
El robot identifica y elimina las malas hierbas mediante impulsos láser, sin productos químicos. Fue entrenado con una base de datos de imágenes de malas hierbas de la Universidad de Sídney. Ha sido probado en el laboratorio de biotecnología de la Universidad Penn State.
- Robot láser elimina malas hierbas sin químicos.
- Tecnología con IA para agricultura sostenible.
- Proyecto premiado por su potencial ecológico.
- Alternativa real a los pesticidas convencionales.
- Avance en automatización agrícola inteligente.
La lucha contra las malas hierbas en la agricultura y los espacios urbanos suele implicar un uso excesivo de pesticidas químicos, con consecuencias devastadoras tanto para la salud humana como para el equilibrio ecológico. Frente a este problema, una solución sorprendente llega desde Estados Unidos, y no de un laboratorio empresarial, sino de un estudiante de apenas 13 años.
Una invención prometedora venida de Estados Unidos
Aryash Shyam, estudiante de secundaria en Bethlehem (Pensilvania), ha diseñado un robot autónomo llamado GreenBeam, capaz de eliminar malezas con pulsos de láser, guiado por un sistema de inteligencia artificial. Su creación ha sido reconocida en el prestigioso 3M Young Scientist Challenge 2025, donde se destacó por su enfoque práctico para sustituir el uso de herbicidas sintéticos en la agricultura y el mantenimiento de jardines urbanos.
El objetivo del joven inventor es claro: ofrecer una alternativa limpia y eficaz que reduzca el impacto ambiental de las prácticas agrícolas actuales. GreenBeam no sólo apunta a mejorar la salud de los ecosistemas, sino también a preservar la calidad del agua y proteger la biodiversidad afectada por décadas de uso intensivo de productos químicos.

Un desherbador fuera de lo común
A diferencia de los métodos tradicionales, el GreenBeam no rocía ninguna sustancia. Su sistema se basa en visión computarizada, lo que le permite identificar y distinguir las malas hierbas de las plantas cultivadas o del césped. Una vez localizada la planta invasora, el robot la neutraliza mediante un pulso de láser focalizado, causando daño térmico directamente en su núcleo celular.
El joven se inspiró observando a sus vecinos rociar herbicidas sobre sus jardines. Esto lo llevó a investigar qué ocurre con esos productos una vez absorbidos por el suelo o arrastrados por la lluvia. Sus inquietudes lo llevaron incluso a contactar con una bióloga marina de Nueva Zelanda, quien le ayudó a entender la magnitud de los efectos que estos químicos tienen sobre los ecosistemas acuáticos.
Un avance notable hacia la agricultura inteligente
El GreenBeam fue entrenado usando una base de datos proporcionada por la Universidad de Sídney, especializada en especies de malezas. El prototipo fue probado en condiciones controladas en el laboratorio de biotecnología de la Universidad de Penn State, lo que valida la seriedad técnica detrás del proyecto.
Este tipo de innovación se inscribe dentro de la tendencia emergente hacia una agricultura de precisión, donde la automatización y la recolección de datos permiten intervenir sólo donde y cuando es necesario. Además, al prescindir de insumos químicos, esta tecnología responde a los objetivos del Pacto Verde Europeo y de iniciativas similares en América Latina, que buscan reducir en un 50 % el uso de pesticidas para 2030.
Actualmente, empresas como Carbon Robotics o EcoRobotix ya trabajan en modelos similares, pero el GreenBeam destaca por su simplicidad, bajo coste potencial y visión educativa: demuestra que la innovación ecológica no está reservada a grandes corporaciones, sino que puede nacer de la curiosidad y el compromiso de las nuevas generaciones.



Anónimo dice
Genial
Angel Fernando dice
no dan ningún dato técnico del procesador o componentes, pero tengo en cuenta que hasta los celulares pueden usar IA en apps para identificar plantas con tu cámara
lo difícil es programar una IA desde cero para identificar maleza, el procesador del helicóptero que voló en marte era de un celular por qué tenían poco presupuesto, no se cómo a él le salió tan barato y a las empresas no puede ser la codicia que tienen las empresas.