
Helicópteros equipados con Tsunami AFSS de Recoil logran descargas de hasta 3.785 litros en solo 5 segundos, incluso de noche.
- Crisis de incendios cada vez más intensa.
- Respuesta aérea más rápida y con más capacidad.
- Tecnología ligera, segura y adaptable.
- Operación nocturna y en zonas pobladas.
- Sistemas internos y externos que multiplican la eficacia.
- Camino abierto a un futuro más sostenible basado en innovación.
En 2025, incendios cada vez más potentes arrasaron comunidades desde Los Ángeles hasta España y Portugal, con focos críticos en toda Europa. Miles de viviendas desaparecieron y se perdió un número incalculable de vidas. La urgencia de contar con equipos aéreos de extinción más rápidos, con mayor capacidad y menos limitaciones operativas —aptos para trabajar de día y de noche en entornos urbanos o rurales— se volvió evidente.
Recoil Aerospace está ofreciendo a los equipos de emergencia una herramienta que marca diferencia: los sistemas de extinción más ligeros y veloces disponibles para helicópteros. Diseñado con estándares propios de la aviación, el Tsunami Aerial Fire Suppression System (AFSS) permite entregar descargas de gran volumen, en cualquier momento y en prácticamente cualquier terreno. Su utilidad ya se ha demostrado en Austria, Suiza, Marruecos, Canadá, Australia y Estados Unidos, donde ha contribuido a frenar incendios que avanzaban sin control.
Tsunami AFSS
Disponible en configuraciones internas y externas, el Tsunami AFSS responde a las exigencias actuales de velocidad, volumen, seguridad y fiabilidad. Fabricado con fibra de carbono de grado aeroespacial, combina resistencia extrema con un peso mínimo, lo que permite transportar más agua sin comprometer el rendimiento del helicóptero. Además, los tanques alcanzan la mayor velocidad permitida del mercado y pueden repararse sobre el terreno. El equipo de Recoil puede desplazarse con rapidez a cualquier país, detalle que marca diferencia en plena temporada de incendios.

Las dos versiones son modulares y compatibles con gafas de visión nocturna (NVG), y no requieren modificaciones estructurales en la aeronave. Esa modularidad facilita mover el sistema entre distintos helicópteros en cuestión de horas. También evita que un aparato completo quede parado durante una reparación. En el caso del sistema externo, la retirada rápida del tanque permite alternar entre misiones con eslinga y misiones de extinción sin sacrificar tiempo ni recursos.
Según Joseph Rice, presidente de Recoil Aerospace, las ventajas son claras. Los Tsunami son más rápidos que los cubos tradicionales y otros sistemas de tanques, reducen los tiempos de ciclo y permiten descargar más agua por hora. Al ir integrados en la aeronave, eliminan riesgos de enganche y las restricciones de vuelo propias de los cubos. Esto libera al equipo para atacar incendios de forma directa a cualquier hora, incluso siguiendo rutas que antes no eran posibles.
El sistema externo más rápido.
El Tsunami External AFSS, montado en el vientre del helicóptero, se ofrece en tres capacidades: 2.460 litros, 3.028 litros y 3.785 litros. Todos alcanzan una velocidad máxima de 240 km/h, la mayor entre los sistemas externos actuales y muy superior a la de los cubos.
Los tanques externos están certificados para los modelos Aérospatiale SA330 Puma, Airbus Helicopters AS332 Super Puma y Sikorsky UH-60 Black Hawk, con nuevas certificaciones previstas. Ofrecen distintas opciones de dispersión, pueden llenarse en 35 segundos y vaciarse en solo cinco.

Estas unidades ya operan en misiones reales en Australia y Corea del Sur. El programa 119 de rescate de Corea, por ejemplo, utiliza el T650-E en su flota de Airbus H225, acumulando un número elevado de horas de vuelo en tareas de extinción y rescate.
A diferencia de otros sistemas externos, el Tsunami no exige modificar el tren de aterrizaje ni reforzar la estructura, lo que reduce los costos de adquisición y operación. El tanque se expande hacia abajo cuando se llena y se retrae cuando queda vacío, recuperando el espacio necesario para aterrizar en zonas ajustadas.
El sistema incluye un tanque de espuma integrado, inyección de espuma, iluminación pulsada, luces IR compatibles con NVG, altavoz externo para avisos y la posibilidad de operar el snorkel desde el lado izquierdo o derecho. Detalles que, en conjunto, aumentan la seguridad y la precisión.
Ventaja del sistema interno.
El diseño interno del AFSS ha captado la atención de operadores estadounidenses, entre ellos Central Copters, primer cliente de lanzamiento en el país.
Para ellos, la clave está en la versatilidad. El Tsunami Internal AFSS, certificado para el UH-60, tiene capacidad para 2.900 litros, puede llenarse en 25 segundos desde un cauce abierto, una boca de incendios o un camión cisterna, e integra un depósito de espuma, un indicador visual externo y un mando manual que permite a la tripulación ajustar la cantidad a liberar. Además, ofrece una velocidad máxima aún mayor: 260 km/h.
Al mantener despejada la panza del helicóptero, este diseño conserva la capacidad multimisión del aparato. Permite combinar, en la misma jornada, trabajos de eslinga y descargas de agua sin desmontar equipos. En temporadas de incendios cada vez más largas, ese ahorro de tiempo puede significar contener un foco antes de que salte a zonas habitadas.
Potencial
Esta tecnología apunta a un impacto ambiental relevante. Los sistemas de respuesta rápida ayudan a contener incendios antes de que liberen enormes cantidades de CO₂, hollín y partículas que degradan la calidad del aire. Su precisión reduce la necesidad de repetir descargas y, por tanto, disminuye el consumo de combustible de la aeronave. La compatibilidad con espumas más seguras, alineadas con regulaciones recientes que buscan eliminar compuestos fluorados, refuerza el avance hacia operaciones menos dañinas.
Los sistemas modulares también facilitan que flotas ya existentes adopten mejoras sin tener que adquirir nuevos helicópteros. Eso evita emisiones asociadas a nuevas cadenas de fabricación. Además, su capacidad para operar de noche permite frenar incendios antes de que escalen y obliguen a desalojar comunidades enteras, con el consiguiente impacto social y ambiental.
De cara a los próximos años, esta combinación de rapidez, eficiencia y adaptabilidad puede integrarse en estrategias más amplias de gestión del territorio. Desde planes europeos para reforzar la prevención hasta proyectos regionales que impulsan la vigilancia con sensores y la respuesta temprana. No es una solución aislada. Es una pieza que encaja en un enfoque de resiliencia climática, donde cada minuto cuenta y la tecnología marca diferencia en la protección de los ecosistemas y las comunidades.
Vía Recoil

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