
El exceso de energía captada del sol, también tiene su lado negativo. Uno, clave, que el número de viviendas que pueden pasarse a la solar se ve limitado por la capacidad de las redes, que soportan una fuerte presión en las horas de mayor generación. Para solventar este problema, Moixa, la alternativa británica a Tesla y su Powerwall, está probando en Oxpring, al sur de Yorkshire, el funcionamiento de un clúster de almacenamiento doméstico que mitigaría la presión sobre la red y permitiría que más familias se sumaran a las renovables.






