
Un electrolizador de óxido sólido (SOEC) de 2.6 MW comenzó a producir hidrógeno en la refinería de Neste. Opera a hasta 850 °C, generando más de 60 kg de hidrógeno verde por hora. Se considera el electrolizador de óxido sólido multi-megavatio más grande en un entorno industrial.
- Electrolizador SOEC más grande, en funcionamiento.
- Proyecto MultiPLHY, tecnología pionera en Róterdam.
- Hidrógeno renovable: eficiencia récord del 84 %.
- Uso industrial a gran escala, con integración real.
- Colaboración público-privada, clave del avance.
El electrolizador SOEC más grande del mundo se pone en marcha en la refinería de Neste en Róterdam
Dresde / Róterdam, 6 de octubre de 2025 – El proyecto piloto MultiPLHY, que explora nuevas formas de descarbonizar la industria pesada, ha alcanzado un hito sin precedentes. El consorcio liderado por Neste, Sunfire, CEA y ENGIE ha activado con éxito el electrolizador de óxido sólido (SOEC) más grande jamás instalado en un entorno industrial, en la refinería de Neste en Róterdam. Este avance marca un paso decisivo en la transición hacia el hidrógeno renovable como alternativa real al hidrógeno de origen fósil en procesos industriales.
Hidrógeno renovable para la industria: más cerca de ser realidad
El uso de hidrógeno en refinerías ha sido, históricamente, uno de los puntos ciegos en la lucha contra el cambio climático. En la actualidad, la mayoría del hidrógeno industrial se obtiene mediante reformado de gas natural, un proceso intensivo en carbono. Por eso, reemplazar ese hidrógeno por uno producido con electricidad renovable representa una de las acciones más directas y efectivas para reducir las emisiones en sectores difíciles de electrificar.
El proyecto MultiPLHY demuestra que esta sustitución no solo es técnicamente viable, sino también operativamente efectiva a gran escala. Con la instalación del electrolizador SOEC de 2,6 megavatios, que opera a 850 °C, se ha dado un paso firme hacia la industrialización del hidrógeno verde. Esta tecnología convierte el calor en una aliada, ya que aprovecha el calor residual del proceso para reducir el consumo eléctrico, elevando la eficiencia energética hasta el 84 % en términos de poder calorífico inferior.
Tecnología europea para una industria más limpia
La apuesta por el SOEC no es casual. Esta tecnología, desarrollada por la empresa alemana Sunfire, representa uno de los avances más prometedores en el campo de la electrólisis. A diferencia de otras tecnologías como la alcalina o la PEM, el SOEC funciona a alta temperatura, lo que reduce las pérdidas energéticas durante el proceso y permite integrar mejor el sistema en instalaciones industriales que ya generan calor.
El electrolizador instalado en Róterdam está compuesto por doce módulos de electrólisis, capaces de generar más de 60 kilogramos de hidrógeno renovable por hora. La elección de este tipo de tecnología responde también a un enfoque estratégico: utilizar recursos energéticos de forma más eficiente y adaptarse mejor a la infraestructura térmica existente en refinerías y plantas químicas.
Además, este tipo de desarrollos refuerza la autonomía tecnológica europea, un aspecto cada vez más crítico en un contexto geopolítico volátil y de transición energética acelerada. Proyectos como este posicionan a Europa como líder en el desarrollo de soluciones industriales sostenibles basadas en hidrógeno.

Cooperación como modelo de innovación climática
El consorcio MultiPLHY pone de relieve la importancia de la colaboración transversal para impulsar soluciones complejas. Mientras Sunfire aporta la tecnología, Neste se encarga de la integración industrial, CEA coordina la ejecución técnica y ENGIE evalúa la viabilidad económica del modelo. Esta cooperación entre industria, investigación y energía es esencial para que el hidrógeno renovable supere la fase experimental y se consolide como alternativa viable en sectores de altas emisiones.
Los resultados preliminares no solo validan el rendimiento de la tecnología, sino que proporcionan una hoja de ruta clara para futuras aplicaciones en otros sectores como el acero, el cemento o la aviación. Países como Alemania, Francia y los Países Bajos ya están promoviendo marcos normativos y fondos específicos para proyectos de este tipo, con el objetivo de alcanzar una producción de hidrógeno renovable de al menos 10 millones de toneladas para 2030, como plantea el Plan REPowerEU.
Potencial
La electrólisis de alta temperatura puede ser una de las claves para descarbonizar industrias que hoy dependen de combustibles fósiles. Su alta eficiencia permite reducir el coste del hidrógeno renovable, uno de los principales obstáculos para su adopción masiva. Además, su capacidad para integrarse en procesos industriales ya existentes la convierte en una tecnología más fácil de escalar.
A medio plazo, es realista pensar en:
- Plantas industriales híbridas que aprovechen tanto electricidad renovable como calor residual.
- Refinerías que sustituyan progresivamente su hidrógeno fósil por hidrógeno verde in situ.
- Reducción de la dependencia energética de gas natural en la industria europea.
- Producción de combustibles sintéticos o e-fuels para sectores difíciles de electrificar como la aviación o el transporte marítimo.
El éxito del proyecto MultiPLHY no resuelve todos los retos del hidrógeno renovable, pero sienta una base sólida y tangible. Con apoyo político, financiación estable y una visión a largo plazo, este tipo de iniciativas pueden acelerar la transición hacia una economía industrial libre de emisiones, sin sacrificar competitividad ni seguridad energética.
Vía sunfire.de



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