
Científicos hispano-italianos incorporan colillas recicladas al asfalto, mejorando su resistencia y sostenibilidad.
- 9 billones de colillas cada año en 2025.
- Desecho tóxico, lenta degradación.
- Universidades de Granada y Bolonia: nueva solución.
- Colillas convertidas en pellets para asfalto.
- Mejor resistencia, menos emisiones, más reciclaje.
- Tecnología ya probada, resultados publicados.
Científicos diseñan un asfalto más sostenible y resistente usando colillas de cigarro
Desde que se popularizaron los filtros en los cigarrillos, las colillas se han convertido en uno de los residuos más abundantes y contaminantes del planeta. Para 2025, se estima que se generarán unos 9 billones de colillas cada año. La situación se agrava con la irrupción de los cigarrillos electrónicos, cuyo consumo ha crecido especialmente entre jóvenes de entre 14 y 30 años, generando residuos aún más persistentes y complejos de tratar.
Este tipo de desecho no solo es difícil de degradar—puede tardar hasta 15 años en descomponerse—sino que contiene sustancias tóxicas como nicotina, alquitrán y metales pesados, que se filtran en los suelos y cursos de agua, afectando a ecosistemas enteros.
Frente a este problema global, investigadores de la Universidad de Granada (España) y la Universidad de Bolonia (Italia) han desarrollado una solución tan inesperada como prometedora: reutilizar las colillas como aditivo en la construcción de carreteras.
Transformar basura en infraestructura
El proyecto se centra en aprovechar la parte no quemada de la colilla —rica en fibras de celulosa y plásticos biodegradables como el PLA— para fabricar pellets que se integran en la mezcla asfáltica. El extremo quemado (cenizas y residuos de combustión) se descarta por su menor valor técnico.
Estos pellets se elaboran mediante un proceso industrial que incluye mezcla con ceras tipo Fischer-Tropsch, prensado, calentamiento y corte en frío. El resultado es un material que, al mezclarse con el asfalto caliente, libera fibras que refuerzan la matriz del pavimento y actúan como ligantes adicionales.
Ventajas más allá del reciclaje
Los beneficios no se quedan solo en la reutilización de un residuo problemático. Las pruebas realizadas en el Laboratorio de Ingeniería de la Edificación de la UGR (LabIC.UGR) demuestran que los nuevos asfaltos tienen mayor resistencia a las grietas, tanto por cargas de tráfico como por contracciones térmicas.
Además, las ceras utilizadas permiten reducir la viscosidad del betún, lo que se traduce en menores temperaturas de fabricación. Esta modificación térmica implica un ahorro energético significativo y una reducción directa en las emisiones de gases contaminantes, algo clave en un sector como el de la construcción vial, que históricamente ha sido muy intensivo en carbono.

Otro punto fuerte de esta propuesta es la posibilidad de incrementar el porcentaje de material reciclado en el asfalto, reutilizando no solo colillas, sino también restos de firmes deteriorados, sin comprometer la calidad estructural.
Aplicaciones reales y horizonte inmediato
Este tipo de avances ya ha captado la atención de organismos públicos y entidades del sector del transporte. Diversos municipios europeos están valorando su incorporación en proyectos piloto de rehabilitación de carreteras urbanas, sobre todo en zonas con altos índices de contaminación y tráfico.
La legislación europea, con normativas como el Green Deal o la Estrategia para la Economía Circular, está promoviendo este tipo de innovaciones que permiten cerrar ciclos de materiales y reducir residuos tóxicos. Integrar colillas en el asfalto cumple con varios de estos objetivos a la vez: reciclaje, reducción de emisiones y mejora del producto final.
En paralelo, se están evaluando otras posibles aplicaciones de estos pellets, como su uso en pavimentos urbanos, carriles bici o incluso mezclas bituminosas en aeropuertos, donde las exigencias mecánicas son aún mayores.
Potencial
Aprovechar las colillas de cigarro como recurso útil y no como basura permite cambiar el enfoque del problema. Si se aplicara esta tecnología a escala, podría:
- Eliminar millones de colillas de entornos naturales cada año.
- Reducir la huella de carbono de la construcción vial.
- Fomentar una economía circular real en el sector de los residuos urbanos.
- Educar a la ciudadanía sobre el impacto de sus hábitos de consumo.
- Servir de modelo replicable en otras regiones y países con alta generación de colillas.
La clave está en escalar la producción de estos pellets y facilitar su adopción en licitaciones públicas, acompañada de campañas que incentiven la recolección selectiva de colillas. Convertir un residuo tóxico en un recurso de valor añadido es una de las vías más efectivas para avanzar hacia una infraestructura más limpia, duradera y alineada con los retos climáticos del siglo XXI.
Vía ugr.es
Más información: Yunfei Guo et al, Use of engineered pellets containing E-cigarette butts and a recycling agent for stone mastic asphalt mixtures incorporating recycled asphalt, Construction and Building Materials (2025). DOI: 10.1016/j.conbuildmat.2025.141832



Mike stone dice
Muy interesante el desarrollo. Es sorprendente cómo un residuo tan contaminante como las colillas puede transformarse en un recurso útil para mejorar el asfalto y reducir el impacto ambiental. ¡Gran iniciativa!
Chumengue dice
Claro, como el alquitrán se lo ahorran…😁