
Investigadores de la Colorado School of Mines evaluaron operaciones mineras como la mina Climax en Colorado, que produce millones de kg de molibdeno al año. El estudio revela que muchos minerales valiosos se pierden en residuos mineros o no se recuperan adecuadamente.
- Minerales críticos ya presentes en minas de EE. UU.
- Se pierden como residuos en procesos de minería tradicional.
- Recuperarlos podría eliminar importaciones innecesarias.
- Grandes beneficios ambientales y estratégicos.
- Urge inversión en tecnología y políticas públicas adecuadas.
Estados Unidos ya tiene los minerales críticos que necesita, pero los está desperdiciando
Mientras el mundo acelera la transición hacia energías limpias y tecnologías sostenibles, una verdad incómoda sale a la luz: Estados Unidos ya extrae todos los minerales críticos que necesita cada año, pero la mayoría termina en vertederos como residuos de otros procesos mineros.
Una investigación reciente publicada en la revista Science, liderada por la ingeniera de minas Elizabeth Holley, revela que minerales esenciales como cobalto, litio, galio, germanio y tierras raras se están descartando sistemáticamente.

Aunque provienen de minas activas —como la Climax Mine en Colorado, una de las mayores productoras de molibdeno del mundo—, estos elementos se pierden porque no se recuperan durante el procesamiento de minerales principales como el oro, el zinc o el cobre.
La recuperación, el eslabón perdido
El problema no es la falta de recursos, sino la falta de infraestructura y políticas para aprovecharlos. Holley lo resume con una analogía elocuente: recuperar estos minerales es como sacar la sal de la masa de pan. La tecnología existe, pero su aplicación no está extendida ni resulta rentable bajo el modelo actual.
Esto deja a EE. UU. en una paradoja. Por un lado, importa minerales críticos a un alto coste económico, ambiental y geopolítico. Por otro, los mismos elementos están siendo arrojados como desechos en sus propias minas.

La investigación calculó que si se recuperara tan solo un 1 % del germanio presente en los residuos de minas de zinc y molibdeno, el país podría cubrir completamente su demanda interna. En el caso del cobalto, bastaría con rescatar menos del 10 % del que ya se extrae indirectamente para satisfacer las necesidades del sector de baterías eléctricas.
Basura estratégica: una oportunidad perdida
Cada año, las minas estadounidenses generan millones de toneladas de relaves —los residuos minerales que quedan tras la extracción de los metales principales—. En muchos casos, estos relaves contienen cantidades relevantes de minerales críticos, pero su recuperación no se contempla porque los procesos están diseñados solo para obtener el mineral principal.
Esto representa no solo una pérdida de recursos estratégicos, sino también un desafío ambiental: los relaves deben almacenarse y vigilarse de forma indefinida para evitar la contaminación de suelos y acuíferos.
Implementar nuevas tecnologías de recuperación permitiría reducir drásticamente la cantidad de residuos peligrosos, al tiempo que se obtienen recursos con alto valor tecnológico. Además, muchos de estos elementos son fundamentales para el desarrollo de sectores clave como las energías renovables, la electromovilidad, la defensa y la tecnología médica.
Políticas que marcan la diferencia
Uno de los obstáculos más relevantes es la falta de incentivos. Aunque algunos de estos minerales tienen un alto valor estratégico, su precio de mercado es bajo o inestable, lo que hace poco atractiva la inversión privada en nuevas plantas de recuperación. Aquí es donde entra el papel del Estado: sin políticas públicas que promuevan la economía circular en la minería, el potencial seguirá infrautilizado.
Algunas propuestas incluyen subvenciones para investigación y desarrollo, exenciones fiscales para la instalación de tecnologías de recuperación secundaria y normativas que obliguen a los operadores a evaluar el contenido crítico de sus residuos.
La Unión Europea ya ha comenzado a avanzar en esta dirección con su Estrategia de Materias Primas Críticas, y algunos estados de EE. UU., como California y Colorado, han iniciado debates legislativos para fomentar la minería sostenible y el aprovechamiento integral de los recursos.
Ejemplos concretos: lo que ya está funcionando
En países como Canadá y Australia, ya existen proyectos piloto que recuperan escandio, itrio o disprosio de residuos mineros previamente considerados inservibles.
Empresas tecnológicas están desarrollando soluciones basadas en flotación selectiva, biolixiviación o separación hidrometalúrgica, adaptadas a cada tipo de relave. Estos avances podrían ser replicables en minas estadounidenses si se generan las condiciones adecuadas.
La propia Escuela de Minas de Colorado ha iniciado colaboraciones con operadores locales para estudiar la viabilidad de recuperar minerales críticos en sitio, sin necesidad de abrir nuevas minas ni dañar más ecosistemas.
Esto no solo representa una ventaja ambiental, sino también un argumento poderoso frente a la oposición social a nuevos proyectos extractivos.
Más información: By-product recovery from US metal mines could reduce import reliance for critical minerals | Science



Jaime dice
Ni tontos que fueran, hay minerales cuyo contenido metálico no se recupera al 100% pues algunos su costo de recuperación resulta más caro que su precio de mercado. En los relaves de minas antiguas, por ejemplo, muchos contienen cantidades de oro y plata que en momento resultaba técnicamente imposible, o económicamente muy caro extraerlos, pero que hoy, con mejores técnicas y precios, resulta económico recuperarlos.
David dice
Y eso sucede en casi todas las minas. Elementos radioactivos como el uranio y torio existen en la mayoria de rocas igneas en «leyes» del orden de decenas de ppm pero su recuperacion es incosteable aunque sean muy necesarios.