
Hacer que repostar gasolina sea más lento podría incentivar a los conductores a cambiarse a vehículos eléctricos, especialmente si cargar en casa es mejor.
- Bombas de gasolina más lentas.
- Menos emisiones en cada repostaje.
- Incentivo indirecto a usar vehículos eléctricos.
- Mejora del aire urbano y salud pública.
- Coste cero para el contribuyente.
- Impacto real sin esperar a tecnologías futuras.
En lugar de cargadores más rápidos, ¿por qué no bombas de gasolina más lentas?
Mientras las empresas de servicios públicos, los gobiernos estatales y los desarrolladores privados compiten por desplegar cargadores para vehículos eléctricos (VE) cada vez más potentes, otro frente más silencioso podría ofrecernos resultados igual o más impactantes, sin grandes inversiones ni avances tecnológicos milagrosos.
¿Y si, en lugar de obsesionarnos con cargar más rápido, hiciéramos que llenar el depósito de un coche de gasolina fuese más lento, incómodo y tedioso?
Ya existe un precedente
En 1993, la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) limitó legalmente el caudal máximo de las bombas de gasolina a 37,8 litros por minuto (10 galones por minuto), con el objetivo de reducir las emisiones evaporativas y mejorar la seguridad en estaciones de servicio. Esta norma, conocida como “61 FR 33033”, entró en vigor en 1996 y desde entonces ha sido parte del paisaje normativo sin demasiadas polémicas.
Pero en 2025, con el calentamiento global descontrolado, los incendios forestales batiendo récords, y la presión política aumentando para cumplir los objetivos del Acuerdo de París, no basta con quedarnos en lo que ya está aprobado. Es hora de repensar viejas normas con una lógica más ambiciosa: hacer que usar combustibles fósiles sea menos conveniente.
La propuesta
La idea es simple: reducir el caudal máximo permitido en las bombas de gasolina, por ejemplo, de 37,8 a 11,3 litros por minuto (3 galones por minuto). ¿Qué implica esto en la práctica? Un vehículo como el Ford F-150, con un depósito de 136 litros, pasaría de tardar menos de 4 minutos a más de 12 en repostar completamente.
Y si hay cola en la estación, el proceso total podría extenderse a más de 20 minutos. Muy parecido a lo que tarda un coche eléctrico medio en recargar del 10% al 80% en un cargador rápido.
¿El objetivo? Nivelar el terreno. Si repostar gasolina empieza a ser tan lento como cargar un coche eléctrico, las ventajas del VE (carga en casa, sin esperas, sin humos, sin ruidos) se vuelven más evidentes. Especialmente en ciudades donde el tiempo y la comodidad importan más que los caballos bajo el capó.
Ganan todos
Puede parecer contraintuitivo, pero incluso las grandes petroleras están viendo venir el cambio. En 2022, BP afirmaba que su división de carga eléctrica, BP Pulse, estaba cerca de ser más rentable que los surtidores de gasolina tradicionales. Hoy, con una inversión de más de 2.000 millones de euros en infraestructura eléctrica, ya no lo ven como un experimento, sino como un pilar estratégico.
¿Por qué? Porque los cargadores eléctricos fomentan estancias más largas, y eso se traduce en más ventas de productos con alto margen: cafés, snacks, loterías, servicios… Según datos de la industria, estos productos representan más del 60% de los beneficios de las estaciones, pese a ser una pequeña parte de los ingresos totales.
Además, reducir el uso de gasolina también reduce costes ocultos para la sociedad: desde enfermedades respiratorias hasta el impacto medioambiental y económico de los vertidos, los incendios, o las guerras por el petróleo. Esos costes no aparecen en el precio del litro, pero los paga todo el mundo.
Este tipo de medidas no impide que quien quiera usar gasolina lo haga. Solo que tendrá que pensárselo un poco más. Y ese “poco más” puede marcar una gran diferencia en el comportamiento colectivo.
Cambios viables y con impacto
No hablamos de prohibiciones. Hablamos de hacer que lo fácil sea lo correcto, y no al revés.
Varias ciudades de California, Nueva York o Berlín ya están explorando restricciones al coche de combustión en centros urbanos, pero eso requiere legislación local, infraestructuras alternativas y tiempo. En cambio, reducir el caudal de las bombas de gasolina se puede aplicar por norma estatal, de forma progresiva, sin coste para el contribuyente y sin necesidad de esperar a que llegue una nueva generación de baterías milagrosas.
¿Y los riesgos?
Es obvio que esta propuesta no va a gustar a todo el mundo. Los sectores más reaccionarios la verán como una imposición. Algunos conductores podrían percibirlo como una traba a su libertad. Pero lo cierto es que nadie les está quitando su coche. Solo se está ajustando la velocidad a la que pueden seguir contaminando.
En muchos sentidos, es comparable a los impuestos al tabaco o a las restricciones en plásticos de un solo uso: no eliminan el producto de un día para otro, pero sí envían una señal clara de hacia dónde debemos avanzar.



Manuel dice
Es una de las ideas mas tontas que he leido últimamente. La electrificación vendrá cuando bajen los precios y haya suficiente autonomía.
Lo que se propone es una coaccion para obligar al uso de una tecnología actualmente todavia con serios inconvenientes ( cuanto puede durar un coche electrico todavia no se sabe).
Anónimo dice
una de las propuestas más tontas. al día de hoy se pueden pasar 15 minutos en la fila, con motor encendido y contaminando, provocando bloqueo de trafico en algunas gasolineras más pequeñas, haciendo el proceso más lento va a estar lejos de ayudar.
Alexis dice
mediocre intentando implementar medidas mediocres
pq no baterías intercambiables de rápido cambio?
filtros de cal en los automóviles de combustión?
Anónimo dice
mejor que los vehículos sean solares eso sí estaría bien no esas mamadas de que hay que cargarlos 8 o 12 horas
Roberto dice
Excelente , ojalá se implemente pronto .
Anónimo dice
hay que ser un completo inútil para pensar que esto es una buena idea……. que bajen los precios de los coches y que cada uno elija lo que pueda comprarse, sea gasolina diesel o eléctrico.
Javier Marín Sánchez dice
estupidez nivel dios.. lo haran..
Juan Rafael Lomas Barragán dice
Cada día hay mayor estupidez en este mundo, lo de arrancar árboles para poner placas solares, alargar el tiempo de reportaje para «putear por putear» y otros fanatismos es para hacerlo ver con una LOCURA, que será legal por la PARTIDOCRACÍA lo vota sin leerlo los que votan.
A dice
Si, y como no se venden suficientes lentillas, podemos hacer las gafas de plomo y con arestas.
Y para vender más muletas, podemos empezar a pegar tiros a las rodillas de la gente…
Impresionante, conseguir objetivos a base de perjudicar «la competencia» en lugar de ver como mejorar lo propio
Jesús dice
La estupidez humana no tiene límites
Isabel dice
Hablar de libertad hoy en día es una falacia, Por qué no hacen coches eléctricos más baratos que los de combustible?, Por qué no hacen coches alimentados con energía solar? No me ha gustado el artículo es ridículo, espero que nunca se implemente, aunque la insensatez es lo que define al mundo actual
Anónimo dice
Soberana tontería…. Cada día estoy menos a favor de la electrificación forzada, y eso que la he apoyado siempre… así no se hacen las cosas. Vergonzoso.