
Universidad canadiense utiliza técnica de preservación de cuerpos para fortalecer madera de construcción y prolongar su vida útil.
- Madera más fuerte y duradera.
- Sustitución del agua por polímero.
- Casi 60 % menos absorción de humedad.
- Mejor rendimiento que el bambú.
- Alternativa sin químicos tóxicos.
- Proyecto con apoyo industrial.
- Escalabilidad en estudio.
UBCO prueba técnica de conservación corporal en la madera
Una técnica médica aplicada a la construcción. Investigadores de la Universidad de Columbia Británica (UBC), en su campus de Okanagan, están adaptando un método originalmente diseñado para conservar cuerpos humanos—la plastinación—para proteger y mejorar uno de los recursos forestales más emblemáticos de Canadá: el cedro rojo occidental.
Conocido por su belleza natural, durabilidad moderada y origen renovable, este tipo de madera se utiliza ampliamente en construcción sostenible. Pero su vulnerabilidad a la humedad ha sido históricamente un talón de Aquiles. Lo que propone el equipo de UBCO no es simplemente tratar la superficie, sino transformar la madera desde adentro, sustituyendo el agua contenida en sus células por siliconas poliméricas, creando una estructura interna más estable, resistente al agua y menos propensa a pudrirse o agrietarse.
¿Qué es la plastinación y por qué importa?
Tradicionalmente usada en anatomía para conservar tejidos biológicos, la plastinación reemplaza fluidos corporales con polímeros, manteniendo la forma y estructura originales. Aplicada a la madera, permite conservar su integridad anatómica, pero con una ventaja clave: crea una barrera hidrofóbica que reduce en casi un 60 % la absorción de agua. A diferencia de barnices o impregnaciones superficiales, el polímero penetra profundamente en los canales microscópicos del cedro.
En palabras del profesor Abbas Milani, supervisor del estudio, esto representa una alternativa limpia y efectiva a los tratamientos químicos convencionales, muchos de los cuales utilizan sustancias tóxicas o pierden eficacia con el tiempo. Además, la plastinación no compromete la resistencia mecánica de la madera; en algunos casos, incluso mejora su flexibilidad.


Mejor rendimiento que el bambú
Este avance no parte de cero. El mismo grupo ya había ensayado con éxito la plastinación en bambú. Sin embargo, el cedro rojo occidental ha mostrado un comportamiento superior, gracias a su estructura celular más compacta y estrecha, lo que favorece una saturación más uniforme del polímero. Esto se traduce en una mayor resistencia al deterioro y un comportamiento más predecible frente a cambios ambientales.
Aplicaciones concretas y apoyo industrial
La investigación ha despertado el interés de actores clave. Uno de ellos es NetZero Enterprises Inc., empresa canadiense con proyectos globales de sostenibilidad, que posee las patentes de esta técnica en Canadá y Estados Unidos. Su colaboración con UBC abarca tres investigaciones aplicadas, centradas en desarrollar materiales más duraderos y ecológicos para la construcción.
En un momento en que las ciudades buscan reducir su huella de carbono, la posibilidad de alargar la vida útil de materiales naturales sin depender de aditivos contaminantes tiene implicaciones reales: menos tala, menos residuos, menos mantenimiento, y una cadena de suministro más sostenible.

Potencial
La plastinación en madera no es solo un logro técnico: abre una puerta concreta hacia edificaciones más resilientes y ecológicas. Si se logra escalar el proceso a nivel industrial, y se avanza hacia el uso de polímeros biodegradables en lugar de siliconas sintéticas, esta tecnología podría integrarse en normativas de construcción ecológica y programas públicos de vivienda sostenible.
Además, el enfoque apunta hacia una economía circular realista: recuperar disolventes, reutilizar polímeros y emplear maderas locales tratadas para reducir importaciones. Las aplicaciones no se limitan a grandes edificios; podría usarse en mobiliario urbano, viviendas modulares, estructuras comunitarias o incluso en elementos interiores expuestos a alta humedad.
En definitiva, extender la vida útil de la madera sin dañarla ni contaminar el entorno no es solo una mejora técnica, es una decisión con impacto ambiental directo. Y si la innovación sigue este camino—mezclando conocimiento científico, sensibilidad ambiental y viabilidad económica—podemos estar frente a una solución concreta para construir un futuro con menos residuos y más inteligencia.
Vía UBCO researchers apply body preservation technique to wood – UBC’s Okanagan News
Más información: Towards a New Plastination Technique for Moisture Management of Western Red Cedar Without Loss of Strength and with Enhanced Stability



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