
Muchas empresas han mejorado sus instalaciones en los últimos años: iluminación LED, nueva climatización, cambio de caldera o mejor aislamiento. El objetivo suele ser pagar menos en la factura. Lo que pocas saben es que la energía que dejan de consumir gracias a esas reformas puede traducirse en dinero.
Cobrar por el ahorro energético
Cada proyecto de eficiencia genera un ahorro medible: los kWh que la instalación ya no consume. Ese ahorro, una vez calculado y acreditado, puede convertirse en una compensación económica para quien ha hecho la inversión. Así, una reforma ya pagada puede generar un ingreso extra.
Qué reformas pueden dar derecho a compensación
La clave es la fecha: se puede obtener compensación por proyectos de eficiencia energética realizados desde el 25 de enero de 2023. También entran los proyectos en marcha y los que están en fase de oferta.
Algunas actuaciones que conviene revisar:
- Cambio a iluminación LED.
- Renovación de climatización o calefacción.
- Sustitución de calderas.
- Mejoras de aislamiento.
- Renovación de maquinaria por equipos más eficientes.
Cada caso se valora de forma individual.
Cómo se calcula la cantidad
El importe depende de la energía ahorrada. Influyen el tipo de reforma, el consumo antes y después de la actuación y el tamaño del proyecto. Por eso dos reformas parecidas pueden dar lugar a cantidades distintas: una nave que funciona muchas horas al día no ahorra lo mismo que una oficina pequeña.
Cómo funciona el trámite
Calcular y acreditar el ahorro requiere conocimientos técnicos y administrativos, por lo que lo habitual es delegar el proceso en especialistas en compensación económica por el ahorro energético. El proceso suele seguir estos pasos:
- Revisión del proyecto, para comprobar si puede generar compensación.
- Cálculo del importe a partir del ahorro conseguido.
- Tramitación, de la que se encarga el especialista.
- Cobro de la compensación por parte de la empresa.
Documentación útil
Facilita mucho el cálculo tener a mano:
- Presupuestos y facturas de la reforma.
- Fecha de finalización o puesta en marcha.
- Fichas técnicas de los equipos instalados.
- Facturas energéticas de antes y después.
Si falta algún documento, el proyecto no queda descartado por ello: se revisa en cada caso.
Un repaso que vale la pena hacer
Muchas empresas tienen reformas terminadas desde 2023 que generan ahorro y que nunca se han revisado desde este punto de vista. Otras están a punto de aprobar un presupuesto sin saber que ese proyecto puede aportarles un ingreso adicional. Revisar las actuaciones de los últimos años puede sacar a la luz dinero que hoy nadie está reclamando.

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