
John Deere acelera la agricultura eléctrica con un tractor personalizable y cero emisiones para viñedos y huertos.
- Tractor eléctrico en pruebas reales.
- 130 CV sin transmisión convencional.
- Baterías modulares hasta 195 kWh.
- Autonomía pensada para una jornada completa.
- Carga rápida como requisito, no como promesa.
- Agricultura de precisión con menos ruido y emisiones.
El tractor eléctrico de John Deere toma más forma
La electrificación también empieza a echar raíces en el campo. No como concepto futurista, sino como maquinaria que ya trabaja, prueba errores y aprende sobre terreno real. El tractor eléctrico de John Deere avanza en esa dirección: prototipo funcional, pruebas en condiciones reales y una hoja de ruta clara hacia su comercialización antes de 2030.
Durante el último año, el fabricante ha testado el modelo en Estados Unidos, enfocado sobre todo a configuraciones estrechas para cultivos leñosos. El siguiente paso será clave: ensayos prácticos en Europa a partir de 2026, con normativas, usos y exigencias distintas. Un filtro imprescindible antes de pasar de promesa tecnológica a herramienta cotidiana.
Un prototipo pensado para trabajar, no para exhibirse
El tractor que se mostrará en Agritechnica no es un ejercicio de diseño futurista. Es un modelo de 130 CV, concebido para tareas reales y ciclos de trabajo completos. Parte de una base conocida —la cabina y la distancia entre ejes del John Deere 5M— pero rompe con uno de los elementos más arraigados en la maquinaria agrícola: la transmisión tradicional.
Aquí no hay caja de cambios ni engranajes complejos. La tracción se confía directamente a un motor eléctrico de 100 CV, lo que reduce pérdidas mecánicas, simplifica el mantenimiento y ofrece una respuesta inmediata al par, algo especialmente útil en trabajos a baja velocidad o con cargas variables. En el campo, eso se nota.
Una arquitectura común, muchas configuraciones posibles
La estrategia no pasa por fabricar decenas de modelos distintos, sino por un concepto eléctrico común, adaptable a diferentes necesidades. El agricultor elige. Literalmente.
Se puede configurar el número de baterías —hasta cinco módulos que suman 195 kWh—, el tipo de eje (estrecho o ancho) y la cabina, ya sea específica para cultivos en hilera o la estándar del 5M. No se trata solo de potencia, sino de energía disponible durante la jornada.
Con la capacidad máxima, el objetivo es claro: ocho horas de trabajo continuado, una jornada completa sin interrupciones. Y cuando toca parar, la recarga rápida deja de ser un detalle técnico para convertirse en condición imprescindible: 80 % en 30 minutos. No siempre se cumplirá en todos los escenarios, pero marca una intención clara sobre cómo debe integrarse esta tecnología en el ritmo real del campo.
Tres motores, funciones separadas, mayor eficiencia
El sistema eléctrico no se limita a mover el tractor. La arquitectura se apoya en tres motores independientes, cada uno optimizado para su función. Uno dedicado a la tracción, otro —de 130 CV— para la toma de fuerza (PTO), y un tercero para el sistema hidráulico.
Esta separación permite ajustar consumos con mucha más precisión que en un sistema mecánico convencional. La energía solo se usa donde hace falta, cuando hace falta. Menos derroche, más control. Además, reduce el ruido y las vibraciones, algo que no suele aparecer en los folletos, pero que en el día a día se agradece. Mucho.
Más allá del diésel: contexto y señales del sector
La apuesta de John Deere no surge en el vacío. La presión regulatoria sobre emisiones, el encarecimiento del diésel agrícola y el avance de las zonas de bajas emisiones en entornos rurales próximos a áreas urbanas están empujando al sector a replantearse viejas inercias.
En paralelo, otras marcas experimentan con tractores eléctricos compactos, híbridos o alimentados por hidrógeno. Pero este modelo apunta a un segmento especialmente sensible: explotaciones medianas, cultivos especializados, trabajos donde el silencio, la precisión y la previsibilidad energética empiezan a pesar tanto como la potencia bruta.
Este tipo de tractores abre caminos interesantes, sin necesidad de discursos grandilocuentes.



Deja una respuesta