
Volkswagen convierte su planta solar de 27 hectáreas en un laboratorio de agrivoltaica con 100 ovejas que mantienen la vegetación bajo 31.000 paneles.
- 🐑 Casi 100 ovejas entre paneles solares.
- ☀️ 18,3 MW de potencia fotovoltaica.
- 🌱 27 hectáreas con pastoreo natural.
- 🔬 Investigación científica sobre agrivoltaica.
- 🌿 Más biodiversidad, menos maquinaria.
- 🚜 Mantenimiento sin combustibles fósiles.
- 🐑 Conservación de una raza ovina protegida.
- ⚡ Hasta el 25 % del consumo eléctrico anual de la fábrica cubierto con energía solar.
Casi 100 ovejas sustituyen a los cortacéspedes en una gigantesca planta solar de Volkswagen y ayudan a investigar el futuro de la energía limpia
Una planta solar que produce electricidad… y también cuida el paisaje
Las plantas fotovoltaicas suelen asociarse únicamente con la generación de electricidad. Sin embargo, una instalación ubicada junto a la fábrica de Volkswagen Poznań, en la localidad polaca de Września, está demostrando que estos espacios pueden desempeñar muchas más funciones.

En lugar de recurrir a maquinaria para controlar la vegetación que crece bajo los módulos solares, la empresa ha optado por una solución mucho más sencilla y natural: casi un centenar de ovejas pastan libremente entre los más de 31.000 paneles fotovoltaicos que ocupan una superficie cercana a las 27 hectáreas.
Lejos de ser una iniciativa anecdótica, el proyecto combina producción de energía renovable, agricultura, conservación de la biodiversidad e investigación científica, convirtiéndose en uno de los ejemplos más completos de agrivoltaica desarrollados hasta ahora en Polonia.

Cuando las ovejas sustituyen a los cortacéspedes
Mantener despejado el terreno bajo una instalación solar es una necesidad técnica. Si la vegetación crece demasiado, dificulta las labores de inspección, puede generar sombras sobre los paneles y aumenta el riesgo de acumulación de materia vegetal seca.
Tradicionalmente, este trabajo se realiza mediante tractores, desbrozadoras o maquinaria especializada. El inconveniente es evidente: consumen combustible, requieren mantenimiento y pueden compactar el suelo, especialmente cuando deben recorrer repetidamente grandes superficies.

El pastoreo ofrece una alternativa diferente.
Las ovejas mantienen la hierba a una altura adecuada de forma continua, alcanzan zonas donde la maquinaria tiene más dificultades y apenas alteran el terreno. Además, aprovechan el microclima creado por los propios paneles solares, que proporcionan sombra durante las horas de mayor calor.
No se trata únicamente de reducir costes de mantenimiento. También disminuye el ruido, el consumo energético asociado a estas tareas y la necesidad de utilizar maquinaria pesada durante buena parte del año.

Una enorme instalación al servicio de la industria
La planta fotovoltaica fue desarrollada por Quanta Energy y figura entre las mayores instalaciones solares construidas junto a un complejo industrial en Europa.
Con una potencia instalada de 18,3 MW, durante los días más soleados puede cubrir completamente las necesidades eléctricas de la fábrica de Volkswagen en Września. En el conjunto del año proporciona aproximadamente una cuarta parte de la electricidad que consume el complejo industrial.

Este tipo de instalaciones refleja una tendencia cada vez más extendida en Europa: las grandes empresas buscan incrementar su autonomía energética mediante generación renovable propia para reducir la exposición a las fluctuaciones del mercado eléctrico y avanzar hacia objetivos de descarbonización.
La agrivoltaica deja de ser una idea experimental
Durante años existió el debate sobre si los terrenos destinados a producir alimentos debían competir con los destinados a producir electricidad. La agrivoltaica plantea una respuesta diferente: utilizar un mismo espacio para ambas funciones.
En distintas regiones del mundo ya existen proyectos donde los paneles solares conviven con cultivos, viñedos, invernaderos o explotaciones ganaderas. El objetivo consiste en obtener más valor ambiental y económico de cada hectárea disponible.

En algunos casos, la sombra parcial generada por las placas ayuda incluso a conservar la humedad del suelo durante los meses más cálidos, algo especialmente interesante en un contexto donde las olas de calor y las sequías son cada vez más frecuentes en buena parte de Europa.
No todas las explotaciones son iguales y cada ecosistema responde de manera distinta. Precisamente por eso este tipo de investigaciones resulta tan relevante.
Un laboratorio al aire libre para entender mejor los ecosistemas
El proyecto se desarrolla junto con investigadores de la Universidad de Ciencias de la Vida de Poznań, que analizan cómo influye la presencia de una instalación fotovoltaica sobre el comportamiento de los animales y sobre el funcionamiento del ecosistema.
Los estudios incluyen aspectos como:
- El bienestar animal y el comportamiento del rebaño.
- La calidad de los pastos disponibles bajo los paneles.
- Las características del suelo y su evolución.
- Las variaciones del microclima, incluyendo temperatura y humedad.
- La biodiversidad presente dentro de la instalación.
Uno de los aspectos que despierta mayor interés es comprobar si la sombra proporcionada por los módulos solares consigue reducir el estrés térmico que sufren los animales durante los episodios de calor intenso.
Este tipo de información resulta especialmente valiosa porque la agrivoltaica todavía dispone de pocos estudios realizados en instalaciones industriales de gran tamaño. Los datos obtenidos permitirán diseñar futuras plantas solares con criterios más eficientes tanto desde el punto de vista energético como ecológico.
Una raza autóctona que también encuentra aquí un refugio
Las protagonistas del proyecto pertenecen a la raza ovina Gran Polonia, desarrollada históricamente en esa región del país.
Aunque durante décadas fue una de las razas más habituales en la ganadería polaca, actualmente forma parte del Programa de Conservación de Recursos Genéticos, destinado a preservar variedades ganaderas tradicionales.
El rebaño llegó a la planta solar a finales de abril y permanecerá allí hasta el otoño bajo la supervisión permanente de sus cuidadores.
Según los responsables del proyecto, los animales se han adaptado rápidamente al entorno. El hecho de que se distribuyan en pequeños grupos mientras pastan constituye un indicador habitual de tranquilidad y ausencia de situaciones de estrés.
La energía solar también puede favorecer la biodiversidad
Las plantas fotovoltaicas han sido objeto de debate por su impacto sobre el territorio. Sin embargo, cuando se diseñan adecuadamente pueden convertirse en espacios donde aumenta la presencia de numerosas especies.
La reducción de labores intensivas de mantenimiento permite que prosperen plantas silvestres, insectos polinizadores y pequeños vertebrados que encuentran refugio entre la vegetación.
Cada vez es más frecuente incorporar praderas floridas, corredores ecológicos o programas de seguimiento de fauna en grandes instalaciones solares europeas. Estas medidas ayudan a integrar mejor las infraestructuras energéticas dentro del paisaje y reducen parte de los impactos asociados a su construcción.
No significa que cualquier planta solar mejore automáticamente la biodiversidad. Todo depende del diseño, del mantenimiento y de la gestión del espacio durante toda la vida útil del proyecto.
Una estrategia que encaja con la transición energética europea
La Unión Europea continúa impulsando el despliegue de energías renovables como una herramienta esencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y reforzar la seguridad energética.
En paralelo, también crece el interés por desarrollar infraestructuras capaces de ofrecer múltiples beneficios ambientales en lugar de limitarse únicamente a producir electricidad.
La combinación de energía renovable, ganadería extensiva, protección del suelo y conservación de la biodiversidad responde precisamente a esa nueva visión de la transición energética, donde el territorio se aprovecha de una manera más inteligente.
Cada vez más promotores estudian incorporar este tipo de soluciones desde la fase de diseño, especialmente en grandes parques fotovoltaicos donde el mantenimiento representa una parte importante de los costes de explotación.
Qué impacto puede tener en el medio ambiente
La utilización de pastoreo controlado dentro de instalaciones solares puede generar varios beneficios ambientales cuando se aplica de forma adecuada.
Por una parte, disminuye el uso de maquinaria y, con ello, el consumo de combustibles y las emisiones asociadas a las tareas de mantenimiento. También reduce la compactación del suelo provocada por el paso frecuente de vehículos pesados.
La presencia continua de vegetación favorece la protección del suelo frente a la erosión, mejora la infiltración del agua de lluvia y puede crear hábitats para insectos, aves y pequeños mamíferos.
Además, al combinar producción energética con actividad ganadera, se aprovecha mejor un mismo terreno, evitando en determinados casos la necesidad de destinar nuevas superficies exclusivamente a uno de esos usos.
Si estos proyectos incorporan especies vegetales adaptadas al entorno y una gestión adecuada del pastoreo, su contribución a la biodiversidad puede ser significativamente mayor que la de una planta solar mantenida mediante desbroces mecánicos continuos.

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