
La tecnología OTEC no es una promesa futurista, es una herramienta que ya está siendo probada bajo condiciones reales.
- Prototipo OTEC frente a Gran Canaria.
- Resiste tormentas y oleaje extremo.
- Energía limpia 24/7 para islas vulnerables.
- Datos clave antes de COP30 y Earthshot 2025.
- Pruebas reales en el Atlántico, no solo simulación.
- Tecnología lista para escalar si los datos confirman.
- Solución directa frente a la crisis energética en islas.
Energía oceánica resistente a tormentas: un paso firme hacia la independencia energética en islas vulnerables
Se ha instalado una nueva estructura de energía oceánica resistente a tormentas frente a la costa de Gran Canaria, lo que supone un gran avance en el desarrollo de sistemas renovables capaces de operar durante huracanes. Desarrollado en el marco del proyecto PLOTEC, financiado por Horizonte Europa de la UE, el prototipo representa el siguiente paso en el aprovechamiento de la Conversión de Energía Térmica Oceánica (OTEC) para suministrar energía limpia las 24 horas del día a los países insulares más expuestos a los riesgos climáticos.
“Esto es más que una simple prueba de la tecnología central, cuya eficacia ya ha sido demostrada; es una demostración de resiliencia”, afirmó Dan Grech, fundador y director ejecutivo de Global OTEC. “Si logramos demostrar que las plataformas OTEC pueden operar de forma segura y continua en condiciones climáticas extremas, abriremos un nuevo capítulo para la energía de base limpia en las regiones que más la necesitan”.
La instalación se lleva a cabo pocas semanas antes de la COP30 y el Premio Earthshot 2025, donde se espera que la resiliencia climática y la seguridad energética de las regiones vulnerables sean temas prioritarios. Marca la primera operación a largo plazo de una plataforma OTEC en alta mar en décadas, tras demostraciones temporales tempranas como los históricos proyectos Mini-OTEC y OTEC-1, implementados a finales de los años 70 y principios de los 80 frente a Keahole Point, Hawái, que utilizaron una barcaza de la Armada estadounidense y un petrolero T2 reconvertido de la Segunda Guerra Mundial, respectivamente.
Un sistema puesto a prueba en condiciones reales
Esta fase consistió en el despliegue del casco cilíndrico de la plataforma en el banco de pruebas de la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN). La siguiente fase será crítica: la instalación y conexión de la tubería de agua fría, una pieza fundamental que completará el sistema antes de las pruebas estructurales completas en el entorno atlántico.
Durante esta etapa, la plataforma se enfrentará al oleaje y los vientos del Atlántico, lo que permitirá analizar su rendimiento ante tormentas severas. No es una prueba de laboratorio, es el océano real, sin filtros. Ahí es donde se mide la viabilidad de una tecnología como esta. Los sensores de alta precisión proporcionados por Fugro recogerán datos clave para evaluar la estabilidad estructural, incluyendo información giroscópica y acelerométrica que se cruzará con datos de oleaje locales.
Simulaciones previas y ensayos en tanques a escala realizados en el Reino Unido ya indicaban que el diseño es sólido. Pero ahora, bajo condiciones impredecibles y cambiantes, se comprobará si esa teoría se sostiene. No hay margen para el error cuando se busca operar en regiones donde la energía no puede fallar.
Datos para validar una solución realista
“Los datos recopilados durante las pruebas validarán nuestros modelos computacionales y demostrarán la precisión con la que podemos simular la interacción entre el tubo ascendente de gran diámetro y el recipiente en diversas condiciones”, explica Sam Johnston, ingeniero jefe de Global OTEC. Es un paso crucial. La fiabilidad de estos modelos reducirá los costes y riesgos para futuras instalaciones en islas tropicales.
El objetivo es claro: que tecnologías como OTEC puedan instalarse de forma escalable y segura en países que, como Barbados, siguen dependiendo de generadores diésel, con todos los impactos económicos y ambientales que eso conlleva. En muchos de estos territorios, el precio de la electricidad supera los 0,30 euros por kilovatio-hora, y el suministro se ve afectado por tormentas, transporte irregular de combustibles y una infraestructura frágil.
OTEC rompe con esa dependencia. Extrae energía a partir del gradiente térmico entre las capas superficiales y profundas del océano, disponible todo el año en zonas tropicales. No depende del sol ni del viento. Es energía continua, estable. Ideal para islas donde la intermitencia no es una opción.
Más allá de la energía: innovación e impacto regional
Además de impulsar el papel de OTEC en la generación de energía limpia, el proyecto está generando valor añadido en otros campos: ingeniería marina avanzada, modelado hidrodinámico de alta precisión y el desarrollo de materiales resistentes a la corrosión marina. Todo esto tiene aplicaciones directas en sectores como la acuicultura en mar abierto, la robótica submarina o la monitorización ambiental autónoma.
La plataforma ha sido bautizada como «Don» en homenaje a Don Lennard, ingeniero aeronáutico británico y veterano de la Marina Real, que dedicó su vida al avance de la tecnología OTEC. Su nombre ahora encabeza una estructura que podría redefinir cómo se produce energía en buena parte del planeta.
Las pruebas continuarán durante los próximos meses y se esperan resultados iniciales para principios de 2026. Si todo va según lo previsto, los datos obtenidos permitirán diseñar plantas OTEC a gran escala capaces de alimentar no solo pequeñas comunidades, sino redes eléctricas completas o plataformas marinas industriales.
Más información: plocan.eu



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