
Stellantis presentó el sistema IBIS (Intelligent Battery Integrated System), que integra batería, inversor y cargador en una sola unidad compacta.
- Batería, inversor y cargador integrados en un solo sistema.
- Menor peso, mayor eficiencia, más espacio.
- Coche más barato, con más autonomía.
- Carga más rápida y flexible.
- Diseño modular que prolonga la vida útil.
- Proyecto francés con respaldo estatal.
- Aplicación en múltiples sectores, no solo automoción.
Stellantis presenta su batería inteligente «todo en uno»: una revolución silenciosa en los vehículos eléctricos
Stellantis, el grupo automovilístico que agrupa marcas como Peugeot, Citroën, Jeep y Fiat, ha presentado una innovación que podría redefinir la arquitectura de los vehículos eléctricos (VE). Se trata del sistema IBIS (Intelligent Battery Integrated System), una batería inteligente que integra en un único módulo la batería, el inversor y el cargador a bordo. Esta solución no solo ahorra espacio y peso, sino que también promete mejorar la eficiencia, la autonomía y la reparabilidad de los coches eléctricos.

El primer prototipo equipado con esta tecnología es un Peugeot E-3008, actualmente en fase de pruebas en carretera. Pero lo realmente disruptivo del proyecto IBIS no es el modelo, sino la filosofía técnica detrás de este cambio: eliminar la complejidad innecesaria para ganar en rendimiento y sostenibilidad.
¿Qué es IBIS y por qué cambia las reglas del juego?
En los vehículos eléctricos tradicionales, batería, inversor y cargador son unidades separadas, cada una con su carcasa, cableado y electrónica. Esto genera redundancia, aumenta el peso del vehículo y ocupa un valioso espacio que podría destinarse a otras funciones.

IBIS propone una solución más limpia y eficiente: fusionar todos estos sistemas en el interior de los módulos de batería. Al eliminar los componentes externos y centralizar la electrónica, se logra una reducción tangible en peso, volumen y costes de fabricación. Pero, sobre todo, se gana en libertad de diseño, fiabilidad y eficiencia energética.
Lo interesante no es solo el qué, sino el cómo: esta innovación nace del enfoque colaborativo entre industria, academia y Estado. Seis años de trabajo entre empresas como Saft (TotalEnergies), E2-CAD, Sherpa Engineering, y centros de investigación de renombre como el CNRS y la Universidad Paris-Saclay, respaldados por el plan de inversión «France 2030», han dado lugar a un sistema que podría marcar un antes y un después en la movilidad eléctrica.

Ventajas concretas: más autonomía, menos peso, carga más rápida
El sistema IBIS se ha diseñado para ofrecer beneficios medibles y realistas que impactan directamente en la experiencia del conductor y la eficiencia del vehículo:
- Más eficiencia y potencia sin aumentar la batería. Las pruebas preliminares muestran un aumento del 10% en eficiencia energética, especialmente en ciudad. Esto permite lograr más autonomía con menos batería. En el E-3008, por ejemplo, se ha incrementado la potencia de 150 kW a 172 kW (unos 234 CV), mejorando la respuesta y la aceleración sin comprometer el consumo.
- Reducción de peso y más espacio interior. Al eliminar componentes, se ahorran unos 40 kg, de los cuales 30 kg provienen directamente del menor requerimiento energético. Además, se liberan 17 litros de volumen, lo que permite mejorar la aerodinámica o ampliar el habitáculo sin cambiar el tamaño del vehículo.
- Carga más inteligente y adaptable. El sistema permite una carga un 15% más rápida. Una carga completa con un cargador doméstico de 7 kW pasa de 7 a 6 horas. También admite cargas de hasta 22 kW en corriente alterna y es compatible con los principales estándares de carga rápida en continua: 400V, 800V y 1.200V, lo que lo convierte en una tecnología preparada para el futuro.
- Mantenimiento más sencillo y mayor durabilidad. El diseño modular de IBIS permite reparar componentes de forma individual, sin necesidad de manipular sistemas de alto voltaje. Si un módulo falla, se puede aislar y seguir operando, reduciendo las averías hasta tres veces. Además, esta arquitectura facilita la reutilización de las baterías en sistemas de almacenamiento energético, alargando su vida útil más allá del vehículo.

Más allá del automóvil: un sistema con aplicaciones transversales
Aunque el E-3008 es la primera muestra visible de IBIS, las aplicaciones potenciales de esta tecnología van mucho más allá de los coches. Stellantis y Saft ya están explorando su integración en ferrocarriles, aviación ligera, barcos eléctricos e incluso centros de datos, sectores donde la eficiencia energética y la gestión térmica son críticas.
Esta visión encaja con las estrategias europeas para descarbonizar el transporte y la industria. El hecho de que esta innovación sea fruto de una colaboración nacional y cuente con apoyo estatal refuerza su papel estratégico como tecnología clave en la transición energética.
Potencial
La simplificación radical que propone IBIS no es solo una mejora técnica; es una decisión con impacto ambiental directo. Estas son algunas de las formas en que esta tecnología puede contribuir a un futuro más limpio:
- Reducción de la huella de carbono en la fabricación, al necesitar menos materiales y componentes electrónicos.
- Mayor reciclabilidad gracias a su diseño modular, lo que facilita la economía circular.
- Despliegue más rápido de vehículos eléctricos asequibles, al reducir los costes de producción.
- Mejor aprovechamiento de las infraestructuras de carga actuales, gracias a su compatibilidad con múltiples estándares.
- Adaptabilidad a usos estacionarios, permitiendo reutilizar baterías en sistemas de almacenamiento doméstico o industrial.
- Impulso a la soberanía tecnológica europea, al desarrollarse íntegramente con actores del continente.
Si se valida su rendimiento en condiciones reales, IBIS podría convertirse en un nuevo estándar en movilidad eléctrica, reduciendo las barreras de entrada para millones de usuarios y acelerando el cambio hacia un modelo energético más sostenible.
La verdadera revolución no siempre se nota desde fuera. A veces, está dentro de la batería.
Vía Stellantis



Gervasio Bork dice
Ya le perdí la fe por completo a Stellantis. Sólo piensan en reducir costos, obtener mayor utilidad, sin pensar en nada más. Creo que van por el mismo camino del nefasto «invento» de la correa bañada en aceite en sus motores térmicos. No aprenden de los errores. Muy mal 👎.