
Helix aplica su motor radial compacto al sector náutico: menos drag, más espacio y propulsión eléctrica optimizada para barcos recreativos y comerciales.
- Reducción de hasta 70 % en la resistencia al avance.
- Motores eléctricos ultracompactos de hasta 300 kW.
- Mejor maniobrabilidad, sin timón.
- Más espacio útil en la embarcación.
- Ideal para barcos pequeños y medianos.
- Sistema modular y personalizable.
- Opciones híbridas o 100 % eléctricas.
- Contribución directa hacia la descarbonización marítima.
Del motor central al pod giratorio: eficiencia bajo el casco
La idea no es nueva. Los sistemas de propulsión tipo pod existen desde hace décadas y han demostrado su valía en grandes barcos como cruceros o rompehielos. Lo que sí es nuevo —y revolucionario— es lo que propone Helix: hacer esta tecnología accesible para embarcaciones más pequeñas, desde yates recreativos hasta ferris de tamaño medio. Y hacerlo reduciendo el arrastre hidrodinámico hasta un 70 %.
¿Cómo? Gracias a un motor eléctrico radial ultracompacto, con una densidad de potencia poco común en el sector náutico: hasta 9,7 kW/kg, lo que permite desarrollar 300 kW de potencia continua en apenas 31 kg. Esto cambia las reglas del juego.
Hasta ahora, los motores eléctricos que podían mover una embarcación requerían cascos sobredimensionados y sacrificios de diseño. Con la propuesta de Helix, eso ya no es necesario.

Adiós al timón, hola a la maniobrabilidad absoluta
En lugar de instalar un motor central con un eje que atraviese todo el barco, más un sistema de timón separado, el enfoque de Helix integra todo en una sola unidad subacuática giratoria 360°. El resultado: un sistema de propulsión que también dirige la embarcación, sin necesidad de piezas adicionales.
Esto tiene implicaciones prácticas muy claras:
- Maniobras en espacios reducidos.
- Menor vibración.
- Optimización del empuje según condiciones reales del mar.
Y no es solo una ventaja para la navegación: liberar espacio del casco permite rediseñar barcos de forma más inteligente. Ya sea un barco pesquero con más área útil para faenar, o un catamarán turístico más cómodo y eficiente, la arquitectura naval se flexibiliza.

Menos drag, más autonomía
Uno de los problemas de los pod tradicionales en embarcaciones pequeñas era su peso y volumen desproporcionado respecto a la potencia útil, lo que generaba un nivel de resistencia al avance (drag) que anulaba gran parte de los beneficios. Helix cambia esto al llevar el diseño de motor a un nuevo nivel de compacidad y rendimiento.
De hecho, según pruebas internas, sus carcasas más pequeñas y eficientes pueden reducir hasta en un 70 % el drag, algo impensable hasta hace pocos años en este rango de potencias (100–300 kW).
El truco está en la topología de flujo radial y la reducción mecánica optimizada a través de componentes como el sistema de engranajes Xtrac, que se incluye en cada Pod Cartridge.
Modularidad para facilitar la transición
En vez de imponer un sistema cerrado, Helix ofrece módulos de propulsión listos para integrar en estructuras personalizadas.
Cada cartridge incluye el motor SPC177, reducción, rodamientos, electrónica de control y opcionalmente el inversor, con conectividad CAN bus para integrarse fácilmente en cualquier arquitectura eléctrica.
Esto permite que astilleros, fabricantes y operadores adapten la solución a sus necesidades: desde barcos 100 % eléctricos con baterías hasta híbridos en serie con generadores diésel, sistemas de hidrógeno o incluso alimentación desde renovables marinas en puertos preparados.
Y es en esta adaptabilidad donde está el potencial real: no obliga a elegir entre sostenibilidad y viabilidad económica, permite un cambio gradual y realista.
¿Y la energía? Lo híbrido como solución de paso
Si bien las baterías aún tienen limitaciones en autonomía y densidad energética para aplicaciones marítimas largas, el enfoque modular de Helix abre la puerta a configuraciones híbridas eficientes. De hecho, la mayoría de sus clientes iniciales probablemente opten por combinaciones que incluyan generadores diésel o alternativos.
Pero la evolución ya está en marcha. Proyectos como Hynova en Francia o Green City Ferries en Suecia están integrando hidrógeno, baterías avanzadas y energía solar para sus embarcaciones comerciales. Helix puede integrarse en este tipo de soluciones fácilmente, gracias a su enfoque abierto y técnico.
Potencial
Más allá de la innovación técnica, lo que propone Helix tiene implicaciones concretas para enfrentar la crisis climática:
- Reducción real de emisiones: En combinación con renovables o combustibles alternativos, estos motores permiten una navegación sin emisiones o con emisiones muy reducidas.
- Menor impacto acústico en ecosistemas marinos, vital en zonas protegidas y para especies sensibles.
- Facilita la electrificación de flotas costeras, como taxis acuáticos, barcos turísticos o embarcaciones de pesca artesanal, donde la eficiencia energética y el espacio son clave.
- Mejora el diseño de barcos más sostenibles: gracias al ahorro de espacio y peso, se pueden incorporar soluciones de eficiencia energética, almacenamiento o habitabilidad.
En definitiva, Helix no está simplemente lanzando un nuevo producto. Está apuntando a cambiar el modo en que pensamos la propulsión marina en escala humana, ofreciendo una herramienta viable para hacer del transporte acuático algo más limpio, silencioso y coherente con los objetivos climáticos globales.
Más información: Helix UK



Eugenio Lopez Santos dice
Las ventajas no son tantas, hay costosas y abultadas baterias, pero no hay duda alguna de que estamos ante un cambio obligado que incluso se debe acelerar.
Luciano Carlos Mazzoni dice
La contaminación del ambiente para la obtención del litio y la fabricación de las baterías y que se hace con las baterías cuándo hay que descartarlas.