• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Estados Unidos podría transformar hasta 500.000 minas de carbón abandonadas en baterías hidroeléctricas subterráneas para almacenar energía a largo plazo

11 marzo, 2026 2 comentarios

4.9/5 - (11 votos)
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google

Se usaría tecnología de bombeo hidroeléctrico, que almacena energía moviendo agua entre dos niveles.

  • Cerca de 500.000 minas de carbón abandonadas en Estados Unidos.
  • Infraestructura subterránea ya excavada, hoy sin uso.
  • Conversión posible en almacenamiento hidroeléctrico por bombeo.
  • Electricidad renovable almacenada durante horas o incluso días.
  • Reutilización de espacios degradados, sin nuevas presas.
  • Impulso económico para antiguas comunidades mineras.
  • Red eléctrica más estable frente al crecimiento de solar, eólica y centros de datos.

Las minas de carbón abandonadas de EE. UU. podrían convertirse en gigantescas baterías subterráneas

Las minas de carbón abandonadas forman parte del paisaje industrial de Estados Unidos desde hace décadas. Muchas cerraron antes de que existieran normativas estrictas de restauración ambiental, dejando tras de sí pozos abiertos, aguas contaminadas y terrenos inestables. Durante años han sido un problema difícil de gestionar.

Ahora, ese legado podría transformarse en algo muy distinto: infraestructuras energéticas clave para la transición hacia las renovables.

Investigadores del Oak Ridge National Laboratory (ORNL) han desarrollado modelos avanzados para estudiar cómo miles de minas abandonadas podrían reutilizarse como sistemas de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo, una de las tecnologías más maduras y eficientes para almacenar electricidad a gran escala.

La idea es sencilla en concepto, aunque compleja en ingeniería: utilizar los túneles y cavidades subterráneas de las minas como reservorios de agua que funcionen como baterías gigantes.

Cómo una mina puede convertirse en una batería

El almacenamiento hidroeléctrico por bombeo (PSH, por sus siglas en inglés) funciona mediante un ciclo de agua entre dos depósitos situados a diferente altura.

Cuando sobra electricidad —por ejemplo, durante horas de fuerte producción solar o eólica— se utiliza para bombear agua hacia un depósito elevado. Cuando la red necesita energía, el agua vuelve a descender, moviendo turbinas que generan electricidad.

Este sistema puede almacenar energía durante mucho más tiempo que las baterías químicas convencionales.

En el caso de las minas de carbón, los túneles profundos podrían actuar como depósitos inferiores naturales, mientras que instalaciones en superficie servirían como depósito superior. El agua circularía entre ambos mediante bombas y turbinas reversibles.

La gran ventaja es que gran parte de la infraestructura ya existe bajo tierra, excavada durante décadas de actividad minera.

Una tecnología dominante en almacenamiento energético

Aunque las baterías de litio acaparan titulares, el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo sigue siendo el pilar del almacenamiento energético mundial.

En Estados Unidos existen 43 centrales de bombeo hidroeléctrico, que aportan aproximadamente el 95 % del almacenamiento eléctrico a escala de red.

El problema es que las instalaciones tradicionales requieren condiciones geográficas muy específicas: grandes diferencias de altura, disponibilidad de agua y terrenos adecuados para embalses.

Eso limita su expansión.

Las minas abandonadas podrían cambiar esta ecuación, porque proporcionan volúmenes subterráneos profundos ya excavados, lo que reduce la necesidad de grandes obras en superficie.

Modelos avanzados para evaluar su viabilidad

El equipo del ORNL ha desarrollado modelos hidrodinámicos y químicos de alta fidelidad para estudiar cómo funcionaría este tipo de almacenamiento dentro de antiguas minas.

La investigación se centra en dos aspectos críticos.

El primero es el modelado hidrodinámico, que analiza cómo se movería el agua dentro de los complejos sistemas de galerías mineras. Las minas suelen ser estructuras laberínticas con diferentes niveles, cavidades y conexiones, lo que requiere simulaciones detalladas para evitar problemas de presión o estabilidad.

El segundo es el modelado químico, ya que muchas minas contienen minerales que pueden alterar la calidad del agua o provocar corrosión en las turbinas y tuberías. Algunos residuos mineros generan fenómenos como el drenaje ácido de mina, un problema ambiental bien conocido.

Comprender estas interacciones químicas es esencial para garantizar la durabilidad de las instalaciones.

Los modelos también permiten evaluar la estabilidad estructural de los túneles, un factor clave para soportar la presión del agua almacenada.

De pasivo ambiental a infraestructura energética

Las minas abandonadas son mucho más que espacios vacíos bajo tierra. Muchas representan riesgos reales.

Entre los problemas más frecuentes se encuentran pozos abiertos, hundimientos del terreno, contaminación de acuíferos y acumulación de gases peligrosos. Estos riesgos afectan a carreteras, viviendas e infraestructuras cercanas.

En 2025, el gobierno estadounidense destinó 725 millones de dólares a programas de limpieza y restauración de minas abandonadas.

Convertir parte de estas instalaciones en infraestructura energética reutilizada podría reducir costes de restauración al tiempo que crea nuevos activos industriales.

Es una idea cada vez más presente en la transición energética: reutilizar espacios industriales degradados en lugar de ocupar nuevos territorios.

Un salvavidas para las comunidades mineras

La transición energética también tiene una dimensión social.

Durante décadas, muchas regiones de Estados Unidos dependieron casi por completo del carbón. A medida que este combustible pierde peso en el sistema energético —su participación podría caer por debajo del 1 % en 2035, frente al 45 % en 2010— numerosas comunidades enfrentan una fuerte contracción económica.

La reconversión de minas en sistemas energéticos podría generar empleo local en ingeniería, construcción, mantenimiento y gestión energética.

Además, aprovechar infraestructuras existentes suele implicar menores tiempos de desarrollo que construir grandes presas o centrales desde cero.

Redes eléctricas bajo presión

El interés por el almacenamiento energético no es casual.

El crecimiento de la energía solar y eólica, junto con el aumento de consumo eléctrico asociado a la electrificación del transporte, la climatización y los centros de datos para inteligencia artificial, está sometiendo a las redes eléctricas a tensiones cada vez mayores.

Las renovables generan electricidad de forma variable. Hay días con exceso de producción y otros con escasez.

Por eso, el futuro energético depende cada vez más de sistemas capaces de almacenar electricidad durante largos periodos, algo que las baterías de litio no siempre pueden hacer con eficiencia económica.

El almacenamiento hidroeléctrico puede mantener energía durante muchas horas o incluso días, actuando como un gran amortiguador del sistema eléctrico.

Potencial

La reconversión de minas abandonadas en sistemas de almacenamiento energético encaja con una tendencia más amplia: la reutilización inteligente de infraestructuras industriales del pasado.

En lugar de ver las minas como cicatrices del pasado fósil, esta estrategia propone transformarlas en pilares del sistema energético del futuro.

Si la tecnología demuestra ser viable a gran escala, podría aportar varias ventajas relevantes.

Primero, acelerar la integración de energías renovables, permitiendo almacenar excedentes solares o eólicos durante periodos largos.

Segundo, reducir la necesidad de nuevas infraestructuras invasivas, aprovechando cavidades ya excavadas bajo tierra.

Tercero, ofrecer nuevas oportunidades económicas en regiones afectadas por el declive del carbón, facilitando una transición energética más justa.

Y quizá lo más interesante: demuestra que la transición energética no consiste solo en construir tecnologías nuevas, sino también en reinterpretar el legado industrial existente.

Viejas minas que durante décadas alimentaron centrales de carbón… podrían acabar ayudando a almacenar electricidad limpia. Una especie de giro histórico. Casi poético, si se piensa bien. 🌍⚡

Más información: Hidroeléctrica por bombeo utilizando minas de carbón | ORNL

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Almacenamiento de energía, Artículos destacados

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Santiago Marinkovic dice

    12 marzo, 2026 a las 02:04

    Temo que se contamine el agua, con los desmoronamientos que se puedan producir, a causa del ablandamiento del techo y entre en contacto con vetas que hoy se desconocen.

    Responder
  2. luis miguel chavarria dice

    12 marzo, 2026 a las 12:42

    les creo…a medio oriente le correrá la m8sma suerte…SUERTE.!!!!

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Investigadores españoles usan paneles solares semitransparentes para reducir un 61,3 % la evapotranspiración y un 17,8 % el sobrecalentamiento en invernaderos

Investigadores españoles usan paneles solares semitransparentes para convertir invernaderos en refugios contra el calor que producen electricidad ahorrando agua.

Una nueva capa lleva una célula solar orgánica al 20,01 %; la versión flexible conserva más del 95 % tras 10.000 dobleces

Una nueva capa eleva una célula solar orgánica al 20,01 %; la versión flexible conserva más del 95 % tras 10.000 dobleces en pruebas separadas.

Startup respaldada por Google desarrolla drones que dispersan nubes sobre parques solares para aumentar su producción eléctrica

Startup apoyada por Google prueba drones que modifican nubes para mejorar la generación solar y, a futuro, debilitar huracanes.

Investigadores checos desarrollan un “nanosándwich” que convierte CO2 en etanol usando luz solar con una eficiencia récord del 2,74 %

Investigadores de la Universidad Carolina de Praga han desarrollado una fotocátodo capaz de utilizar energía solar para convertir CO₂ directamente en etanol.

Inversores híbridos: qué cambia cuando el inversor gestiona también la batería

La pieza clave que determina el comportamiento de toda la instalación es el inversor, y en los últimos años ha ganado protagonismo una categoría específica, los inversores híbridos, que integran en un solo equipo la gestión de la energía solar y el almacenamiento en baterías.

SolarWindow lanza una lámina solar flexible más delgada que una moneda y tan potente como los paneles de tejado

SolarWindow lanza ElectroFlex, una lámina solar ultrafina, flexible y adhesiva diseñada para generar electricidad sobre superficies curvas.

China desarrolla una célula solar de perovskita totalmente serigrafiada sin atmósfera controlada: supera el 21,8% de eficiencia y resiste 2.000 horas

Investigadores chinos desarrollan células solares de perovskita con todas sus capas serigrafiadas al aire, facilitando su fabricación a gran escala.

Investigadores egipcios desarrollan sistema solar con nanopartículas de plata sintetizadas con hojas de olivo que reduce hasta un 80% los contaminantes del agua subterránea

Nuevo sistema solar reduce un 80,3% los sulfatos y un 54,2% la conductividad del agua subterránea para riego.

Científicos consiguen que una molécula almacene energía solar hasta 5.000 veces más tiempo usando un sorprendente “puente” de agua

Una batería solar molecular no almacena 5.000 veces más energía: el avance ralentiza hasta 5.000 veces la conversión térmica inversa de sus moléculas.

China detecta un flujo natural de hidrógeno con una pureza récord del 98,24 %

Las muestras recogidas en un punto de emisión natural al sur de Chengdu, en la cuenca de Sichuan, contenían entre 97,33 % y 98,24 % de hidrógeno, una de las concentraciones naturales más altas comunicadas hasta ahora y un récord en China.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies