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Científicos lograron germinar semillas de palmera datilera de hace 2.000 años encontradas en excavaciones en Masada y cuevas del desierto, la primera fue bautizada como Matusalén

4 agosto, 2025 Deja un comentario

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Imagen: heruan1507 – Depositphotos.

Las semillas fueron rehidratadas, tratadas con nutrientes y plantadas en tierra estéril. Algunas brotaron en semanas, otras tardaron hasta seis meses.

  • Semillas de 2.000 años germinadas.
  • Palmera datilera de Judea recuperada.
  • ADN revela mezcla genética histórica.
  • Potencial agrícola y cultural.
  • Claves para conservación de semillas.

Semillas que desafiaron el tiempo

Hace dos milenios, las caravanas de comerciantes recorrían los caminos polvorientos de Judea transportando dátiles, sin sospechar que algunas semillas olvidadas sobrevivirían hasta nuestros días. Hoy, esas mismas semillas han vuelto a brotar en pleno desierto del Aravá, en el sur de Israel, como palmeras vivas que superan en altura a cualquier persona.

Un estudio reciente ha documentado cómo lograron germinar estas semillas milenarias y ha rastreado sus raíces genéticas hasta variedades extintas de la palmera datilera de Judea.

Una herencia botánica resucitada

La primera en germinar, en 2005, fue apodada Matusalén, seguida de otras, como Hannah, capaz de producir frutos cuando recibe polen de su “hermano” histórico. Todas proceden de excavaciones arqueológicas en Masada y cuevas cercanas, lugares cargados de memoria histórica.

El clima extremadamente seco del desierto protegió las semillas durante siglos, evitando que la humedad y los insectos las destruyeran. Gracias a ello, pudieron esperar pacientemente hasta encontrarse con un laboratorio del siglo XXI.

De la excavación al invernadero

El proceso de resurrección fue minucioso: hidratación en agua templada, baños en soluciones nutritivas y de hormonas de crecimiento, y siembra en suelo estéril. Algunas germinaron en pocas semanas; otras tardaron medio año. Todas pasaron a un invernadero controlado con luz natural del desierto y agua desalinizada que simulaba las antiguas llanuras de inundación.

La datación por carbono 14 confirmó edades que van del siglo IV a.C. al siglo II d.C. Además, las semillas resultaron un 30% más grandes que las variedades modernas, confirmando las descripciones romanas sobre el tamaño y dulzura excepcionales de los dátiles de Judea.

ADN que cuenta historias

El análisis genético reveló una mezcla entre variedades orientales y cultivares procedentes de Mesopotamia y el norte de África. Esto confirma que los agricultores de Judea practicaban una agricultura sofisticada: importaban variedades de élite y las cruzaban con ejemplares locales para mejorar sabor, resistencia y producción.

Este conocimiento genético abre posibilidades para desarrollar dátiles más resistentes a sequías, enfermedades y salinidad, un factor clave ante el cambio climático.

De reliquia a recurso vivo

El caso de la palmera datilera de Judea se une a otros hitos de germinación de semillas antiguas, como la flor ártica recuperada por científicos rusos tras 32.000 años o el loto asiático germinado después de 1.300 años. Todas estas experiencias demuestran que, bajo ciertas condiciones, la viabilidad de una semilla puede superar cualquier expectativa.

En 2020, Hannah produjo un pequeño racimo de dátiles, descritos como dulces con notas de miel. Aunque aún no se trata de una réplica perfecta de la fruta bíblica, es un primer paso hacia su reintroducción gastronómica.

Clave para el futuro de la biodiversidad

Los bancos de semillas actuales aspiran a conservar cultivos durante décadas, pero este hallazgo sugiere que, con las condiciones adecuadas de almacenamiento, la preservación podría extenderse por siglos. Esto no solo protege la biodiversidad agrícola, sino que también salvaguarda el patrimonio cultural que cada planta representa.

Además, estas palmeras ofrecen una conexión física con un pasado remoto, permitiendo que cualquiera pueda contemplar un organismo vivo que ya existía cuando Jerusalén era centro espiritual y comercial del mundo antiguo.

Más información: Characterization and analysis of a Commiphora species germinated from an ancient seed suggests a possible connection to a species mentioned in the Bible | Communications Biology

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Publicado en: Curiosidades

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