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Investigadores británicos sustituyen hasta un 33% del cemento en el hormigón con conchas marinas, reduciendo un 36% las emisiones

5 diciembre, 2025 11 comentarios

4.2/5 - (11 votos)
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Estudio de la Universidad de East London transforma residuos de conchas en hormigón ecológico con mejor rendimiento estructural.

  • Material con menor huella de carbono.
  • Conchas marinas convertidas en recurso útil.
  • Ahorro real de CO₂ en cemento.
  • Avance con potencial industrial.
  • Idea circular, simple y escalable.

Un hallazgo que sorprende incluso a quienes llevan años siguiendo la evolución de los materiales de construcción sostenibles. El equipo de la University of East London confirma que las conchas marinas abandonadas pueden convertirse en una pieza clave para reducir las emisiones del cemento, sin comprometer demasiado las prestaciones que exige la industria.

La noticia llega en un momento tenso. El cemento sigue siendo responsable de cerca del 7% de las emisiones globales. Una cifra que pesa, porque el sector apenas consigue reducirla al ritmo que pide la ciencia. Por eso, cualquier alternativa creíble que disminuya su impacto tiene toda la atención.

El estudio demuestra que las conchas de vieira trituradas en polvo fino pueden sustituir parte del cemento y actuar además como relleno. La mezcla mantiene su resistencia dentro de los márgenes que pide el sector, y en algunos casos incluso mejora la estructura interna del material gracias al alto contenido en carbonato cálcico.

Dr Ali Abass, líder del proyecto, lo plantea de forma directa: algo tan común como un residuo costero puede aliviar una parte considerable del problema. La idea es tan sencilla que cuesta creer que se haya pasado por alto durante años.

Cómo encaja este avance en el panorama actual

Hoy en día sigue creciendo la demanda de materiales que apoyen normativas más estrictas sobre emisiones de ciclo de vida en edificios e infraestructuras. Países como Reino Unido, Países Bajos o Dinamarca ya tienen marcos regulatorios que obligan a medir y justificar la huella de carbono desde la extracción hasta el final de la vida útil del material. En ese escenario, cualquier mezcla que permita reducir CO₂ sin aumentar los costes se vuelve muy atractiva.

Además encaja muy bien con la tendencia hacia modelos de economía circular, donde los residuos de un sector sirven como insumos de otro. En Europa, puertos como el de Vigo o el de Brest ya experimentan con programas de valorización de desechos marinos, aunque orientados sobre todo a usos agrícolas. Este estudio abre un camino parecido pero con un impacto potencial mucho mayor, porque el volumen de cemento utilizado en el mundo es enorme, unos 4.000 millones de toneladas al año.

Si una parte de ese volumen se fabrica con sustitutos minerales procedentes de residuos, el ahorro acumulado sería significativo. No es magia. Es aprovechar un recurso que ya existe y que hoy se tira.

Un puente hacia la industria

La clave ahora es validar el comportamiento del material en obras reales. Algunas constructoras europeas ya prueban aditivos minerales alternativos para bajar la intensidad de carbono en sus mezclas, así que encajaría en sus líneas de innovación. La logística también juega a favor: los residuos marinos se concentran en lugares claros, como puertos y procesadoras de marisco, lo que permite crear cadenas de suministro cercanas y relativamente estables.

El sector mira de reojo otro punto: el coste. El procesamiento inicial de las conchas requiere energía, pero al partir de un residuo de muy bajo valor se mantiene competitivo. Incluso podría beneficiar a las comunidades costeras si se crean programas locales de recogida y tratamiento.

La investigación, publicada en Construction Materials, refuerza la idea de que los avances más interesantes muchas veces surgen de recursos que parecían irrelevantes.

Potencial

El uso de residuos calcáreos marinos en hormigón podría convertirse en una herramienta más dentro del conjunto de soluciones que ayudan a reducir la crisis climática. No la solución única. Sí una pieza más, realista y alcanzable.

Algunas vías prácticas:

  • Integrar estos sustitutos en proyectos públicos con metas de carbono reducido, como escuelas o vivienda social.
  • Crear incentivos locales para que las industrias pesqueras entreguen las conchas limpias y listas para su procesado.
  • Combinar los polvos de concha con otros aditivos de baja emisión, como cenizas o subproductos industriales, para maximizar la reducción de CO₂ sin perder rendimiento.
  • Desarrollar estándares técnicos que permitan a ingenierías y constructoras certificar mezclas con materiales de origen marino.

Si se escala de forma inteligente, esta tecnología puede mejorar la vida útil de las infraestructuras, disminuir el impacto de la minería y evitar que toneladas de residuos costeros terminen olvidados. Y eso, para un planeta que pide aire, importa.

Vía www.uel.ac.uk

Más información: Ali Abbas et al, Experimental Investigation of Low Carbon Concrete Using Ground Seashell Powder as Filler and Partial Cement Replacement, Construction Materials (2025). DOI: 10.3390/constrmater5040082

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Publicado en: Arquitectura sostenible, Artículos destacados

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Comentarios

  1. Stella dice

    5 diciembre, 2025 a las 12:17

    este es un articulo muy interesante, cuantas conchas se requieren? pero sería bueno ver este articulo, antes de …
    No se deben sacar las conchas de la playa porque son vitales para el ecosistema: sirven de hogar para cangrejos y otros animales, actúan como material de construcción y nutrición (calcio/carbonato) para la vida marina, ayudan a proteger la costa de la erosión, y son clave para el ciclo del carbono y la química oceánica, manteniendo el equilibrio de todo el entorno natural. Al llevarlas, se interrumpe este ciclo, dejando a muchas especies sin refugio y hogar, y debilitando la salud de las playas.
    Razones detalladas para dejarlas en su lugar:
    Hábitat y Refugio: Muchas conchas vacías son el hogar de cangrejos ermitaños, peces pequeños y otros invertebrados. También sirven de sustrato para que algas y esponjas se adhieran y crezcan.
    Nutrición y Ciclo del Calcio: Al descomponerse, las conchas liberan calcio y carbonato, nutrientes esenciales para que otros moluscos y organismos marinos construyan sus propias conchas.
    Protección Costera: Ayudan a estabilizar la arena y la playa, reduciendo la erosión causada por las olas.
    Equilibrio Químico del Océano: Contribuyen al ciclo del carbono, ayudando a neutralizar la acidez del océano (acidificación) y creando un ambiente más saludable para la vida marina.
    Información Ambiental: Las conchas registran condiciones pasadas del océano (como niveles de metales pesados), ofreciendo información valiosa para la ciencia y la gestión ambiental.
    Impacto Negativo: La remoción masiva causa que las nuevas conchas se formen más pequeñas y débiles, y acelera la pérdida de biodiversidad y la degradación de las playas.
    En resumen: Dejar las conchas en la playa es un pequeño gesto de conservación que tiene un gran impacto positivo en la salud y resiliencia de todo el ecosistema marino.

    Responder
  2. Juan Carlos Barbeira dice

    5 diciembre, 2025 a las 22:21

    en lugar de usar conchas marinas que contienen sal de mar se podría usar finos de caliza, que en la fabricación de cal se genera mucha cantida

    Responder
  3. Xx dice

    5 diciembre, 2025 a las 22:22

    Este material lo uso españa en el siglo xvii, se llamaba coquina. E hicieron un castillo. La fortaleza española construida con coquina (una roca de conchas y arena) es el Castillo de San Marcos en St. Augustine, Florida, la fortaleza más antigua de EE. UU., famosa por su resistencia a los cañonazos, aunque hay también construcciones más modernas y artísticas hechas con conchas como el Castillo del Búho cerca de Málaga, España.
    Castillo de San Marcos (Florida, EE. UU.)
    Material: Coquina, una piedra caliza natural de moluscos y arena, que absorbe los impactos de cañón en lugar de romperse.

    Responder
  4. Gonzalo dice

    6 diciembre, 2025 a las 00:59

    Estimados, se deben aclarar algunos puntos:una cosa es el cemento y otra el concreto u hormigón. El cemento se usa para producir el hormigón. Usar conchas marinas no es nada nuevo, es más las normas europeas contemplan muchos tipos de cemento con adiciones de varios materiales subproductos de otras industrias y donde se puede incluir las conchas marinas, incluso se puede adicionar al hormigón. Entonces este artículo no es nada nuevo. Incluso hay cementos que reducen hasta 45% su huella de carbono

    Responder
  5. Clavo oxidado dice

    6 diciembre, 2025 a las 05:03

    qué mala noticia!.dond dormirán los moluscos sin su conchita? además eso ocasionará un desequilibrio ecológico a gran escala. Otros organismos dependen de esas conchas como sustrato para anclarse. ojalá den marcha atrás esos «investigadores».

    Responder
  6. Juan Carlos dice

    6 diciembre, 2025 a las 05:22

    Que alguien le avisé al autor de este manuscrito, que la Compañía Astra Capsa en Argentina, a comienzo del siglo XX en Comodoro Rivadavia, ya hacía cemento utilizando conchas marinas

    Responder
  7. Gaby Ruiz dice

    6 diciembre, 2025 a las 18:24

    La concha a la que se hace referencia es el residuo del procesamiento de la concha a nivel industrial. Estas no pueden descartarse en el mar sino que se acumulan en vertederos locales diseñados para la disposición de estos residuos. Por lo que esta aplicación busca resolver este problema ambiental.
    Sobre el uso para la fabricación del cemento, lo que normalmente se ha usado es la conchuela, que es una formación rocosa de la acumulación de estas caparazones de moluscos en el fondo marino. No son lo mismo.
    La novedad de este tipo de publicaciones no es el uso en sí mismo, sino en el conocimiento, pues al saber cómo actúa este residuo en la química del cemento y en la interacción con otros componentes se puede avanzar en otros campos y aplicaciones.

    Responder
  8. Beatriz Muñoz dice

    7 diciembre, 2025 a las 13:20

    COn este supuesto avance comenzará el comercio indiscriminado de conchas marinas. Además DNTREGAR su proceso de vida son las que van «formando»y renovando lo que en algunas playas de las ddnominadas paradisiacas forman la arena. estamos frente a una pequeño desastre nuevamente.
    que utilicen los plasticos para haced este tipo de experimento que es lo qud mayoy polución y contaminacion generan.
    Siempre mirando las reservas marinas para hacer adelantos negativos

    Responder
  9. Jaas dice

    7 diciembre, 2025 a las 14:59

    en chile se utilizaba desde hace años, se explotaba una zona ubicada en la costa de Copiapó, donde hay un yacimiento enorme de conchas y se instaló una planta de procesamiento con horno, similar a una cementera

    Responder
  10. José dice

    7 diciembre, 2025 a las 17:15

    Curioso que demos publicidad a un producto extranjero cuando en España, concretamente en Gran Canaria tenemos un producto BATISOL que usa un 50% de la tierra propia de la zona y un compuesto ecológico que reduce en un 70% e incluso más las emisiones totales de CO2 en la construcción de una vía o un firme , con resistencia a la rodadura y el desgaste superior a uno construido con cemento y bastante mejor que esto y más ecológico y desarrollado en España pero claro aquí se valora más lo de fuera que lo nuestro

    Responder
  11. Anónimo dice

    10 diciembre, 2025 a las 15:53

    mejor usar plásticos como sustituto

    Responder

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