
General Electric ha dado a conocer un nuevo prototipo de turbina que funciona con «dióxido de carbono supercrítico», un sistema que podría ser más económico que las baterías de almacenaje en red. Es un 50% más eficiente que las turbinas de vapor convencionales, capaz de generar la misma electricidad que una turbina convencional 10 veces mayor.






