
Primafrio y Mercedes-Benz prueban en España un camión frigorífico eléctrico de larga distancia sin motores diésel auxiliares.
- 🔋 Camión eléctrico + refrigeración sin diésel.
- 🚛 Primer piloto europeo de transporte frigorífico 100% eléctrico.
- ❄️ Cadena de frío alimentada desde la propia tractora.
- 🌍 Menos emisiones, menos ruido, menos dependencia fósil.
- ⚡ Autonomías de hasta 500 km en rutas reales.
- 📦 Pruebas en corredores logísticos entre Murcia, Madrid y Girona.
- 🏭 Infraestructura de recarga propia en centros logísticos.
- 🇪🇸 España como laboratorio de descarbonización del transporte pesado.
Primafrio y Mercedes-Benz prueban en España el primer camión frigorífico eléctrico de larga distancia sin diésel
El transporte frigorífico lleva años siendo uno de los sectores más difíciles de electrificar. No basta con mover decenas de toneladas durante cientos de kilómetros: además hay que mantener alimentos, medicamentos o productos frescos a temperaturas constantes durante todo el trayecto. Eso implica un enorme consumo energético adicional que, hasta ahora, dependía casi siempre de pequeños motores diésel instalados en el remolque.
Ahí es donde entra el nuevo proyecto impulsado por Grupo Primafrio y Mercedes-Benz Trucks, una iniciativa pionera que busca electrificar de forma integral tanto la tractora como el sistema de refrigeración del semirremolque. Una idea que, hace apenas unos años, parecía demasiado ambiciosa para rutas de larga distancia.
La prueba se desarrollará inicialmente en corredores logísticos de la Península Ibérica utilizando el nuevo Mercedes-Benz eActros 600, un camión eléctrico pesado diseñado específicamente para transporte de larga distancia y con autonomías que pueden alcanzar los 500 kilómetros en condiciones reales de operación.
El verdadero reto estaba en el frío
En el transporte refrigerado, la refrigeración puede representar una parte importante del consumo total del vehículo. Muchos remolques frigoríficos utilizan grupos auxiliares diésel independientes que siguen funcionando incluso aunque la tractora sea eléctrica. Resultado: menos emisiones, sí, pero no cero emisiones reales.
La novedad de este proyecto está en el uso de un sistema ePTO (electric Power Take-Off), una toma de fuerza eléctrica capaz de alimentar directamente el equipo frigorífico desde la batería principal del camión. En otras palabras: una sola fuente energética para mover el vehículo y mantener la cadena de frío.
Esto elimina el motor auxiliar diésel del remolque, uno de los elementos más contaminantes y ruidosos de este tipo de operaciones logísticas. También reduce mantenimiento mecánico, vibraciones y emisiones contaminantes en zonas urbanas o centros logísticos.
Y no es un detalle menor. En Europa, miles de remolques frigoríficos continúan funcionando con pequeños motores térmicos incluso cuando están detenidos durante cargas y descargas. A veces durante horas.
Murcia como banco de pruebas de la logística eléctrica
Las primeras rutas unirán las instalaciones de Primafrio en Murcia con sus plataformas logísticas de Madrid y Girona. Corredores estratégicos donde ya existe actividad intensiva de transporte refrigerado.
La elección tampoco es casual.
España se ha convertido en uno de los grandes nodos europeos del transporte hortofrutícola. Cada día salen miles de toneladas de frutas y verduras desde el sureste peninsular hacia Alemania, Francia, Italia o Países Bajos. Electrificar esa cadena logística podría tener un impacto climático enorme.
Además, Primafrio ya dispone de infraestructura energética y puntos de recarga propios en varios de sus centros logísticos, algo fundamental para este tipo de pruebas. El gran cuello de botella del transporte pesado eléctrico sigue siendo la recarga ultrarrápida para flotas de gran tamaño.
Sin una red potente y fiable, la electrificación masiva del sector se vuelve complicada. Muy complicada.
El transporte pesado acelera su transformación
Durante años, muchos fabricantes defendieron que el hidrógeno sería la única solución viable para el transporte pesado. Pero la evolución de las baterías y de las plataformas eléctricas está cambiando rápido el panorama.
Modelos como el eActros 600, el Volvo FH Electric o el Scania 45 R empiezan a demostrar que ciertos trayectos regionales y de media distancia ya pueden electrificarse sin comprometer operatividad.
La Unión Europea también está presionando en esa dirección. Las nuevas normativas comunitarias sobre emisiones obligarán a reducir drásticamente la huella de carbono del transporte pesado durante las próximas décadas. Y el sector logístico lo sabe.
A eso se suma otro factor: el coste energético.
Aunque el precio inicial de un camión eléctrico sigue siendo elevado, el menor coste operativo por kilómetro y la reducción del mantenimiento empiezan a inclinar la balanza en determinados escenarios. Especialmente en empresas con grandes flotas y rutas predecibles.
Una cadena de frío más silenciosa y limpia
Hay otro aspecto interesante que pocas veces aparece en titulares: el ruido.
Los grupos frigoríficos diésel generan contaminación acústica constante, especialmente durante operaciones nocturnas en supermercados, plataformas urbanas o áreas residenciales. La electrificación del sistema de refrigeración reduce de forma muy notable ese problema.
Esto podría facilitar futuras normativas urbanas más estrictas sobre reparto nocturno y logística urbana sostenible.
Ciudades europeas como Ámsterdam, París o Copenhague ya trabajan en restricciones crecientes para vehículos contaminantes y ruidosos. El transporte frigorífico eléctrico encaja bastante bien en ese nuevo escenario.
Europa busca corredores logísticos cero emisiones
Este tipo de proyectos encajan con la estrategia europea para crear corredores de transporte descarbonizados. La idea consiste en desplegar infraestructuras de carga de alta potencia en grandes rutas comerciales continentales.
En paralelo, fabricantes y operadores logísticos intentan recopilar datos reales sobre autonomía, degradación de baterías, consumo energético en invierno y comportamiento operativo con cargas completas.
Porque una cosa es la teoría. Otra, mover mercancías refrigeradas durante jornadas intensivas con tráfico, pendientes, climatología extrema y horarios muy ajustados.
Precisamente por eso este piloto resulta tan interesante. No se trata de una simulación de laboratorio, sino de operaciones reales dentro de una cadena logística profesional.
Potencial
La electrificación del transporte frigorífico podría convertirse en una de las transformaciones silenciosas más importantes de la logística europea durante la próxima década.
Si los resultados operativos son positivos, este modelo permitiría reducir emisiones en corredores alimentarios estratégicos, disminuir la dependencia del diésel importado y mejorar la calidad del aire en entornos urbanos e industriales.
También abriría la puerta a plataformas logísticas alimentadas parcialmente por energía solar, sistemas de almacenamiento estacionario y recarga inteligente sincronizada con producción renovable. Un ecosistema energético mucho más eficiente.
A medio plazo, la combinación entre camiones eléctricos, refrigeración electrificada y redes de carga renovable podría cambiar por completo el funcionamiento del transporte de alimentos perecederos en Europa.
No será inmediato. Tampoco barato al principio.
Pero hace apenas cinco años parecía imposible hablar de camiones frigoríficos eléctricos de larga distancia funcionando en rutas comerciales reales. Y ahora ya están circulando por carretera.
Vía Primafrio



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