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Empresa noruega demuestra que su ferry eléctrico transporta 41.000 pasajeros con un 88% menos de energía que los barcos diésel

26 abril, 2026 1 comentario

5/5 - (1 voto)
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Proyecto piloto en Noruega valida ferry eléctrico urbano que cruza en 2 minutos y consume lo equivalente a cinco secadores.

  • 🔌 Transporte eléctrico urbano → sin emisiones directas.
  • 🚤 Ferry compacto → 15 m, hasta 50 pasajeros.
  • ⚡ Consumo mínimo → unos 10 kW de media.
  • 📉 Hasta un 88% menos energía → frente a diésel.
  • ⏱️ Trayecto ultrarrápido → 2 minutos, alta frecuencia.
  • 🌍 Alternativa real → menos puentes, menos obra pesada.
  • 🔋 Batería 196 kWh → operación continua hasta 10 h.
  • 👥 Alta aceptación → uso real, satisfacción 4,72/5.

Un ferry eléctrico futurista demuestra que los barcos pueden superar a los puentes en las ciudades

Los barcos eléctricos llevan tiempo ganando terreno, aunque este proyecto en Noruega cambia un poco el enfoque. Ya no se trata solo de reducir emisiones en el agua. Lo que empieza a plantearse es algo más ambicioso: repensar la infraestructura urbana desde cero, aprovechando lo que ya existe —los ríos, canales y costas— en lugar de construir más hormigón.

La prueba en la ciudad de Fredrikstad, con el modelo Hyke F-15, abre una vía interesante. Porque no compite directamente con otros ferris. Compite con túneles, puentes y carreteras urbanas.

Un diseño pequeño, pero sorprendentemente eficiente

El Hyke F-15 Shuttle es un barco de apenas 15 metros de eslora. No impresiona por tamaño. Lo hace por lo que consigue con tan poco.

Capaz de transportar hasta 50 personas por trayecto, está pensado para recorridos muy cortos, de apenas 225 metros en este caso. Y ahí está la clave: la eficiencia en distancias ultracortas, donde otras infraestructuras resultan desproporcionadas.

En ciudades con barreras naturales —ríos, rías, canales— este tipo de solución puede evitar inversiones millonarias. No hay excavaciones, no hay desvíos de tráfico durante años. Se instala, se prueba, se ajusta… y funciona.

Dos minutos de trayecto y un cambio de mentalidad

Durante el piloto, el ferry completaba el recorrido en unos dos minutos. Eso permite una frecuencia muy alta, casi como un autobús urbano flotante.

Ese detalle es importante. Porque rompe con la idea clásica de ferry como algo lento o puntual. Aquí se habla de movilidad continua, integrada en el día a día de la ciudad.

Más de 41.000 pasajeros en poco más de un año lo confirman. No es una curiosidad tecnológica. Es un servicio utilizado.

Consumo energético que cambia las reglas del juego

Uno de los datos más llamativos es su consumo energético. Hasta un 88% menos que embarcaciones diésel comparables.

En términos prácticos, el sistema consume alrededor de 10 kW de media. Una cifra muy baja para un transporte colectivo. Para visualizarlo: algo similar al uso simultáneo de cinco secadores domésticos.

Este nivel de eficiencia no es casual. Responde a varios factores:

  • Diseño optimizado del casco, que reduce la resistencia al agua.
  • Velocidad controlada, evitando picos de consumo.
  • Sistema eléctrico directo, sin pérdidas típicas de combustión.

Además, su batería de 196 kWh permite operar durante unas 10 horas continuas, con recarga rápida de 150 kW en corriente continua. Es decir, encaja perfectamente en un esquema de transporte urbano diario.

Cuando la infraestructura ya no es el problema

Aquí es donde el proyecto gana profundidad. No se trata solo de eficiencia energética.

Se trata de que la infraestructura deja de ser una barrera económica. Construir un puente puede costar decenas o cientos de millones de euros. Y lleva años. Un ferry eléctrico, en comparación, requiere una inversión mucho menor y puede desplegarse en meses.

Esto ya se está explorando en otras ciudades europeas. En Estocolmo, por ejemplo, los ferris eléctricos están empezando a integrarse en el transporte público. En Ámsterdam, se trabaja en electrificar completamente la flota de transporte por canales. Incluso en ciudades como París o Londres se analiza cómo reforzar el transporte fluvial urbano.

El patrón es claro: volver al agua como espacio de movilidad, pero con tecnología del siglo XXI.

Inversión, innovación y un ecosistema en crecimiento

El interés de inversores como Ocean Zero indica que no es un experimento aislado. Forma parte de un ecosistema más amplio donde conviven distintos enfoques.

Por un lado, empresas como Candela desarrollan barcos eléctricos de alta velocidad para trayectos largos. Por otro, propuestas como Hyke apuestan por soluciones urbanas de bajo consumo y alta frecuencia.

Ambos modelos se complementan. Uno conecta ciudades. El otro las reorganiza por dentro.

Y en ese equilibrio puede estar una de las claves de la movilidad sostenible en entornos costeros o fluviales.

Potencial

Este tipo de tecnología abre varias líneas interesantes, muy concretas, nada teórico.

Primero, permite reducir la presión sobre el transporte terrestre en ciudades saturadas. Menos coches, menos congestión, menos emisiones indirectas.

Segundo, facilita soluciones rápidas en zonas donde construir es complicado o inviable. Ciudades con ríos, archipiélagos urbanos o costas densas pueden adaptarse sin grandes obras.

Tercero, puede integrarse con otros sistemas sostenibles. Por ejemplo, combinando ferris eléctricos con redes de autobuses eléctricos o carriles bici, creando una movilidad multimodal real.

También ofrece oportunidades para electrificación con energías renovables locales. En puertos urbanos, no es raro ver instalaciones solares o conexiones a redes eléctricas cada vez más limpias.

Y hay otro punto interesante. Más intangible. Este tipo de soluciones cambia la percepción de la ciudad. Hace que el agua deje de ser una frontera… y pase a ser una oportunidad.

No es una revolución inmediata. Pero sí una señal clara de hacia dónde se puede mover el urbanismo en los próximos años. Más flexible, más ligero. Y bastante más inteligente.

Más información: hykeelectricferries.com

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Publicado en: Barcos eléctricos

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Comentarios

  1. Abel Franco dice

    26 abril, 2026 a las 14:08

    Felicitaciones, me parece muy buena idea.

    Responder

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