
Las plantas crecen en solo 23 días gracias a un sistema hidropónico automatizado que aprovecha el agua de lluvia. El proyecto podría evitar hasta 500.000 kilómetros de transporte al año.
- 🥬 23 días de cultivo: las lechugas completan su ciclo de crecimiento en un sistema hidropónico automatizado.
- 🏙️ Agricultura sobre un supermercado: el invernadero ocupa la cubierta de un establecimiento de Berlín.
- 📦 Hasta 900.000 bolsas al año: es la capacidad de producción prevista cuando la instalación alcance su rendimiento objetivo.
- 💧 Aprovechamiento del agua de lluvia: una cisterna recoge el agua que se utiliza para regar los cultivos.
- 🚛 500.000 kilómetros de transporte evitables: es el ahorro estimado por la empresa frente al suministro de productos importados del sur de Europa.
- 👩🌾 Cuatro trabajadores: supervisan una instalación con numerosos procesos automatizados y cosechas seis días por semana.
Un supermercado de Berlín ha convertido su tejado en una granja hidropónica automatizada donde las lechugas crecen prácticamente sin tierra y se cosechan a pocos metros de los estantes en los que se venden. La instalación, desarrollada por REWE y ECF Farmsystems, permite producir alimentos frescos dentro de la ciudad, aprovechar el agua de lluvia y reducir los desplazamientos asociados al transporte de productos agrícolas.
Un supermercado que produce sus propias lechugas
En el barrio berlinés de Lankwitz, Alemania, un supermercado de la cadena REWE ha puesto en funcionamiento una instalación que combina comercio minorista y producción agrícola en un mismo edificio.
El establecimiento, situado en la calle Malteserstraße 136, abrió sus puertas en mayo de 2026. Posteriormente, el 7 de agosto, comenzó a funcionar oficialmente su granja sobre cubierta, presentada por la compañía como la mayor instalación agrícola de este tipo sobre un tejado en Alemania.

El concepto es sencillo: aprovechar una superficie urbana habitualmente destinada a instalaciones técnicas para producir alimentos frescos cerca de sus consumidores.
La instalación, desarrollada junto a la empresa especializada ECF Farmsystems, cultiva distintas variedades de lechuga que posteriormente se procesan y envasan dentro del propio supermercado.
Una parte de la cosecha se vende directamente en el establecimiento. El resto se distribuye a través de un centro logístico regional para abastecer aproximadamente 500 supermercados REWE del este de Alemania.
Este modelo permite acortar parte de la cadena de suministro y reducir la dependencia de productos transportados desde regiones agrícolas lejanas.
Cómo funciona la granja hidropónica instalada en el tejado
La principal innovación se encuentra en el sistema de cultivo.
En lugar de utilizar suelo agrícola convencional, las plantas crecen en bandejas especialmente diseñadas que se desplazan por el interior del invernadero mediante un sistema automatizado.
Durante su desarrollo reciben una solución nutritiva que aporta los elementos minerales necesarios para su crecimiento.
El proceso combina varias tecnologías:
1. Cultivo hidropónico
Las raíces reciben agua y nutrientes mediante una solución preparada para mantener unas condiciones adecuadas de crecimiento.
Este procedimiento permite controlar con precisión la nutrición vegetal y reducir la necesidad de utilizar suelo agrícola.

2. Movimiento automatizado de las plantas
Las bandejas circulan por el invernadero durante el ciclo de producción.
El desplazamiento facilita la organización del cultivo y su traslado hacia la zona de cosecha cuando las plantas alcanzan el tamaño previsto.

3. Aprovechamiento del agua de lluvia
El edificio dispone de una cisterna que recoge las precipitaciones sobre la cubierta.
Esta agua se utiliza para alimentar el sistema de riego, aunque previamente debe garantizarse que cumple las condiciones necesarias para su uso agrícola.

4. Control de las condiciones ambientales
El invernadero funciona con una temperatura de referencia de aproximadamente 25 °C.
El mantenimiento de unas condiciones controladas favorece la regularidad de la producción, especialmente en una ciudad con inviernos fríos como Berlín.

5. Recolección y envasado
Tras completar un ciclo de aproximadamente 23 días, las lechugas se trasladan mediante una cinta transportadora hacia la zona de procesamiento.
Allí se preparan y envasan para su comercialización.
La instalación cuenta con una máquina de envasado desarrollada específicamente para este establecimiento.

Hasta 900.000 bolsas de ensalada al año
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es su escala comercial.
REWE calcula que la granja podrá producir hasta 900.000 bolsas de ensalada anuales, una cifra que demuestra que el cultivo urbano sobre cubiertas puede superar el ámbito experimental.
Las bolsas comercializadas contienen 100 gramos de mezcla de lechugas.
Inicialmente se cultivan cuatro variedades:
- Lechuga Batavia.
- Lechuga romana verde.
- Lollo Rosso.
- Lechuga de hoja verde Easy Leaf.
Si la instalación alcanzara su capacidad máxima anunciada, produciría el equivalente a 90 toneladas anuales de ensalada envasada.
Esta cifra es una conversión de la capacidad prevista, no un resultado de producción anual ya verificado.
La granja funciona durante toda la semana, aunque la cosecha se realiza seis días.
Cuatro trabajadores se encargan de supervisar las operaciones, apoyados por los sistemas automatizados de cultivo y transporte.
Medio millón de kilómetros menos de transporte
Uno de los principales argumentos ambientales del proyecto es la reducción de los desplazamientos necesarios para abastecer los supermercados.
Tradicionalmente, una parte de las hortalizas frescas comercializadas en Alemania procede de regiones productoras del sur de Europa.
Este modelo implica recorrer largas distancias entre las explotaciones agrícolas, los centros logísticos y los establecimientos comerciales.
Según REWE, la producción regional de la granja de Berlín permitiría evitar alrededor de 500.000 kilómetros de transporte frente a determinadas cadenas de suministro basadas en importaciones.
No obstante, conviene distinguir entre la distancia de transporte evitada y la reducción efectiva de emisiones.
Para determinar el ahorro real de CO₂ sería necesario conocer el tipo de vehículos utilizados, las cantidades transportadas, la ocupación de los camiones y el consumo energético de la nueva instalación.
El beneficio ambiental depende del balance completo del sistema, no únicamente de la proximidad entre la granja y los consumidores.
Un edificio construido con madera y diseñado para aprovechar su cubierta
La granja forma parte de un concepto comercial más amplio denominado REWE Green Farming.
El supermercado utiliza una estructura modular de madera, con 72 columnas visibles formadas por elementos de madera apilados.
El espacio comercial presenta una altura aproximada de siete metros y permite integrar diferentes usos en la cubierta.
Esta solución constructiva busca combinar eficiencia en el uso de materiales, flexibilidad arquitectónica y producción alimentaria urbana.
La madera estructural puede contribuir a reducir las emisiones incorporadas en determinadas construcciones, aunque su ventaja climática depende del origen del material, los procesos de fabricación, la durabilidad del edificio y su gestión al final de la vida útil.
El diseño modular también ofrece la posibilidad de adaptar el concepto a otros establecimientos, siempre que las condiciones estructurales y urbanísticas lo permitan.
¿Es realmente más sostenible cultivar lechugas sobre un supermercado?
La agricultura urbana hidropónica ofrece oportunidades importantes, pero también presenta limitaciones técnicas y ambientales.
Entre sus ventajas destacan el aprovechamiento de superficies ya urbanizadas, la posibilidad de producir durante diferentes estaciones y el control preciso de la nutrición vegetal.
Además, al tratarse de una instalación situada sobre un edificio comercial, no necesita ocupar directamente nuevas parcelas agrícolas.
Sin embargo, la hidroponía no garantiza por sí sola un menor impacto ambiental.
El funcionamiento de un invernadero requiere energía para diferentes operaciones, como el bombeo de agua, la ventilación, la automatización y, cuando sea necesario, la climatización o la iluminación complementaria.
En climas fríos, la demanda de calefacción puede ser especialmente relevante.
También es necesario considerar la fabricación de los equipos, el consumo de fertilizantes, los materiales de envasado y la gestión de las soluciones nutritivas.
Por otra parte, aunque estos sistemas pueden utilizar el agua de forma eficiente, REWE no ha publicado en el comunicado cifras verificadas sobre el ahorro hídrico total respecto a la agricultura convencional.
Por tanto, sería prematuro afirmar que esta instalación consume un porcentaje determinado menos de agua o emite menos CO₂ sin disponer de una evaluación completa del ciclo de vida.

¿Por qué importa este proyecto para las ciudades del futuro?
El crecimiento de las ciudades plantea un desafío: producir y distribuir alimentos frescos sin aumentar innecesariamente la presión sobre el suelo, el agua y las infraestructuras de transporte.
La granja de Berlín propone una solución que puede resultar especialmente interesante para determinados cultivos de ciclo corto y elevado valor comercial, como las lechugas y otras hortalizas de hoja.
Su principal aportación no consiste simplemente en cultivar plantas en un tejado, sino en integrar producción, procesamiento, distribución y venta dentro de una misma infraestructura comercial.
Esta integración puede reducir etapas logísticas y facilitar el suministro regular de productos frescos.
Además, demuestra una posible alternativa para aprovechar cubiertas de supermercados, centros comerciales y edificios industriales, siempre que dispongan de capacidad estructural suficiente y condiciones adecuadas de iluminación y acceso.
El siguiente paso será comprobar si el modelo mantiene su viabilidad económica y ambiental durante varios años y si puede reproducirse en otras ciudades.
La experiencia alemana muestra que la agricultura urbana ya no tiene por qué limitarse a pequeños huertos comunitarios: también puede incorporarse a cadenas comerciales convencionales y producir alimentos a escala significativa.
Vía REWE

Deja una respuesta