
El secreto está en sus fibras: aprovechan la iluminación habitual de las habitaciones para combatir bacterias y hongos, incluso después de 20 lavados.
- 🦠 Un 75 % menos de microorganismos: fue la reducción observada frente al algodón convencional en las zonas hospitalarias expuestas a la luz.
- 💡 Se activa con luz visible: utiliza compuestos fotoactivos que generan sustancias capaces de dañar los microorganismos.
- 🏥 Probado en un hospital real: los investigadores realizaron ensayos durante 48 horas en habitaciones de 12 pacientes.
- 🔬 Resultados en laboratorio: inactivó completamente Escherichia coli en 60 minutos y Enterococcus faecalis en 20 minutos bajo las condiciones estudiadas.
- 🧺 Resiste los lavados: después de 20 ciclos conservó una actividad bactericida superior a los niveles de referencia utilizados para tejidos antimicrobianos.
Un tejido de algodón que aprovecha la iluminación habitual de un hospital para combatir microorganismos. Esta es la tecnología desarrollada por investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) y otros centros científicos españoles. Su eficacia no se ha comprobado únicamente en el laboratorio: también se ha evaluado en habitaciones de pacientes del Hospital La Fe de Valencia, donde consiguió reducir considerablemente la contaminación microbiana respecto al algodón convencional.
Un tejido que utiliza la luz para combatir microorganismos
Las superficies textiles de los hospitales están continuamente expuestas al contacto con pacientes, profesionales sanitarios y objetos de uso cotidiano. Sábanas, colchones, uniformes y otros tejidos pueden acumular microorganismos, lo que obliga a mantener estrictos protocolos de limpieza y desinfección.
Para intentar reducir esa acumulación, un equipo multidisciplinar español ha desarrollado un tejido de algodón con propiedades antimicrobianas activadas por la luz visible.
En el proyecto participan investigadores del campus de Alcoy de la UPV, el Instituto de Tecnología Química (ITQ, CSIC-UPV), el Instituto Agroforestal del Mediterráneo y la Unidad Mixta de Investigación UPV-IIS La Fe.
La innovación consiste en incorporar al algodón dos compuestos fotoactivos que, al recibir iluminación, desencadenan reacciones químicas capaces de dañar los microorganismos presentes en la superficie.
A diferencia de los tratamientos antimicrobianos que dependen de la liberación de determinadas sustancias, este material aprovecha la energía luminosa para activar su mecanismo de acción.
El desarrollo se ha publicado en la revista científica ACS Applied Materials & Interfaces.
¿Cómo funciona exactamente el tejido autodesinfectante?
El principio científico que permite su funcionamiento se conoce como fotodinámica antimicrobiana.
Los investigadores incorporaron al algodón dos compuestos sensibles a la luz mediante un proceso de acabado textil multicapa.
Cuando la iluminación alcanza estas moléculas, estas absorben energía y favorecen la formación de especies reactivas de oxígeno.
Estas especies pueden atacar componentes esenciales de los microorganismos, como sus membranas y otras estructuras celulares, provocando su inactivación.
El funcionamiento puede resumirse en cuatro etapas:
- La luz visible ilumina el tejido, activando los compuestos fotoactivos incorporados a las fibras de algodón.
- Los compuestos absorben energía luminosa y participan en reacciones fotoquímicas con el oxígeno.
- Se generan especies reactivas de oxígeno, capaces de producir daños en los microorganismos adheridos.
- Disminuye la cantidad de microorganismos viables presentes sobre la superficie textil.
Una característica especialmente interesante es que el sistema no necesita necesariamente radiación ultravioleta. Según los investigadores, los compuestos pueden activarse con longitudes de onda compatibles con la iluminación LED convencional.
Esto abre la posibilidad de utilizar el tejido en espacios sanitarios sin instalar equipos especiales de desinfección mediante luz ultravioleta.
Sin embargo, hay una condición fundamental: la eficacia depende de la iluminación que recibe el material. En zonas oscuras o poco iluminadas, su actividad antimicrobiana disminuye.

Los resultados: hasta un 75 % menos de microorganismos en habitaciones hospitalarias
Una de las características más relevantes de esta investigación es que los científicos no se limitaron a comprobar el funcionamiento del material en condiciones controladas.
También realizaron una validación en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia, utilizando habitaciones de 12 pacientes.
Los investigadores colocaron muestras del nuevo tejido y de algodón convencional en dos ubicaciones diferentes:
- Barandillas de las camas, donde las muestras recibían mayor iluminación.
- Colchones, donde la exposición a la luz era considerablemente menor.
Tras 48 horas, analizaron la contaminación microbiana acumulada.
Los resultados mostraron diferencias importantes.
| Condiciones del ensayo | Reducción de microorganismos |
|---|---|
| Tejido expuesto a la luz | 75 % |
| Tejido en zona sin luz directa | 25 % |
| Bacterias Gram positivas en las condiciones estudiadas | 77,5 % |
Las reducciones se calcularon respecto a las muestras de algodón convencional utilizadas como control.
La diferencia entre las zonas iluminadas y las menos expuestas confirmó que la luz desempeña un papel decisivo en el funcionamiento del material.
Además, los investigadores observaron una eficacia especialmente elevada frente a bacterias Gram positivas.
Es importante interpretar correctamente el resultado: el 75 % representa una reducción de microorganismos acumulados en las muestras textiles, no una disminución demostrada del 75 % en las infecciones hospitalarias.
También elimina bacterias en minutos y mantiene su actividad después de 20 lavados
Los ensayos de laboratorio permitieron analizar con mayor precisión la actividad antimicrobiana del nuevo algodón.
Bajo las condiciones de iluminación utilizadas en las pruebas, el material consiguió:
- Inactivar completamente Enterococcus faecalis en 20 minutos.
- Inactivar completamente Escherichia coli en 60 minutos.
- Reducir la presencia del hongo Candida albicans en tres horas.
El equipo también evaluó la resistencia del tratamiento a los lavados, un requisito fundamental para cualquier material destinado al sector sanitario.
Después de 20 ciclos de lavado, el tejido seguía mostrando una eficacia bactericida superior a los niveles de referencia utilizados para evaluar textiles antimicrobianos.
Este resultado es relevante porque uno de los principales problemas de determinados tratamientos textiles es la pérdida progresiva de actividad cuando se utilizan y lavan repetidamente.
Los investigadores consideran que el proceso de fabricación podría integrarse en las técnicas habituales de acabado textil, facilitando su posible producción industrial.
¿Podrían utilizarse estas telas en sábanas, pijamas y uniformes sanitarios?
El potencial de aplicación va más allá de las pequeñas muestras utilizadas durante la investigación.
La tecnología podría incorporarse en el futuro a diferentes productos textiles empleados en hospitales, como sábanas, ropa de pacientes, uniformes del personal sanitario y otros elementos expuestos al contacto frecuente.
Una ventaja es que el material puede mantener su mecanismo antimicrobiano mientras recibe suficiente iluminación, sin necesidad de activar manualmente un dispositivo.
No obstante, todavía existen limitaciones importantes.
Los ensayos hospitalarios se realizaron en habitaciones de 12 pacientes y durante un periodo de 48 horas. Será necesario ampliar las pruebas para conocer su comportamiento durante periodos prolongados, con diferentes intensidades de iluminación y después de numerosos ciclos de lavado.
También deberán evaluarse aspectos como la seguridad del contacto continuado con la piel, la durabilidad del acabado, los costes de producción y su eficacia en condiciones de uso cotidiano.
Aunque el equipo describe actividad frente a bacterias, hongos y virus, los resultados cuantitativos difundidos por la UPV se centran principalmente en bacterias y en el hongo Candida albicans. No se han comunicado en esa nota porcentajes específicos de inactivación para cada tipo de virus.
Además, estos tejidos no sustituirían los protocolos habituales de limpieza, desinfección y prevención de infecciones, sino que podrían convertirse en una medida complementaria.
¿Por qué importa este descubrimiento?
La principal aportación de esta investigación es demostrar que un material tan cotidiano como el algodón puede adquirir propiedades antimicrobianas activadas por la luz y conservar una parte importante de esa actividad después de sucesivos lavados.
El estudio también aporta algo especialmente valioso para el desarrollo de nuevos materiales: resultados obtenidos en un entorno hospitalario real, no únicamente en condiciones de laboratorio.
Si futuras investigaciones confirman su seguridad, eficacia y viabilidad económica, esta tecnología podría contribuir a reducir la contaminación microbiana de determinadas superficies textiles en hospitales y otros espacios donde la higiene resulta especialmente importante.
El siguiente paso será demostrar si esa reducción de microorganismos puede traducirse en beneficios clínicos medibles.
Vía Universidad Politécnica de Valencia
Más información: Light-Driven Antimicrobial Cotton Fabric: Multilayer Dye-Finishing Design and Hospital Environment Validation

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