
Más del 40% de los componentes se fabrican localmente (incluyendo acero y baterías LFP), lo que reduce costes y genera empleo. Una nueva fábrica abrirá en 2026 con capacidad para 8.000 vehículos anuales destinados a África, Oriente Medio y Europa.
- Coches eléctricos que se cargan con el sol.
- Hasta 17.000 km al año sin enchufe.
- Carga solar directa: menos dependencia de la red.
- Fabricados en África, con materiales locales.
- Asequibles, prácticos y adaptados al clima africano.
Bako Motors construye autos eléctricos solares que se alimentan de luz
Los vehículos eléctricos suelen depender del enchufe. Pero Bako Motors quiere que sus autos simplemente se carguen al sol. Esta startup está desarrollando vehículos compactos y furgonetas eléctricas con paneles solares integrados en el techo, capaces de recargar las baterías directamente con la luz solar. Menos cables, menos dependencia, más autonomía.
No es un concepto nuevo. Pero a diferencia de propuestas futuristas difíciles de escalar como Aptera, Bako apuesta por lo viable. Sus vehículos ya circulan en entornos reales, con un enfoque claro: resolver necesidades concretas de movilidad en regiones donde la infraestructura eléctrica es limitada o inestable. Y lo hace desde África, apuntando alto: quiere que el continente salte directamente hacia una movilidad sostenible, sin repetir los errores del modelo fósil.

Energía gratuita, desde el cielo
La mayoría de los vehículos eléctricos aún necesitan cargarse desde la red eléctrica. En África, eso a menudo significa depender de una mezcla energética basada en combustibles fósiles. En cambio, los modelos de Bako extraen energía limpia directamente del sol, aprovechando una ventaja clave del continente: abundante radiación solar durante todo el año.
Según su fundador, Boubaker Siala, los paneles solares en el techo pueden cubrir más de la mitad de las necesidades energéticas diarias. En el caso de la furgoneta comercial B-Van, eso equivale a unos 50 km diarios de conducción impulsada por energía solar, o alrededor de 17.000 km al año sin necesidad de enchufar.
Claro, sigue existiendo la opción de recargar desde una toma eléctrica. Pero en muchas situaciones reales, especialmente en entornos urbanos o rurales con sol constante, los propietarios pueden circular durante días –o incluso semanas– sin usar la red. Para miles de personas, eso es sinónimo de independencia energética.
Modelos pensados para la vida cotidiana
Bako no fabrica autos de lujo, sino soluciones de movilidad. Vehículos pequeños, resistentes y accesibles, diseñados para el contexto real africano. El modelo B-Van puede transportar hasta 400 kg de carga, con una autonomía total de entre 100 y 300 km, dependiendo del uso y la carga. El precio: a partir de unos 8.500 dólares estadounidenses (aproximadamente 8.000 euros). No hay competencia seria en ese rango con capacidades similares.
Para trayectos urbanos, el modelo Bee ofrece una opción ultracompacta de dos plazas, ideal para moverse por calles congestionadas o zonas rurales con poco tránsito. Con una velocidad máxima de 44 km/h y entre 70 y 120 km de autonomía, cuesta desde 6.200 dólares (unos 5.800 euros). Y ya está en diseño el tercer modelo, X-Van, pensado para dos personas y con mayor capacidad de carga.
Industria local, impacto regional
Más del 40% de las piezas de estos vehículos se fabrican dentro del continente africano. Desde el acero del chasis hasta las baterías de litio-ferrofosfato, elegidas por su seguridad térmica y durabilidad. Esto reduce los costos de importación, crea empleos locales y fortalece las cadenas de suministro regionales.
En 2026, Bako planea abrir una segunda planta de ensamblaje, más grande, que permitirá alcanzar una capacidad anual de 8.000 vehículos. Su objetivo no es solo abastecer el mercado africano, sino también exportar a Oriente Medio y Europa, donde hay creciente interés por vehículos solares ligeros para entregas de última milla y movilidad urbana sostenible.
Este enfoque —tecnología limpia, producción local y precio accesible— coloca a Bako en una posición singular: está adaptando la revolución eléctrica a las necesidades del Sur Global, en lugar de imponer un modelo externo que muchas veces no encaja.
Potencial
Los vehículos solares de Bako pueden tener un impacto real en la reducción de emisiones y en la descentralización energética. Su bajo coste operativo y su independencia de la red los convierten en herramientas poderosas para:
- Reducir la huella de carbono del transporte urbano y rural, especialmente en países con redes eléctricas inestables.
- Facilitar el acceso a la movilidad eléctrica para emprendedores, pequeños negocios y repartidores sin acceso constante a puntos de carga.
- Impulsar modelos circulares de economía local, donde los vehículos se fabrican, mantienen y reutilizan dentro de la misma región.
- Estimular la innovación tecnológica local, apoyando una industria de movilidad sostenible africana con proyección global.
- Aprovechar el recurso solar de forma directa, sin pérdidas por transmisión ni costos de almacenamiento centralizado.
En lugar de esperar a que lleguen soluciones desde el norte global, iniciativas como Bako Motors demuestran que la sostenibilidad también puede nacer desde el sur, con ideas simples, eficientes y profundamente adaptadas al entorno.
La movilidad eléctrica del futuro no tiene por qué ser lujosa ni compleja. A veces, basta con mirar al cielo y dejar que el sol haga su trabajo.
Más información: bako



Roberto dice
Excelente , un millón de felicitaciones . África está despertando .