
Una depuradora de Estados Unidos estrena una tecnología de filtración que imita los mecanismos de la naturaleza para retener diminutas partículas de plástico sin añadir productos químicos al agua.
- 🌊 Una nueva barrera contra los microplásticos. Una depuradora de Atlantic City, Estados Unidos, incorpora dos sistemas comerciales diseñados para capturar partículas de plástico antes de devolver el agua al medio natural.
- 🔬 Más de 580 millones de partículas al año. Es la cifra de captura anual comunicada por los responsables del proyecto a partir de las pruebas piloto.
- 💧 Filtración inspirada en la naturaleza. La tecnología utiliza materiales biomiméticos que favorecen la adhesión de microplásticos a sus superficies.
- ♻️ Sin sustituir las depuradoras existentes. Los dispositivos están concebidos para complementar los tratamientos convencionales y retirar contaminantes que todavía permanecen en el agua.
- 🐟 Un paso hacia la protección de los océanos. La instalación permitirá evaluar el funcionamiento de esta tecnología en condiciones reales y su posible aplicación en otras depuradoras.
Los microplásticos se han convertido en uno de los problemas ambientales más difíciles de resolver. Estas diminutas partículas procedentes de la degradación de plásticos, el lavado de ropa sintética o el desgaste de neumáticos pueden atravesar algunas etapas de tratamiento de las aguas residuales y terminar en ríos y océanos.
Ahora, una depuradora de Nueva Jersey ha incorporado una tecnología diseñada específicamente para interceptar parte de estas partículas antes de que lleguen al medio natural.
La empresa estadounidense PolyGone Systems, en colaboración con la Atlantic County Utilities Authority (ACUA), ha presentado dos unidades comerciales de su sistema de filtración PolyPod, instaladas de forma permanente en una planta municipal de tratamiento de aguas residuales de Atlantic City.
La inauguración, celebrada el 20 de octubre de 2026, supone, según sus promotores, el primer despliegue comercial permanente de esta tecnología específica de captura de microplásticos en una depuradora municipal.
El proyecto llega después de dos años de pruebas piloto, durante los cuales la empresa comunicó una capacidad de captura equivalente a más de 580 millones de partículas de microplástico al año.

Cómo funciona PolyPod, el sistema que atrapa los microplásticos
La innovación de PolyGone Systems consiste en utilizar materiales filtrantes biomiméticos, diseñados para aprovechar determinadas propiedades físicas de los microplásticos.
A diferencia de los sistemas que dependen exclusivamente de barreras con poros muy pequeños, esta tecnología favorece la adhesión de las partículas plásticas a las superficies de un material especializado.
Muchos microplásticos presentan superficies hidrófobas, es decir, tienen poca afinidad por el agua. El sistema aprovecha esta característica para facilitar su retención.
Su funcionamiento se desarrolla en varias etapas:
- Entrada del agua tratada. El dispositivo recibe agua que ya ha pasado por las etapas convencionales de depuración, pero que todavía puede contener partículas plásticas.
- Contacto con el material filtrante. El agua circula por un medio biomimético diseñado para interactuar con las superficies de los microplásticos.
- Captura de las partículas. Los fragmentos de plástico se adhieren al material y quedan retenidos mientras el agua continúa su recorrido.
- Recuperación de los residuos. Los elementos filtrantes se retiran periódicamente para su limpieza y para recoger los microplásticos acumulados.
Durante las pruebas iniciales se empleó un mecanismo con bandejas filtrantes que podían introducirse y retirarse del agua, facilitando las operaciones de mantenimiento.
El prototipo contemplaba ciclos de limpieza semanales y una vida útil prevista de aproximadamente seis meses para sus filtros. No obstante, estos parámetros no pueden extrapolarse directamente a las nuevas unidades comerciales, cuyas condiciones definitivas de mantenimiento no se han detallado públicamente.
Una de las características más interesantes del sistema es que no necesita añadir productos químicos al agua para favorecer la captura de los microplásticos.

Una depuradora que trata hasta 151.400 metros cúbicos de agua al día
La instalación se encuentra en la planta de tratamiento de aguas residuales de Atlantic City, una infraestructura que presta servicio a 14 municipios del condado de Atlantic.
Su capacidad de tratamiento es de aproximadamente 151.400 metros cúbicos diarios, lo que permite comprender la escala de la infraestructura donde se está desarrollando el proyecto.

Sin embargo, esta cifra corresponde a la capacidad global de la depuradora y no significa que los nuevos filtros PolyPod procesen todo ese volumen.
La tecnología comenzó a probarse en 2024 mediante un proyecto piloto destinado a evaluar su capacidad para recuperar partículas plásticas presentes en el agua tratada.
Según PolyGone Systems, los resultados demostraron una capacidad de captura equivalente a más de 580 millones de partículas al año.
Este resultado fue uno de los factores que impulsaron la instalación de dos unidades comerciales mejoradas.
Conviene distinguir, no obstante, entre el número de partículas capturadas y la eficacia global de eliminación.
Capturar 580 millones de microplásticos no significa necesariamente eliminar todos los presentes en el agua, ni permite calcular por sí solo el porcentaje de retención.
Para determinar el rendimiento real del sistema sería necesario conocer las concentraciones de partículas antes y después del tratamiento, su distribución por tamaños y el volumen de agua efectivamente procesado.

Una solución que podría incorporarse a otras depuradoras
La principal ventaja potencial de PolyPod es su planteamiento como tratamiento complementario.
Las depuradoras convencionales ya eliminan una proporción importante de los microplásticos presentes en las aguas residuales, especialmente mediante procesos de sedimentación y filtración.
Sin embargo, determinadas partículas pequeñas pueden permanecer en el agua después del tratamiento.
La tecnología de PolyGone pretende actuar sobre esa fracción residual, incorporando una etapa adicional de captura antes del vertido.
Este enfoque podría facilitar su integración en instalaciones existentes, sin necesidad de sustituir completamente sus sistemas de tratamiento.
También plantea posibilidades interesantes para aplicaciones industriales, donde determinados procesos generan aguas con concentraciones elevadas de fibras y partículas plásticas.
No obstante, su viabilidad dependerá de factores como el caudal tratado, la durabilidad de los filtros, la frecuencia de limpieza, el consumo energético y los costes de operación.
Aunque la filtración basada en adhesión superficial podría reducir determinadas necesidades energéticas frente a otros métodos de separación, todavía no se dispone de información pública suficiente para cuantificar ese posible ahorro en las unidades comerciales.
El problema de los microplásticos no termina cuando se capturan
Retirar estas partículas del agua representa un avance, pero también plantea una cuestión importante: qué hacer con los microplásticos recuperados.
A diferencia de otros residuos plásticos, estas partículas pueden presentar tamaños extremadamente pequeños, composiciones muy diferentes y contaminantes adheridos a su superficie.
Estas características dificultan su clasificación y reciclaje.
PolyGone Systems plantea la recuperación de los materiales retenidos y estudia posibles alternativas para su aprovechamiento, aunque todavía no existen datos suficientes que demuestren la viabilidad de su reciclaje industrial a gran escala.
La gestión posterior será fundamental para garantizar que las partículas capturadas no regresen al medio ambiente.
Además, cualquier evaluación ambiental completa deberá considerar la fabricación de los filtros, su vida útil, las necesidades de mantenimiento y el destino final de los residuos.
Un avance que deberá demostrar su eficacia a largo plazo
La puesta en marcha de las dos unidades PolyPod supone un paso importante porque traslada una tecnología de captura de microplásticos desde una experiencia piloto hasta una instalación comercial permanente.
La depuradora de Atlantic City también cuenta con cinco aerogeneradores y aproximadamente 2.700 paneles solares que contribuyen a su suministro energético, dentro de sus iniciativas para reducir el impacto ambiental de sus operaciones.
El proyecto permitirá obtener información sobre el comportamiento de los filtros en condiciones reales, incluyendo su resistencia al uso continuado y sus necesidades de mantenimiento.
Si los resultados son positivos, esta experiencia podría servir como referencia para otras plantas municipales e industriales interesadas en reducir la liberación de microplásticos.
Sin embargo, antes de considerar esta tecnología una solución generalizable será necesario disponer de evaluaciones independientes sobre su eficacia, sus costes y su rendimiento a largo plazo.
La instalación de Atlantic City muestra una dirección prometedora: interceptar los microplásticos en los puntos donde todavía es posible recuperarlos, antes de que se dispersen por los ecosistemas acuáticos.
La prevención de la contaminación plástica seguirá siendo imprescindible, pero tecnologías como esta podrían convertirse en una herramienta complementaria para reducir la cantidad de partículas que llegan a los ríos y océanos.

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