
Basura con valor: Suecia importa residuos del Reino Unido, Noruega e Italia para alimentar su red energética.
- Residuos convertidos en calor y luz.
- Calefacción urbana centralizada.
- Importaciones de basura europea.
- Pagos por incinerar.
- Menos vertederos, más energía.
- Modelo nórdico de economía circular.
Cómo Suecia usa la basura importada para producir electricidad y calentar hogares
Cada año, millones de toneladas de residuos urbanos procedentes de Noruega, Reino Unido o Italia acaban transformándose en electricidad y calor dentro de hogares suecos. No es un eslogan verde, es infraestructura pura y dura. Suecia lleva décadas construyendo un sistema donde la basura no se esconde bajo tierra, sino que se integra en su red energética nacional.
La afirmación que ha circulado en redes en 2025 es sencilla: Suecia importa residuos porque no tiene suficiente basura propia para alimentar sus plantas de valorización energética. La realidad, como casi siempre, es más interesante y menos extrema.
Es mayoritariamente cierto que Suecia importa residuos de otros países y los quema para producir energía. Lo que no es correcto es pensar que el sistema sueco colapsaría sin esa basura extranjera.
Suecia importa millones de toneladas de residuos al año y los utiliza como combustible en plantas de valorización energética. En 2024 entraron en el país 3.860.000 toneladas de residuos, principalmente desde Reino Unido, Noruega e Italia. Esa cifra ha ido creciendo desde 2010, en paralelo al cierre progresivo de vertederos en Europa y al aumento de la incineración con recuperación de energía.
Dentro de Suecia, el sistema está muy optimizado. En 2022 se trataron 20.200.000 toneladas de residuos domésticos. De ellas, 6.680.000 toneladas, alrededor del 33 %, se usaron como combustible para producir electricidad y calor en plantas de cogeneración.
No hay evidencia de que Suecia necesite importar basura para sobrevivir energéticamente. Las propias empresas del sector y su asociación nacional, Avfall Sverige, confirman que si el flujo de residuos se redujera, esas plantas podrían funcionar con biomasa u otros combustibles. La basura importada no es una muleta, es una oportunidad económica y logística.
Aquí está la clave: Suecia no compra residuos porque los necesite, sino porque otros países pagan por deshacerse de ellos y el país dispone de una red de plantas muy eficiente para tratarlos.

El procesamiento eficiente de residuos genera ingresos para Suecia
Las instalaciones donde se quema la basura se llaman kraftvärmeverk, centrales de cogeneración que producen electricidad y, al mismo tiempo, capturan el calor residual para alimentar las redes de calefacción urbana. Más de la mitad de los hogares suecos reciben calefacción de esta forma: agua caliente circulando por tuberías desde una central común hasta miles de edificios. Muy poco glamur, pero extremadamente eficaz.
En 2024, alrededor del 10 % de la electricidad del país salió de estas plantas alimentadas, en parte, por residuos. En invierno, cuando la demanda térmica se dispara, el papel de estos sistemas es todavía más crítico.
Además del valor energético, está el dinero. En 2013 las empresas suecas ingresaron unos 798 millones de coronas suecas por incinerar residuos extranjeros. Traducido a hoy, con cifras similares de importación, eso ronda más de 1.000 millones de coronas al año. No es calderilla: es una industria de gestión de residuos que financia parte del sistema energético.
Mientras tanto, Suecia también exporta algunos flujos de residuos, sobre todo plásticos complejos y residuos electrónicos, a países mejor equipados para reciclarlos. No todo se quema. Lo que tiene valor material se separa, se procesa o se vende.
Lo que acaba en los hornos es, sobre todo, lo que ya no tiene salida reciclable. Y ahí se extrae la última utilidad posible.
Qué impacto tiene
Este modelo reduce casi a cero el uso de vertederos, lo que evita emisiones de metano, filtraciones tóxicas y ocupación de suelo durante décadas. Al mismo tiempo, sustituye parte del uso de combustibles fósiles en calefacción urbana, especialmente en ciudades donde millones de personas dependen de agua caliente centralizada.
No es perfecto. La incineración emite CO₂ y contaminantes, aunque con sistemas de filtrado muy estrictos. La diferencia es que se trata de emisiones controladas, frente al caos químico que generan los vertederos abiertos o mal gestionados.
También tiene un efecto indirecto importante: obliga a los países exportadores a pagar por su basura, lo que crea presión económica para reducirla y reciclarla mejor. Cuando tirar cuesta dinero, la prevención empieza a tener sentido.
Vía Snopes.com



AmauryBM dice
Cuba tiene serios problemas con la gestión de los resíduos sólidos quizas pudieran importar desde aquí también. Hasta quizas pudieran montar una planta o varias aquí
Alejandro Margione dice
Cuba necesitaría seguridad jurídica. Con ella de repente sí.
Rodri dice
Estaría bien para empezar para un estado tan pequeño como Colima, México, donde solo existen los rellenos sanitario.
Leonardo Gutiérrez Perez dice
Cuba necesita emprendedores nacionales y seguridad jurídica. Es una tecnología cara pero se puede empezar a pequeña escala y hay tierra suficiente . El problema está en la seguridad jurídica y los impuestos. Un proyecto así debería ser libre de impuestos en la primera etapa e impuestos reducidos en la segunda por su utilidad social
Coco dice
La seguridad juridica NO ES Y NO SON FALTA DE CONTROL ESTATAL, FALTAS DE REGLAS, BENEFICIOS Y PRIVILEGIOS, NI TAMPOCO LA QUITA O REDUCCIÓN DE IMPUESTOS PARA LOS MILLONARIOS, LAS GRANDES EMPRESAS, LAS GRANDES EMPRESAS EXTRANJERAS Y LAS MULTINACIONALES!!!!! Muy por el contrario de lo que les quieren hacer creer muchos de todas partes del mundo a las masas.
Alirio Conde dice
La gran mayoría de las ciudades en Colombia, utilizan rellenos sanitarios para acopiar los residuos. Sería formidable aplicar está tecnología en el país, ya que se reducirán los cobros por conceptos de tarifa de aseo y demás . además se aprovecharía la generación de energía limpia para venderla a las grandes industrias.
Liliam. dice
Que vengan a Cuba, que les podemos regalar toneladas de basura..