
Científicos del Nipsea Group crean un recubrimiento ultranegro con nanotubos de carbono que hace los coches más oscuros que nunca.
- 🚗 Nuevo recubrimiento ultranegro para automoción.
- 🌑 Absorción del 99,90% de la luz visible.
- 🔬 Nanotubos de carbono + pigmento negro.
- 💧 Resistencia demostrada frente a humedad y agua.
- 🏭 Desafío pendiente: fabricación a gran escala.
- 🌍 Posibles aplicaciones más allá del automóvil.
Científicos desarrollan una pintura ultranegra para coches que absorbe el 99,90% de la luz visible
Un negro tan intenso que parece hacer desaparecer el vehículo
El color negro ha estado siempre asociado a los vehículos de gama alta por su imagen elegante y sofisticada. Sin embargo, un grupo de investigadores del Nipsea Group, en Shanghái, ha llevado ese concepto mucho más lejos con el desarrollo de un recubrimiento capaz de absorber prácticamente toda la luz visible.
El trabajo, publicado en la revista científica Matter and Light, presenta una pintura que logra una absorción media del 99,90% de la luz visible, un valor extraordinariamente alto para un recubrimiento pensado con aplicaciones industriales.
El resultado visual es sorprendente: la superficie refleja tan poca luz que los contornos, curvas y detalles del automóvil parecen difuminarse. A simple vista, el coche adquiere una apariencia muy distinta a la de cualquier pintura convencional, generando una sensación casi irreal.
La combinación de pigmentos y nanotubos cambia las reglas del juego
La mayoría de las pinturas negras actuales dependen principalmente del negro de carbono, un pigmento muy eficaz para absorber luz. Aun así, existe un límite físico a la cantidad de radiación que este material puede captar.
La innovación presentada por los investigadores incorpora además nanotubos de carbono, unas estructuras microscópicas que crean lo que los científicos denominan absorción estructural. En lugar de reflejar la luz hacia el exterior, estos nanotubos favorecen que los fotones queden atrapados entre sus diminutas estructuras hasta disiparse.
Dicho de otra forma, la oscuridad del recubrimiento no depende únicamente del color del pigmento. También influye la arquitectura microscópica de la superficie. Es una estrategia inspirada, en cierto modo, en algunos materiales naturales capaces de controlar la luz mediante su estructura física.
Del laboratorio al coche: todavía quedan obstáculos
El interés por los materiales ultranegros no es nuevo. En 2019 llamó mucho la atención un prototipo presentado por BMW que utilizaba una superficie basada en nanotubos de carbono alineados verticalmente. Aquella demostración mostraba un efecto visual espectacular, aunque fabricar ese material resultaba extremadamente complejo y costoso.
La nueva propuesta busca acercar esa apariencia a un proceso más compatible con la industria del automóvil. Aun así, todavía existen desafíos importantes.
Los investigadores comprobaron que el recubrimiento mantiene sus propiedades tras la exposición al agua y a ambientes con alta humedad, un aspecto imprescindible para cualquier pintura destinada al exterior. Sin embargo, aumentar la concentración de nanotubos —lo que permitiría absorber todavía más luz— complica notablemente el proceso de fabricación y eleva los costes.
Antes de llegar a los concesionarios será necesario superar ensayos relacionados con la resistencia a los rayos ultravioleta, la abrasión, los impactos de pequeñas partículas, los cambios bruscos de temperatura y la exposición prolongada a productos químicos utilizados durante el lavado y mantenimiento de los vehículos.
Mucho más que una cuestión estética
Aunque la primera aplicación prevista sea el mercado de los automóviles de lujo, este tipo de materiales despierta interés en numerosos sectores tecnológicos.
Los recubrimientos ultranegros pueden utilizarse para minimizar los reflejos en instrumentos ópticos, telescopios, sensores científicos o equipos de observación espacial, donde cualquier reflexión no deseada reduce la precisión de las mediciones.
También podrían resultar útiles en cámaras de alta sensibilidad, dispositivos láser o sistemas de visión artificial utilizados en la industria, donde controlar la luz ambiente mejora la calidad de las imágenes.
En arquitectura y diseño industrial, estos materiales abren nuevas posibilidades para crear superficies con efectos visuales únicos, aunque siempre será necesario valorar aspectos relacionados con la seguridad y el confort térmico.

La próxima generación de pinturas inteligentes
El equipo de investigación considera que todavía existe margen de mejora. Entre las líneas de trabajo figura el desarrollo de recubrimientos multicapa, capaces de reducir aún más la reflexión de la luz mediante diferentes estructuras superpuestas.
Este enfoque podría dar lugar a superficies con propiedades ópticas personalizadas, adaptadas a aplicaciones concretas. No solo en automoción. También en electrónica, instrumentación científica e incluso tecnologías relacionadas con la energía solar, donde controlar el comportamiento de la luz resulta fundamental.
La investigación sobre materiales funcionales avanza precisamente en esa dirección: superficies que, además de proteger o decorar, incorporan nuevas capacidades gracias a su estructura microscópica.
Potencial
Aunque esta pintura nace impulsada por la búsqueda de nuevos acabados para vehículos de alta gama, la tecnología desarrollada podría encontrar aplicaciones con un valor ambiental mucho mayor.
Los conocimientos obtenidos sobre absorción estructural de la luz pueden contribuir al diseño de sensores científicos más precisos, instrumentos ópticos con menores pérdidas y dispositivos donde aprovechar al máximo la radiación incidente sea un factor decisivo.
Si los procesos de fabricación logran reducir su consumo energético y emplear materiales con menor impacto ambiental, este tipo de recubrimientos podría convertirse en una plataforma tecnológica con aplicaciones muy diversas, desde la investigación espacial hasta sistemas avanzados de medición.
Al final, la verdadera innovación no reside únicamente en conseguir el negro más intenso jamás visto. Lo realmente interesante es comprender cómo manipular la luz mediante la ingeniería de materiales, una capacidad que puede abrir la puerta a tecnologías más eficientes y a soluciones con beneficios que van bastante más allá del diseño de un automóvil.



Deja una respuesta