
El 11 de noviembre de 2025 se alcanzaron 22.711 MW de generación eólica, suficiente para abastecer a 22 millones de hogares. En ese momento, la eólica aportaba 43,6% de la electricidad británica, cubriendo alrededor de tres cuartas partes de los hogares.
- Viento marcando récord.
- 22.711 MW en plena tarde.
- Tres cuartas partes del país cubiertas.
- Mezcla de fuentes bajas en carbono.
- Objetivo británico: electricidad casi 100 % limpia en 2030.
- Red eléctrica preparada para operar sin carbono.
Nuevo récord de generación eólica en Reino Unido
El Reino Unido vuelve a mirar al cielo —y al viento— para contar uno de esos hitos que, hace apenas una década, habrían parecido ciencia ficción. El 11 de noviembre, a las 19:30, las turbinas repartidas por el país alcanzaron una producción conjunta de 22.711 MW, suficiente para abastecer unos 22 millones de hogares. Un salto que supera el récord anterior, fijado en diciembre del año pasado.
Detrás de cifras así suele haber un patrón repetido en las islas: jornadas de fuertes rachas, especialmente en Escocia y en el norte de Inglaterra, donde se concentran algunos de los parques eólicos más potentes del continente. Eso, mezclado con una red que está aprendiendo a convivir con grandes proporciones de energía renovable, empieza a dibujar un paisaje eléctrico más estable y, sobre todo, más limpio.
Un sistema eléctrico que cambia de piel
En el momento del récord, el viento cubría el 43,6 % de la demanda eléctrica del país, lo que implica que casi tres cuartas partes de los hogares funcionaron únicamente con energía del aire. El resto del mix se completó con una combinación cada vez más diversificada:
- 12,5 % de gas, que sigue actuando como respaldo en momentos de baja producción renovable.
- 12,1 % de eólica “incrustada”, la que se inyecta directamente a redes locales sin pasar por la transmisión de alta tensión.
- 11,3 % de interconexiones con otros países europeos, un mecanismo que aporta flexibilidad.
- 8 % nuclear, la columna vertebral histórica del suministro estable.
- 8 % de biomasa, que genera debate pero ayuda a suavizar picos de demanda.
- Y porcentajes más pequeños de hidráulica (1,4 %) y almacenamiento (1,1 %).
Este equilibrio demuestra que la red británica ya no depende de una única fuente, sino de un mosaico donde cada pieza cumple su papel. Y, cuando el viento sopla, todas se recolocan para ceder protagonismo a la más limpia y abundante.
Neso y la posibilidad de una red 100 % libre de carbono
La jefa de operaciones del operador energético nacional, Kayte O’Neill, lo resumió sin rodeos: la red eléctrica es capaz de funcionar con grandes cantidades de renovables sin comprometer la seguridad del suministro. Dicho así puede sonar a frase institucional, pero tiene implicaciones profundas. Si la red aguanta estos porcentajes, el siguiente paso es lógico: periodos completos donde toda la electricidad provenga de fuentes de cero emisiones, es decir, eólica, solar, hidráulica, biomasa sostenible y nuclear.
Neso ve ese momento cerca. Y el gobierno británico mantiene una de las metas más ambiciosas de Europa: generar casi el 100 % de la electricidad a partir de fuentes bajas en carbono en 2030. No es una promesa vacía. En los últimos años se han duplicado los proyectos de eólica marina, se han aprobado nuevas subastas para energía limpia y se está reforzando la capacidad de almacenamiento y de gestión inteligente de la demanda.
Vía Sky News



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