
Aikido Technologies diseña turbinas eólicas marinas con centros de datos integrados que podrían ofrecer hasta 12 MW de computación por plataforma.
- Demanda energética de la inteligencia artificial, disparada.
- Centros de datos flotantes, directamente sobre parques eólicos marinos.
- Electricidad renovable generada en el propio lugar.
- Refrigeración con agua de mar, casi gratuita.
- Plataformas capaces de soportar 10–12 MW de computación cada una.
- Objetivo futuro: granjas flotantes de 30 MW a más de 1 GW de capacidad informática.
- Primer prototipo previsto en 2026 en el Mar del Norte.
La inteligencia artificial necesita cada vez más energía
La expansión de la inteligencia artificial ha traído consigo un problema del que se habla poco fuera del sector tecnológico: su enorme consumo eléctrico.
En 2025, los centros de datos dedicados a IA consumieron alrededor de 448 teravatios hora (TWh) de electricidad en todo el mundo. Para poner la cifra en perspectiva: es una cantidad similar al consumo eléctrico anual de países industriales como Alemania.
Y lo más relevante es que la tendencia sigue creciendo. Analistas del sector prevén que el consumo energético de los centros de datos podría duplicarse en apenas cinco años, impulsado por modelos de IA cada vez más complejos, entrenamiento masivo de algoritmos y nuevas aplicaciones industriales.
Esto está generando tensiones en las redes eléctricas, especialmente en regiones donde los centros de datos se concentran cerca de grandes ciudades. También ha provocado un fenómeno social curioso: el llamado “not in my backyard”. Muchas comunidades rechazan nuevas instalaciones de centros de datos cerca de sus viviendas por su impacto energético, territorial o paisajístico.
La pregunta empieza a ser inevitable: ¿cómo alimentar la revolución digital sin disparar las emisiones ni saturar las redes eléctricas?

La propuesta: centros de datos en turbinas eólicas marinas
Aquí es donde entra la propuesta de Aikido Technologies, una empresa con sede en San Francisco que trabaja en plataformas eólicas flotantes.
Su idea es sencilla de explicar, pero bastante ambiciosa en la práctica: combinar turbinas eólicas offshore con centros de datos integrados en la misma estructura.
En lugar de construir enormes granjas de servidores en tierra y transportar electricidad desde parques eólicos lejanos, la empresa plantea colocar la infraestructura informática directamente en el lugar donde se genera la energía renovable.
El concepto se llama AO60DC, una plataforma flotante que integra en una sola estructura:
- una turbina eólica offshore.
- módulos de centro de datos.
- sistemas de baterías.
- refrigeración natural mediante agua de mar.
Todo funcionando en un mismo lugar. Energía, computación y refrigeración… prácticamente en circuito cerrado.

Cómo funciona esta plataforma híbrida
La estructura recuerda a una base flotante típica de la industria eólica marina, con una torre central donde se instala la turbina y tres grandes patas estructurales que proporcionan estabilidad.
En el interior de esas patas se alojan los módulos del centro de datos.
Cada una contiene tanques de lastre que se extienden hasta unos 20 metros de profundidad, llenos en gran parte de agua dulce para mantener la flotabilidad. En la parte superior de estos tanques se instala una pequeña sala de servidores de entre 3 y 4 megavatios de potencia.
Con tres patas por plataforma, el sistema puede albergar aproximadamente 10–12 MW de capacidad informática.
Encima de todo ello se sitúa una turbina eólica de 15 a 18 MW, capaz de generar la mayor parte de la energía necesaria para alimentar los servidores.
Las baterías integradas permiten almacenar excedentes cuando el viento es fuerte y estabilizar la producción eléctrica cuando disminuye. La conexión a red seguiría existiendo como respaldo, pero el objetivo es operar principalmente fuera de la red eléctrica.

Refrigeración natural con agua de mar
Uno de los mayores gastos energéticos de los centros de datos es la refrigeración. Los servidores generan grandes cantidades de calor que deben disiparse constantemente.
La propuesta de Aikido aprovecha una ventaja obvia: el océano como sistema de refrigeración natural.
El calor generado por los servidores se transfiere a través de las paredes de acero de los tanques de lastre hacia el agua circundante. Se trata de un sistema pasivo, sin necesidad de complejos sistemas de aire acondicionado industrial.
Según las estimaciones de la empresa, el impacto térmico en el entorno marino quedaría limitado a unos pocos metros alrededor de la estructura, una escala muy pequeña comparada con la enorme masa térmica del océano.
Este diseño permitiría alcanzar un índice PUE (Power Usage Effectiveness) de 1,08, muy por debajo del promedio global de los centros de datos, que ronda 1,5. En términos simples, significa que casi toda la energía consumida se destina a computación y no a infraestructuras auxiliares.
Un rendimiento energético cercano al límite teórico.

Un proyecto que reutiliza infraestructuras existentes
Curiosamente, la innovación no depende de tecnologías completamente nuevas.
Las plataformas flotantes, las turbinas offshore, los módulos de baterías y los centros de datos modulares ya existen en la industria energética y tecnológica. La propuesta consiste en integrarlos de una forma distinta.
Las estructuras de acero pueden fabricarse en astilleros o instalaciones industriales que hoy trabajan para el sector oil & gas o para la energía eólica marina. Los módulos informáticos se ensamblan en tierra y después se integran en el puerto antes de remolcar la plataforma hasta su ubicación final.
Aikido también planea aprovechar un recurso curioso: más de 50 gigavatios de proyectos eólicos flotantes que actualmente están paralizados o en dificultades económicas en distintas partes del mundo.
Esos emplazamientos podrían reutilizarse para desplegar centros de datos offshore sin empezar desde cero los procesos de permisos.
Los primeros proyectos
Por ahora, el plan está todavía en fase experimental.
La empresa ya ha desplegado una plataforma no operativa a escala 1:4, llamada Aikido One, para probar métodos de construcción y montaje. Según sus ingenieros, la estructura se ensambló en menos de una semana, mientras que las plataformas offshore convencionales suelen requerir cinco o seis meses.
El siguiente paso será instalar un prototipo funcional con una pequeña turbina y un centro de datos experimental.
Este sistema piloto utilizará una turbina Vestas V-17 reacondicionada con una potencia aproximada de 100 kW. El lanzamiento está previsto en el Mar del Norte, frente a la costa de Noruega, a finales de 2026.
Si todo funciona según lo previsto, el primer proyecto comercial podría instalarse en Reino Unido alrededor de 2028.
Más información: Aikido | Clean Marine Datacenters



Icktzar dice
No es enfriamiento natural por agua de mar. Es calentamiento artificial del océano. Un centro de datos aquí, otro allá, van contribuyendo al calentamiento de un océano ya de por si recalentado. No hay contribución demasiado pequeña. Por ese esquema de pensamiento hemos llegado al desastre ecológico de hoy. Si la contribución térmica de un centro de datos, respecto a la masa oceánica, es despreciable, entonces mi esfuerzo apagando una bombilla, o el suyo no dejando encendido el acondicionador de aire al salir de casa, respecto al consumo global de energía, también lo es, así que ¿para que ahorrar? ¿Se dan cuenta? y ask final todos estos centroid de datos es para engorged bolsillo de millonarios, y dejar sin trabajo a millones de personas. Son para matar a miles de personas en Palestina, en Irán, en Líbano, donde la IA alimentada por esos centros de datos eligen los blancos por miles cada día, sin importarles las bajas civiles. Esto no es desarrollo, es inhumanidad.