
La batería para el almacenamiento de energía más grande del mundo, con capacidad para el suministro durante una hora a una ciudad como Berlín, ha iniciado su cuenta atrás. Se construirá en Alemania y podría estar lista en 2023, cuando se espera que “cambie el mercado del almacenamiento” con su mecanismo simple, económico y limpio: esta batería de flujo solo necesita polímeros plásticos reciclables y agua salada para funcionar.






