• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Investigadores de la Universidad de Michigan desarrollan un sistema que podría duplicar la vida útil de las baterías de silicio para coches eléctricos

2 julio, 2026 Deja un comentario

5/5 - (3 votos)
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google
Wenxue Liu, Michigan Engineering

Nuevo sistema de diagnóstico adapta la temperatura de las baterías de silicio según su envejecimiento y podría duplicar su vida útil.

  • 🔋 Baterías de silicio-grafito de mayor capacidad.
  • 🌡️ Temperatura adaptativa según el estado real de la batería.
  • 📊 Diagnóstico durante la carga, sin sensores adicionales.
  • 🚗 Más autonomía útil y menos degradación.
  • ♻️ Menos sustituciones y menor consumo de materias primas.
  • ⚡ Compatible con carga doméstica y pública de baja potencia.

Un diagnóstico inteligente podría duplicar la vida útil de las baterías con silicio en los coches eléctricos

Una nueva generación de baterías necesita una nueva forma de gestionarlas

La industria del vehículo eléctrico está incorporando cada vez más silicio en los ánodos de las baterías de iones de litio. El motivo es evidente: este material puede almacenar alrededor de diez veces más litio que el grafito, lo que permite fabricar baterías con mayor densidad energética sin aumentar su tamaño.

Sin embargo, ese enorme potencial tiene un precio. El silicio cambia de volumen de forma muy acusada durante cada ciclo de carga y descarga. Esa expansión y contracción termina provocando grietas microscópicas que reducen progresivamente la capacidad de la batería.

Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan, en colaboración con General Motors e Imperial College London, propone una solución que no consiste en modificar la química de la batería, sino en hacer que el propio vehículo comprenda mucho mejor lo que ocurre en su interior.

El resultado es un sistema inteligente de gestión de baterías capaz de analizar los datos habituales de carga y voltaje para determinar cuándo el silicio está trabajando en las condiciones más delicadas y adaptar automáticamente la temperatura para protegerlo.

El verdadero problema no estaba en el silicio

Hasta ahora, muchos sistemas de gestión de baterías asumían que existía un punto fijo a partir del cual el silicio comenzaba a soportar la mayor parte del esfuerzo electroquímico. Ese umbral servía para decidir cómo debía funcionar la batería.

La investigación demuestra que esa idea no refleja el comportamiento real de una batería envejecida.

Con el paso del tiempo, cada batería desarrolla un historial distinto. Los hábitos de carga, las temperaturas habituales, los recorridos diarios o el tiempo que permanece completamente cargada modifican la forma en que envejecen el litio, el grafito y el silicio.

Como consecuencia, dos vehículos con la misma antigüedad pueden necesitar estrategias completamente diferentes para preservar su batería.

En las pruebas realizadas, baterías con una pérdida similar de capacidad presentaban umbrales de actividad del silicio muy diferentes, situados entre aproximadamente el 33 % y el 73 % de carga. Esa diferencia cambia por completo la forma óptima de gestionar la temperatura.

Un diagnóstico continuo utilizando información que el coche ya registra

Uno de los aspectos más interesantes del trabajo es que no requiere instalar nuevos sensores dentro de la batería.

El algoritmo utiliza los mismos datos que ya recopilan los actuales Battery Management System (BMS) durante las sesiones normales de carga. A partir de esa información calcula cómo está envejeciendo la batería y determina el momento en que el silicio necesita una protección especial.

Eso facilita enormemente su futura implantación, ya que muchos fabricantes podrían incorporar este tipo de diagnóstico mediante actualizaciones del software del vehículo, siempre que la arquitectura electrónica lo permita.

Además, el sistema ha sido diseñado para funcionar especialmente bien durante las cargas lentas de nivel 1 y nivel 2, precisamente las más habituales en viviendas, empresas y aparcamientos públicos.

La temperatura deja de ser un enemigo permanente

Durante años se ha considerado que las temperaturas elevadas eran perjudiciales para cualquier batería de litio. El nuevo estudio matiza esa idea.

Los investigadores comprobaron que, mientras el silicio está realizando la mayor parte del trabajo electroquímico, mantener la batería alrededor de 45 °C puede ayudar a conservar mejor ese material activo y prácticamente duplicar la vida útil respecto a determinadas condiciones de funcionamiento a temperatura ambiente.

Ahora bien, ese efecto beneficioso desaparece cuando la batería permanece almacenada o el grafito vuelve a asumir el protagonismo. En esas situaciones, mantener temperaturas altas acelera la pérdida de litio.

La conclusión resulta bastante intuitiva: la temperatura adecuada depende del momento, no existe un único valor ideal para toda la vida útil de la batería.

Ese enfoque dinámico representa un cambio importante respecto a los sistemas actuales, que suelen trabajar con límites de temperatura relativamente estáticos.

Una evolución que acompaña al avance de las baterías

El desarrollo llega en un momento especialmente relevante para la industria. Los fabricantes buscan aumentar la autonomía sin incrementar el peso de los vehículos ni depender exclusivamente de nuevas químicas.

El empleo de ánodos enriquecidos con silicio aparece como una de las soluciones más prometedoras a corto plazo y ya está presente, en distintos porcentajes, en modelos comercializados por varios fabricantes.

Paralelamente, empresas de todo el sector trabajan en nuevas generaciones de BMS inteligentes, capaces de utilizar modelos predictivos e incluso algoritmos de aprendizaje automático para optimizar la carga, mejorar la seguridad y reducir el envejecimiento de las celdas.

Esta investigación encaja perfectamente dentro de esa tendencia: aprovechar la información que genera la propia batería para tomar decisiones cada vez más precisas.

Menos degradación también significa coches eléctricos más sostenibles

La batería representa una parte importante del impacto ambiental asociado a la fabricación de un vehículo eléctrico.

Alargar su vida útil reduce la necesidad de producir nuevas baterías y disminuye la demanda de materiales como litio, níquel, grafito o silicio, cuya extracción requiere energía, agua y procesos industriales complejos.

También permite que muchas baterías mantengan una capacidad suficiente para una segunda vida como sistemas de almacenamiento estacionario antes de ser recicladas.

Cada año adicional de funcionamiento ayuda a repartir el impacto ambiental de su fabricación durante un periodo más largo, mejorando el balance global del vehículo.

Potencial

La investigación demuestra que no siempre hacen falta nuevos materiales para lograr grandes avances. En ocasiones basta con comprender mejor cómo funcionan los que ya existen.

La combinación de diagnóstico inteligente, gestión térmica adaptativa y análisis continuo del estado real de la batería abre la puerta a vehículos eléctricos más duraderos, con menores costes de mantenimiento y una utilización mucho más eficiente de los recursos.

En el futuro, este tipo de sistemas podría integrarse con plataformas de carga inteligente, redes eléctricas y aplicaciones de gestión energética doméstica para decidir automáticamente cuál es la mejor estrategia de carga en cada momento. El resultado sería un ecosistema donde la batería no solo almacenaría energía, también aprendería de su propio uso para conservarse durante muchos más años.

Ese cambio de enfoque puede convertirse en una de las herramientas más eficaces para reducir el impacto ambiental del transporte eléctrico sin necesidad de esperar a una revolución química en las baterías. A veces, la innovación más importante está en la forma de gestionar lo que ya existe.

Vía University of Michigan

Más información: Managing silicon burn-out via on-board material diagnostics for durable
high-energy density batteries
 (DOI: 10.1016/j.joule.2026.102531)

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Vehículos Eléctricos

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Llenan el borde del desierto de paneles solares y descubren un efecto inesperado: también frenan cientos de miles de toneladas de polvo

Una investigación en el desierto de Gobi revela que las grandes plantas fotovoltaicas pueden reducir la erosión, debilitar el viento y mejorar la calidad del aire a cientos de kilómetros.

Agricultores que no podían pagar un sistema de riego solar encuentran otra fórmula: ahorran en grupo hasta que cada familia consigue el suyo

Miles de agricultores se organizan para comprar sistemas de riego solar sin pedir préstamos al banco.

Dos jóvenes ingenieros escoceses encuentran una forma de enfriar paneles solares sin bombas ni piezas móviles y consiguen hasta un 19 % más de electricidad

Una tecnología nacida en la Universidad de Edimburgo aprovecha la refrigeración pasiva para combatir una de las grandes pérdidas de rendimiento de la energía fotovoltaica: el exceso de calor.

Transforman estiércol de vaca en un sustituto del plástico agrícola y consiguen cultivar usando un 30 % menos de fertilizante

Un ensayo de campo con maíz revela cómo este material biodegradable modifica el suelo, favorece la actividad microbiana y aprovecha mejor los nutrientes.

Reparar antes que sustituir: cómo alargar la vida del coche y reducir residuos innecesarios

Mantener un coche durante más años también puede ser una decisión sostenible: menos piezas desperdiciadas, menos transportes y un mejor aprovechamiento de los recursos.

Instalaron estas baterías hace 14 años, no han sustituido ni una sola celda y ahora creen que podrían durar otra década

Unas baterías LFP conservan alrededor del 85 % de su capacidad después de casi 14 años trabajando.

Cogen una vieja batería de Nokia, recuperan el 99,7 % de su cobalto y lo reutilizan para dividir agua

Un residuo electrónico convertido en pieza útil para producir hidrógeno: el material reciclado mantiene su actividad durante 180 horas de pruebas.

El avión eléctrico eFlyer 2 realiza su primer vuelo: está diseñado para abaratar hasta un 80 % la formación de pilotos

El prototipo inicia sus ensayos en vuelo con 125 kW de potencia, baterías de 90 kWh y más de dos horas de autonomía previstas, apuntando directamente a las escuelas de aviación.

Superan por primera vez el 30 % de eficiencia con una célula solar de triple capa hecha solo de perovskita

Una superficie más lisa y uniforme reduce las pérdidas internas y acerca esta prometedora tecnología fotovoltaica a dispositivos más potentes y estables.

Cubren carros de fruta con un material que enfría sin electricidad y consiguen que las verduras aguanten hasta el doble de tiempo

Una solución pasiva probada en India reduce el deterioro de frutas y hortalizas y podría aumentar los ingresos de los vendedores ambulantes.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies