
Si la tecnología de velas rígidas automatizadas demuestra ser fiable a gran escala, podría incorporarse a muchos otros barcos.
- Crucero de vela más grande del mundo.
- 220 metros de eslora, tecnología híbrida viento-LNG.
- Tres mástiles gigantes de fibra de carbono.
- Casi 4.500 m² de superficie de vela.
- Velocidad de 22 km/h solo con viento.
- Nueva generación de navegación eólica asistida.
El crucero de vela Orient Express Corinthian ha completado con éxito sus pruebas de propulsión, logrando un récord de velocidad para un barco de su tamaño impulsado por viento. La embarcación, que aspira a convertirse en el mayor crucero de vela del mundo, representa un intento serio de recuperar el viento como fuente energética en el transporte marítimo moderno.

Con una eslora de 220 metros y un desplazamiento de unas 25.200 toneladas, el barco ha sido diseñado para ofrecer una experiencia exclusiva a bordo. Solo albergará 110 pasajeros distribuidos en 54 suites, un planteamiento que apuesta más por el lujo y el espacio que por el turismo masivo.
Durante las pruebas recientes, el buque alcanzó aproximadamente 22 km/h utilizando únicamente la fuerza del viento, con ráfagas cercanas a 37 km/h. Para un barco de estas dimensiones, el dato resulta bastante llamativo. Cuando entre en servicio comercial, se espera que pueda alcanzar velocidades cercanas a 32 km/h combinando viento y propulsión auxiliar.
Nueva tecnología de velas impulsa los enormes mástiles del barco
El elemento más llamativo del Orient Express Corinthian es su sistema de velas Solid Sail, desarrollado por el astillero francés Chantiers de l’Atlantique. El barco incorpora tres mástiles de fibra de carbono de unos 69 metros de altura, cada uno con alrededor de 1.500 m² de superficie vélica.

En total, el sistema despliega cerca de 4.500 m² de velas, una superficie comparable a la de varios campos de baloncesto. No se trata de velas textiles tradicionales, sino de paneles rígidos diseñados para maximizar la eficiencia aerodinámica.
Estos mástiles utilizan una configuración conocida como balestrón, que permite que las velas giren completamente 360 grados para capturar mejor el viento. Además, pueden inclinarse hasta 70 grados, lo que facilita el ajuste del ángulo óptimo frente al viento y reduce la resistencia cuando el barco navega con motor.
Un detalle interesante: el sistema también permite plegar parcialmente los mástiles, reduciendo la altura total del barco cuando necesita pasar bajo puentes o infraestructuras portuarias. Un pequeño detalle técnico que, en realidad, resuelve un problema logístico enorme.
Cuando el viento no es suficiente, el barco recurre a un motor alimentado con gas natural licuado (GNL). Aunque no elimina completamente las emisiones, el GNL produce menos dióxido de carbono y menos partículas contaminantes que los combustibles pesados que aún dominan el transporte marítimo.


Ensayos previos ayudaron a validar la tecnología de navegación eólica
El sistema de velas no surgió de la nada. Chantiers de l’Atlantique llevaba más de una década trabajando en esta idea.
El concepto inicial, conocido como Eoseas, fue presentado en 2009 como una propuesta para reinventar el crucero de vela en la era moderna. Desde entonces, los ingenieros han ido perfeccionando el diseño mediante pruebas progresivas.
Entre 2016 y 2019, el astillero construyó un demostrador a escala 1:5, equipado con unos 50 m² de velas, para estudiar el comportamiento aerodinámico, el control automático de las velas y la resistencia estructural.
Más tarde se instaló un sistema de pruebas a tamaño real en el astillero de Saint-Nazaire, en la costa atlántica francesa. Allí se pudieron simular condiciones operativas reales antes de instalar el sistema definitivo en el crucero.
La construcción del Orient Express Corinthian alcanzó un momento clave en junio de 2025, cuando el casco fue botado por primera vez tras unos cuatro meses y medio de ensamblaje. En septiembre se instalaron los tres enormes mástiles, una de las fases más delicadas de todo el proyecto.
Mientras tanto, el segundo barco de la serie ya está en marcha. El Orient Express Olympian comenzó su construcción en enero de 2025 y su entrega está prevista para primavera de 2027, ampliando así la futura flota de cruceros de vela.



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