
En lugar de microondas, Star Catcher emplea un láser multiespectral óptico alimentado por paneles solares. El haz concentrado se transmite a otra matriz solar, que convierte la luz en electricidad. Se usaron paneles solares comerciales estándar en las pruebas.
- Energía concentrada en órbita, siempre disponible.
- Transmisión óptica directa a paneles comerciales.
- Ahorro de masa y costos en satélites.
- Pruebas recientes con 1,1 kW en Florida.
- Paso previo a demostración orbital en 2026
Star Catcher rompe el récord de DARPA para transmisión inalámbrica de energía
Star Catcher anunció una de esas pruebas que marcan un antes y un después. La empresa logró transmitir 1,1 kW de potencia óptica en el Centro Espacial Kennedy, usando paneles solares completamente comerciales. No hubo trucos ni hardware exótico. Eso llamó la atención en el sector aeroespacial porque prueba que la tecnología no necesita componentes imposibles de encontrar.
Un concepto que parece ciencia ficción, pero ya no lo es
Hace décadas, Asimov imaginó la idea de energía solar espacial enviada a la Tierra. Hoy la propuesta se ha vuelto más pragmática. No se piensa en enormes plataformas iluminando ciudades enteras. El reto es otro: dar más energía a los satélites ya en órbita, que llevan años topando con la misma barrera, la del espacio limitado para paneles solares. Más paneles implica más masa, más volumen y más costes de lanzamiento. No es sostenible ni eficiente.
Por eso esta tecnología vuelve a escena. Con el clima espacial como aliado y sin atmósfera que atenúe la radiación, el espacio ofrece una fuente estable y continua. Y si esa energía puede viajar de forma inalámbrica de una nave a otra, se abren usos completamente nuevos.

Cómo funciona esta transmisión desde el espacio
La propuesta de Star Catcher se separa del enfoque clásico de microondas. En vez de eso, combina un láser multiespectral con una red de paneles solares en órbita que actúan como generadores. El láser se ajusta para coincidir con las longitudes de onda que mejor aprovechan los paneles fotovoltaicos convencionales, lo que simplifica la integración.
Es como concentrar luz sobre un panel sin quemarlo. Más energía con el mismo equipo. La compañía habla de mejoras entre dos y diez veces respecto a la generación original del satélite. No es magia. Es física bien aplicada.
Qué implica esto para el diseño de satélites
Si la energía deja de ser un límite tan rígido, el satélite gana margen. Sistemas de propulsión más eficientes. Instrumentos científicos que consumen más. Antenas más potentes para telecomunicaciones. Todo sin lanzar estructuras enormes.
Para misiones gubernamentales o comerciales, reducir masa significa reducir costes. Y eso importa en un momento en que las constelaciones de satélites crecen rápido y los operadores buscan soluciones limpias y escalables.
Qué se ha probado ya en tierra
La prueba de 2025 superó el récord previo de DARPA, que se había quedado en 800 W. No fue un experimento aislado. Se usaron distintos diseños de paneles para verificar compatibilidad real. El ensayo sirve como base para la demostración orbital prevista para 2026, un paso clave. En órbita, la tecnología podrá validar estabilidad del haz, eficiencia en condiciones reales y tolerancia a la dispersión.
Según la empresa, ya existen acuerdos de compraventa de energía, una señal de que operadores privados ven valor inmediato en un sistema de energía compartida en órbita.
Potencial
La transmisión inalámbrica de energía en órbita no resolverá la crisis climática, pero suma herramientas. Puede ayudar a:
- Reducir residuos orbitales, al evitar diseños sobredimensionados.
- Optimizar lanzamientos, con satélites más compactos y eficientes.
- Mejorar servicios ambientales, como monitorización de incendios, sequías o corrientes oceánicas, al permitir instrumentos más potentes.
- Probar tecnologías que, con el tiempo, podrían extenderse a aplicaciones terrestres de energía renovable avanzada.
Si evoluciona bien, esta red energética en órbita demostrará que la innovación espacial también puede impulsar soluciones que cuidan el planeta. Una pieza más, pero una pieza útil.
Vía Record-Breaking Optical Power Beaming Proves Path to Scalable Power Grid for Space



A.R. dice
120 años después, Nicolás Tesla y sus tecnologías de la teoría a la realidad funcional.
Rafael de Leon dice
Estamos en el umbral de una nueva era en lo que a energía eléctrica se refiere.
Adelante gladiadores, se necesitan innovadores como ustedes capaces de revertir los daños infligidos a la madre naturaleza.
Roberto dice
Ya los chinos hicieron eso hace rato, la diferencia pudiera ser el volumen
Juan Bobo dice
Ya saben quién robó los documentos y patentes de Nikola Tesla cuando murió.
Manuel Frias Alcaraz dice
Desde el año 2015, Os informé a varios gobiernos (EE.UU., Alemania, China, Japón, Suiza, Austria, España, México…) y a los principales fabricantes y empresarios de la Industria Eléctrica de esos y otros países el concepto innovador intitulado: Transmisión de Electricidad Sin Infraestructura Convencional (TESIC). La propuesta y recomendación es ya no utilizar torres, cables, herrajes, derechos de vía… para conducir la electricidad en alta tensión… Saludos cordiales.