• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Verallia usará LionGlass: el vidrio de Penn State con 50% menos emisiones en fabricación que multiplica x10 su resistencia, envases más ligeros reduciendo también las emisiones por transporte

8 noviembre, 2025 2 comentarios

5/5 - (2 votos)
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google

LionGlass es una familia de vidrio desarrollada por Penn State. Se funde a temperaturas hasta 400 °C más bajas que el vidrio convencional. Elimina el uso de materiales carbonatados, reduciendo significativamente las emisiones de CO₂.

En julio de 2023 hablamos del desarrollo de esta tecnología: LionGlass, el nuevo vidrio 10 veces más resistente que el normal + sostenible – contaminante. Ahora llegará al mercado de la mano de Verallia.

  • Hasta 400 °C menos para fundir.
  • 90 % menos emisiones con Net Zero 2040.
  • 10 veces más resistente.
  • Posible vidrio más ligero.
  • Ahorro energético real.
  • Sin carbonatos = sin CO₂ directo.
  • En pruebas para envases.
  • Verallia apuesta fuerte.
  • Producción global, visión sostenible.

Verallia apuesta por LionGlass: envases de vidrio con menor huella de carbono

Verallia, uno de los gigantes mundiales de la fabricación de envases de vidrio, ha iniciado una colaboración estratégica con la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State) para probar y escalar LionGlass, un nuevo tipo de vidrio que podría marcar un antes y un después en la industria del envasado. Este material no solo reduce de forma notable las emisiones durante su producción, sino que además es hasta diez veces más resistente que el vidrio convencional.

Menos energía, más sostenibilidad

Uno de los puntos fuertes de LionGlass es que se funde a temperaturas hasta 400 °C más bajas que el vidrio tradicional de silicato de sodio y cal, lo que reduce considerablemente el consumo energético en los hornos industriales. Esta diferencia térmica representa un avance tangible en un sector históricamente intensivo en energía.

Además, LionGlass elimina los carbonatos de su fórmula, lo que implica que no genera emisiones directas de dióxido de carbono durante su fabricación. Al prescindir de estos compuestos, se corta de raíz una de las fuentes más directas de CO₂ en el proceso de producción del vidrio. En un mundo que emite más de 86 millones de toneladas de CO₂ anuales solo por fabricar vidrio, este cambio no es menor.

Más resistente, menos material

La resistencia mejorada de LionGlass permite fabricar envases más delgados pero igual de seguros. Esto abre la puerta a reducir el peso de cada botella o frasco sin comprometer su funcionalidad. Al disminuir el peso, también se recortan las emisiones asociadas al transporte y se reduce la cantidad de materia prima necesaria.

La durabilidad también amplía su ciclo de vida: menor probabilidad de rotura significa menos desperdicio y menos necesidad de reposición. En contextos como la hostelería o los sistemas de retorno de envases reutilizables, esto puede traducirse en beneficios económicos y ecológicos.

Compromisos climáticos con impacto real

La alianza con Penn State encaja perfectamente en la hoja de ruta climática de Verallia. La compañía ha sido la primera en su sector en comprometerse con un objetivo de emisiones netas cero para 2040, validado por la iniciativa Science Based Targets (SBTi). Su plan pasa por reducir un 90 % de sus emisiones directas y compensar el resto con proyectos certificados de absorción de carbono.

Este no es solo un gesto simbólico. Verallia opera 35 fábricas en 12 países, por lo que cualquier innovación adoptada a escala puede tener un impacto masivo en la industria global del vidrio. La adopción de LionGlass no solo encaja con esta estrategia, sino que puede acelerar significativamente su cumplimiento.

Más allá del envase: un cambio de modelo

El vidrio es ya un material altamente valorado por su reciclabilidad infinita y su estabilidad química, pero sus altos costes energéticos han sido siempre su talón de Aquiles. LionGlass desafía esa limitación. Su potencial va más allá de los envases: podría aplicarse también en sectores como la construcción, tecnología o incluso electrodomésticos, donde la durabilidad y la eficiencia energética son cada vez más exigidas.

La combinación de una menor temperatura de fusión, ausencia de emisiones directas de CO₂ y mayor resistencia mecánica puede redefinir los estándares de sostenibilidad en materiales vítreos. Si se valida su escalabilidad industrial y compatibilidad con las líneas de producción actuales, podría convertirse en el nuevo estándar del vidrio sostenible.

Potencial

La tecnología detrás de LionGlass representa una transición inteligente, no solo porque reduce emisiones, sino porque mantiene las propiedades clave del vidrio que ya lo hacen valioso: higiene, neutralidad química y reciclabilidad. Su implementación puede:

  • Reducir la huella de carbono de millones de botellas al año.
  • Disminuir el consumo energético de las plantas industriales, aliviando la presión sobre la red eléctrica.
  • Favorecer envases más ligeros y resistentes, disminuyendo la generación de residuos y el gasto en transporte.
  • Fomentar la economía circular, al facilitar productos más duraderos y compatibles con sistemas de retorno o reutilización.
  • Acelerar la descarbonización del sector del packaging, uno de los más resistentes al cambio por sus altos estándares de seguridad.

A medida que las normativas europeas y globales aprietan con más fuerza —como el Pacto Verde Europeo o las nuevas directivas sobre envases reutilizables—, materiales como LionGlass pueden ofrecer soluciones técnicas y viables para cumplir objetivos climáticos sin comprometer la calidad ni la seguridad alimentaria.

En un contexto donde el cambio climático exige medidas concretas y medibles, LionGlass se perfila como una respuesta pragmática e innovadora. No es magia. Es ciencia aplicada con visión de futuro.

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Eficiencia energética, Tecnología verde

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Rodolfo dice

    8 noviembre, 2025 a las 13:27

    Muy interesante

    Responder
  2. Mercator dice

    8 noviembre, 2025 a las 16:29

    es una tecnología no compatible con la cadena de reciclado tradicional, pero tampoco importa porque el precio de las materias primas es prohibitivo. Es más una prueba de concepto a nivel laboratorio que nada práctico.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Dos jóvenes ingenieros escoceses encuentran una forma de enfriar paneles solares sin bombas ni piezas móviles y consiguen hasta un 19 % más de electricidad

Una tecnología nacida en la Universidad de Edimburgo aprovecha la refrigeración pasiva para combatir una de las grandes pérdidas de rendimiento de la energía fotovoltaica: el exceso de calor.

¿Has hecho una reforma de eficiencia energética? Puede que te corresponda una compensación económica

Muchas empresas han mejorado sus instalaciones en los últimos años: iluminación LED, nueva climatización, cambio de caldera o mejor aislamiento. El objetivo suele ser pagar menos en la factura. Lo que pocas saben es que la energía que dejan de consumir gracias a esas reformas puede traducirse en dinero.

El problema de reciclar las gigantescas palas eólicas podría tener salida: fabrican una de 110 metros recuperable en más del 95 %

Una pala gigantesca que, a diferencia de las convencionales, se ha diseñado para desmontarse y recuperar sus materiales.

Encuentran siete olores que mantienen a las abejas alejadas de los pesticidas sin dañarlas

Analizan 50 millones de moléculas y encuentran olores capaces de alejar a las abejas de cultivos tratados con pesticidas.

Consiguen separar las capas de envases que hoy no se pueden reciclar y recuperar plástico con calidad comparable al nuevo

El problema de estos envases es que sus plásticos están pegados entre sí: logran separarlos en menos de una hora para reciclarlos.

Durante años tuvieron un río debajo de sus cultivos pero no podían usarlo: ahora una bomba solar sube el agua 45 metros hasta sus campos

Una comunidad de Bután aprovecha la energía fotovoltaica para llevar agua a tierras agrícolas en altura, reduciendo la dependencia energética del riego.

Entierra siete sensores en su campo y descubre cuándo no necesita regar: ya le han ahorrado cientos de dólares durante la última sequía

Una explotación de maíz prueba un sistema que mide la humedad del suelo en tiempo real y envía avisos al móvil para reducir bombeos, consumo de agua y energía.

Imprimen en 3D un biorreactor con bacterias que convierte el metano que se quema en vertederos y depuradoras en productos útiles con 10 veces más rendimiento

En lugar de tener un enorme tanque de líquido que hay que agitar continuamente para intentar disolver el metano, imprime en 3D unas estructuras reticulares muy finas.

Convierten el toldo de toda la vida en una instalación solar retráctil que da sombra y produce electricidad

Un toldo retráctil da sombra y genera hasta 1,8 kW de electricidad cuando está desplegado.

Descubren cómo regaban sus cultivos hace 7.500 años: aprovecharon antiguos brazos del Éufrates y los convirtieron en canales

Una extensa red de acequias y campos revela cómo las primeras comunidades agrícolas de Mesopotamia adaptaron el paisaje para gestionar el agua en un entorno árido.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies