implica desplazamientos hasta baños públicos o instalaciones específicas.
Menos viajes =
• menor consumo de combustible,
• menos emisiones,
• menos presión sobre infraestructuras.
Puede parecer un detalle menor, pero en comunidades off-grid o furgonetas que recorren largas distancias, esta reducción se acumula.
Uso de energía eléctrica (punto negativo moderado)
El Etteliot S necesita electricidad a 12 V para funcionar. Aunque su consumo no es alto, es un factor ambiental a considerar. Si la energía procede de baterías alimentadas por placas solares, el impacto es mínimo. Si proviene del alternador o de generadores, la huella puede aumentar.
Aun así, su gasto energético es pequeño comparado con:
• depuradoras convencionales,
• sistemas de bombeo,
• transporte de aguas residuales,
• inodoros incineradores (que consumen muchísimo más).
Materiales y mantenimiento
El equipo utiliza componentes electrónicos, bombas, ultrasonidos y filtros. Esto implica:
• necesidad de mantenimiento periódico,
• posible sustitución de piezas,
• generación de residuos electrónicos al final de su vida útil.
Aunque su tamaño es reducido, sigue siendo un aparato más en el ecosistema tecnológico. Es el aspecto menos sostenible, aunque comparable al de cualquier electrodoméstico compacto.
Contribución a nuevas formas de vivienda sostenible
Este punto es más conceptual, pero muy relevante:
Tecnologías como esta facilitan viviendas modulares, camperizaciones autónomas, tiny houses urbanas, y modelos comunitarios que no requieren infraestructura centralizada.
Eso reduce:
• la presión sobre redes de alcantarillado,
• la necesidad de obras de saneamiento,
• la dependencia de instalaciones intensivas en recursos.
Más información: Etteliot



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