
Nueva bicicleta eléctrica de Electrom combina diseño tipo velomóvil, protección climática y carga de 100 litros.
- Bicicleta eléctrica con diseño tipo velomóvil.
- Cubierta móvil de policarbonato.
- Hasta 200 km de autonomía.
- Transmisión por generador sin necesidad de pedalear.
- Espacio de carga de más de 100 litros.
- Uso legal en ciclovías y calles urbanas.
- Fabricación artesanal con piezas estándar.
Electrom lanza una e-bike estilizada que parece un velomóvil, con cubierta móvil y compartimento trasero
Electrom ha presentado una versión mejorada de su bicicleta eléctrica ultradelgada, que combina eficiencia aerodinámica, protección climática y versatilidad urbana. Aunque su forma recuerda a un velomóvil futurista, sigue siendo una bicicleta eléctrica legal de dos ruedas que puede circular sin restricciones por carriles bici, calles y zonas de aparcamiento para bicicletas.

Protección inteligente y diseño robusto
El diseño incorpora una cúpula móvil de policarbonato, un material ligero y resistente que ofrece protección contra el viento, la lluvia y los impactos leves. Esta cubierta no solo mejora la seguridad, sino también la eficiencia, al reducir la resistencia al aire y permitir una conducción más fluida. En climas impredecibles, esta cúpula se convierte en una aliada indispensable para mantener las piernas secas y resguardadas.
Aun así, el conductor sigue necesitando ropa impermeable o adaptada al clima para una cobertura completa. Esta solución híbrida, a medio camino entre bicicleta y microvehículo, responde a una necesidad creciente: movilidad personal protegida sin renunciar a la sostenibilidad.

Comodidad sin complicaciones técnicas
Sin marchas ni cambios complejos, la e-bike de Electrom funciona con acelerador, frenos y luces direccionales, lo que reduce la curva de aprendizaje y simplifica el uso diario. Además, el carenado frontal abatible y el caballete central hacen que subirse y bajarse sea cómodo, incluso para personas con movilidad reducida o quienes llevan mochilas y bolsos.
Esto posiciona al modelo como una alternativa accesible no solo para los ciclistas habituales, sino también para quienes buscan un vehículo eléctrico ligero sin complicaciones mecánicas.
Transmisión con generador: pedalear ya no es obligatorio
Uno de los avances más llamativos es su sistema de transmisión por generador de cadena. Aunque se puede pedalear, no es necesario para que la e-bike funcione. Si el usuario decide pedalear, parte de esa energía impulsa directamente la rueda trasera y otra parte se transforma en electricidad, lo que permite cargar las baterías mientras se pedalea.
Esta innovación mejora la eficiencia energética y amplía la autonomía de hasta 200 km con una sola carga, más que suficiente para trayectos urbanos prolongados o excursiones interurbanas.
Capacidad de carga real para la vida cotidiana
En la parte trasera, un compartimento con capacidad superior a 100 litros, completamente impermeable, permite transportar desde compras semanales hasta equipamiento de reparto. Este detalle convierte la e-bike en una herramienta útil no solo para personas individuales, sino también para microempresas, mensajeros o repartidores que quieran reducir su huella de carbono.
De hecho, iniciativas como las pruebas piloto de logística urbana con vehículos ligeros en ciudades como Barcelona, Ámsterdam o Berlín demuestran que este tipo de soluciones puede aliviar el tráfico y disminuir las emisiones en las llamadas “millas finales” de distribución.
Mantenimiento sencillo y personalización flexible
A diferencia de otros modelos eléctricos más exclusivos o complejos, Electrom ha apostado por usar componentes estándar de bicicleta siempre que es posible. Esto facilita la reparación y el mantenimiento, sin depender de talleres especializados o piezas difíciles de conseguir.
Además, el chasis de aluminio, las piezas de fibra de carbono y los paneles de policarbonato se fabrican en el taller de Electrom en Canadá. Los acabados en vinilo automotriz permiten que el usuario personalice su vehículo con nuevos colores o diseños sin recurrir a pintura.
Potencial
La e-bike de Electrom representa mucho más que una curiosidad de diseño: es un ejemplo tangible de cómo la micro movilidad eléctrica puede integrarse de forma práctica en el día a día urbano. Su diseño eficiente, combinado con funcionalidades reales —como carga útil, protección climática y gran autonomía—, abre la puerta a un cambio de paradigma en el transporte personal.
Para que este tipo de vehículos se conviertan en protagonistas de la transición energética urbana, será clave:
- Implementar políticas de incentivos fiscales o subvenciones para adquirir e-bikes con características de velomóvil.
- Ampliar y adaptar infraestructuras ciclistas, con zonas de carga, estacionamientos seguros y rutas preferentes.
- Favorecer modelos de reparto sostenible, utilizando e-bikes en centros urbanos donde el tráfico y la contaminación son críticos.
- Promover estándares de fabricación abiertos, que prioricen piezas intercambiables y mantenimiento accesible.
- Educar a la ciudadanía sobre los beneficios económicos, sanitarios y medioambientales del uso diario de estos vehículos.
En un contexto de crisis climática, soluciones como la slim e-bike de Electrom no solo ofrecen movilidad eficiente, sino que también redefinen cómo imaginamos el transporte individual sin gasolina, sin humo y sin ruido. Una pequeña revolución sobre dos ruedas.
Más información: Electrom Light Electric Vehicle – Taking the e-bike further



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